La Liga MX se cierra por tiempo indefinido con 18 clubes, sin ascenso, ni descenso, como parte de los cambios estructurales que demanda el nuevo modelo de gobernanza, aprobado por la Asamblea de Dueños el pasado jueves 23 de abril, en las oficinas de la Federación Mexicana de Futbol (FMF).
Se pretende por parte de los principales inversionistas de la industria que, mediante este gobierno corporativo, se separe la Liga MX de manera jurídica de la FMF y se convierta en una asociación civil, para lo cual, se crearán cuatro comités estratégicos donde tendrán participación los 18 clubes del máximo circuito.
De acuerdo con lo expuesto en la reunión, se busca una mayor transparencia, mediante los comités Deportivo, Comercial, de Inversión y Certificación, así como de Ética y Buen Gobierno. Pretenden institucionalizar procesos, establecer controles para una toma de decisiones colegiada.
En pocas palabras, quieren poner en práctica lo que siempre argumentan en sus boletines informativos al finalizar sus reuniones, que por unanimidad se hicieron x o y cambios, es decir, que no siempre se logró un consenso general. Con estos movimientos se tiene como objetivo que todos estén de acuerdo para un mejor funcionamiento del negocio.
Uno de esos primeros acuerdos no escritos, pero sí palpables es que se mantendrá la Liga MX con 18 clubes, sin ascenso, ni descenso, pese que podría aparecer en el reglamento de la Temporada 2026/2027 que el proceso está en marcha, pero con sus respectivos candados para aquellos aspirantes a ser parte de la élite del balompié nacional.
Otra alternativa es la compra de una franquicia o certificado de afiliación, como lo hizo Atlante al adquirir al Mazatlán, pero sin jugadores, solo los derechos federativos. Por ahora, estaría descartado incrementar el número de clubes en Liga MX, quizá ese pueda ser el siguiente paso, pero lo que si quedó claro en la pasada Asamblea de Dueños es que se mantendrán con los mismos socios por tiempo indefinido.
Con sociedad entre familiares el León
La idea de Grupo Pachuca es desprenderse del Cub León, mediante la venta del cien por ciento de las acciones, pero el 49 por ciento serían propiedad de Jesús Martínez Murguia, y el 51 por ciento restante quedaría en manos del grupo de inversionistas que acepte cerrar la operación bajo esas condiciones.
Trascendió que Martínez Murguia en su calidad de socio minoritario, sería apoyado por sus familiares más cercanos, primos, hermanas y amigos para la operación del equipo, es decir, que desde su perspectiva ya no existiría multipropiedad, porque ya estarían fuera del control de Grupo Pachuca.
Esta estrategia se supone debería ser analizada por la Asamblea de Dueños hasta diciembre de 2026, y aprobada hasta junio de 2027.
