Editorial Mediotiempo
Ciudad de México
Dos meses después de la Final de la Champions League en Kiev, el técnico del Liverpool, Jürgen Klopp, no olvida la jugada que, según él, definió el partido entre su equipo y el Real Madrid.
"Volví a ver la jugada. Si la ves y no apoyas al Real Madrid, entonces piensas que es despiadada y brutal. No piensas 'wow, que buena entrada'. Fue despiadada", dijo Klopp sobre la jugada de Sergio Ramos sobre Mohamed Salah.
Salah abandonó el partido apenas a la media hora de juego después de sufrir una lesión en el hombro, producto de la caída ocasionada por el central merengue. A partir, de ahí los Reds no reencontraron su mejor versión y se marcharon con la derrota 3-1 y sin la copa.
Otra de las historias de la Final fue la actuación del portero del Liverpool, Loris Karius, que con sus errores le regaló dos goles al Madrid. Después, se dijo que el cancerbero había sufrido una conmoción cerebral por un codazo propinado por Ramos justo antes de cometer los yerros.
"No estoy seguro si es una experiencia que viviremos otra vez, que alguien vaya y le dé un codazo al portero, derribe al goleador como luchador en el medio campo y después gane el partido", agregó Klopp.
La derrota de Kiev fue la segunda para Klopp en una Final de Champions. También perdió la de 2013, aquella vez contra el Bayern Munich en Wembley.
"Volví a ver la jugada. Si la ves y no apoyas al Real Madrid, entonces piensas que es despiadada y brutal. No piensas 'wow, que buena entrada'. Fue despiadada", dijo Klopp sobre la jugada de Sergio Ramos sobre Mohamed Salah.
Salah abandonó el partido apenas a la media hora de juego después de sufrir una lesión en el hombro, producto de la caída ocasionada por el central merengue. A partir, de ahí los Reds no reencontraron su mejor versión y se marcharon con la derrota 3-1 y sin la copa.
Otra de las historias de la Final fue la actuación del portero del Liverpool, Loris Karius, que con sus errores le regaló dos goles al Madrid. Después, se dijo que el cancerbero había sufrido una conmoción cerebral por un codazo propinado por Ramos justo antes de cometer los yerros.
"No estoy seguro si es una experiencia que viviremos otra vez, que alguien vaya y le dé un codazo al portero, derribe al goleador como luchador en el medio campo y después gane el partido", agregó Klopp.
La derrota de Kiev fue la segunda para Klopp en una Final de Champions. También perdió la de 2013, aquella vez contra el Bayern Munich en Wembley.
