Hace casi ya una semana de la noticia que le dio la vuelta al mundo, el ex número uno del mundo Tiger Woods habría volcado su camioneta Land Rover cuando trato de esquivar un vehículo de limpieza. Tiger se dirigía de regreso a su domicilio en Júpiter, Florida donde reside desde hace tiempo. También sabemos que salió positivo a la prueba de alcohol en la sangre y que se habría negado a una prueba de orina.
Pues bien, ayer se dio la noticia que -durante su detención- presentaba un color rojo muy fuerte en los ojos, además de forma vidriosa. Se le encontraron dos pastillas de la sustancia hidrocodona, que es un analgésico opioide (narcótico) que principalmente es utilizado para tratar el dolor intenso que no responde a otros medicamentos.
El mismo día mediante sus redes sociales Tiger dio a conocer un comunicado que dice: “Sé y entiendo la gravedad de la situación en la que hoy me encuentro. Voy a apartarme del golf para buscar tratamiento y poder centrarme en mi salud. Es necesario priorizar mi bienestar y trabajar fuerte para tener una recuperación duradera. Estoy comprometido a tomarme el tiempo necesario para regresar más fuerte y saludable". Termina agradeciendo el apoyo y comprensión a su familia y pide privacidad para sus seres queridos.
Es curioso que ese mismo día se habría dado la noticia de la posibilidad de que pudiera jugar el Senior US Open y obviamente también parece muy poco posible que pudiera asistir a la tradicional cena de excampeones el próximo martes en Augusta y mucho menos la posibilidad de jugar en su torneo favorito, el Masters.
Tiger no ha competido en más de 20 torneos oficiales en los últimos 6 años, ya sea por operaciones o por problemas personales. Su última aparición fue en Royal Troon en 2024. El cuerpo de Tiger está muy deteriorado debido a tantas operaciones, su mente en estos momentos debe estar al mismo nivel. Es la primera ocasión en que se abre de esta manera públicamente para recibir ayuda. Creo ha dado el paso definitivo que nunca había tomado y que siempre habría negado hacia su recuperación. Está por entrar a la competencia consigo mismo más importante de su vida, ojalá y también pueda salir victorioso.
