Futbol y Televisión

Cada domingo a las doce del día, encendemos el televisor y nos topamos -por lo menos en dos canales- con partidos de futbol. Si eres de los privilegiados en contar con cable, con tan sólo...

Cada domingo a las doce del día, encendemos el televisor y nos topamos -por lo menos en dos canales- con partidos de futbol. Si eres de los privilegiados en contar con cable, con tan sólo sintonizar un canal deportivo, accedes al futbol todos los días con las distintas ligas del mundo y del futbol nacional. Actualmente, es de lo más común escuchar de los contratos millonarios que se manejan en la transmisión de los partidos, pero hacia la primera mitad del siglo XX, en los albores de la televisión mexicana, esto era más que impensable. El futbol era visto como un deporte con una cauda creciente de seguidores, pero se desestimaba como un negocio. Fue en 1956, cuando en México se llevó acabo el II Torneo Panamericano de Futbol. Era el primer torneo internacional oficial de magnitud que organizaría nuestro país del 26 de febrero al 17 de marzo de aquel año. Escuadras como la de Brasil, Argentina, Chile y Perú llegaban con lo mejor de su futbol sudamericano. México, los recibía con la ilusión de hacer un buen papel en casa con hombres como Jaime "Tubo" Gómez, Alfonso Portugal, Raúl Cárdenas y Pedro Nájera, Alfredo del Aguila, José "Chepe" Naranjo, Carlos Calderón de la Barca, Antonio Jasso, Salvador Reyes y por supuesto el incansable héroe de mil batallas Horacio Casarín. El primer partido en disputa fue un México-Costa Rica y aquí se dió un hecho sin precedentes. El estadio de C.U. -entonces el principal escenario en México- se abarrotó al máximo. A las afueras del inmueble más de ! 40,000 personas sin boleto¡ pretendían entrar y presenciar el partido y las autoridades fueron insuficientes para contener los ríos de gente que empujaban y se colgaban de las bardas causando un sinnúmero de lesionados. Los siguientes partidos no difirieron de este, miles de espectadores clamaban por un boleto, pero todos los de la serie estaban agotados. Era tal el furor causado que el Departamenteo del Distrito Federal a través de la Oficina de Espectáculos Públicos pidió a telesistemas de México (hoy Televisa) que transmitiera los encuentros. Los directivos se encontraban renuentes; era algo que nunca se había hecho, pero aceptaron al ver que era incontrolable el número de aficionados. Por primera vez en México el futbol se vería y escucharía a través de un aparato de televisión. El éxito fue inmediato. Se alcanzaron los raitings más altos hasta entonces y en cada encuentro los mismos aumentaban. Emilio Azcárraga, el magnáte televisivo sin salir de su sorpresa y dilucidando el potencial que tenía en sus manos adquirió tres años después al equipo más importante de la capital y uno de los de mayor número de seguidores en el país: El América. A partir de entonces, la transmisión de los partidos de la liga nacional se ha convertido en uno de los negocios más exitosos de México... NOTA: Hoy en día, cuando la televisión mexicana ha cumplido cincuenta años, se pretende transmitir tan sólo por sistema restringido varios partidos de la Liga, dejando a miles de aficionados que cuentan nada más con televisión abierta con la rabia que da la impotencia. La intención es que la transmisión diferida por los canales convencionales atraigan más público en taquilla, pero ofreciendo buen futbol el estadio se llenaría cada semana. El cable está matando al boxeo, ya que las buenas peleas solo pueden ser vistas en pago por evento y la juventud se aleja cada vez más del viril espectáculo. ¿No ocurrirá lo mismo con el futbol?...

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