Lo llamaban “Pata Dura”

Era de profesión albañil. Sabía pegar tabiques y hacer la mezcla mejor que ningún otro y era muy solicitado por los "Maistros" que se lo peleaban en las diferentes construcciones de la Ciudad de...

Era de profesión albañil. Sabía pegar tabiques y hacer la mezcla mejor que ningún otro y era muy solicitado por los "Maistros" que se lo peleaban en las diferentes construcciones de la Ciudad de México. Se llamaba Fernando Rojas, pero respondía mejor al sobre nombre de "Pata Dura". Rojas comenzó su carrera en el llano en un equipo de su colonia. Como no tenía para zapatos acostumbraba jugar descalzo y le pegaba de tal forma al esférico y a más de dos o tres piernas, que comenzaron a llamarle el niño de la pata dura y como fue creciendo, se acortó el apelativo. Llegó al Atlante cuando todavía se llamaba Sinaloa y pateaban por los llanos de la Colonia Roma, en Valladolid y Sinaloa precisamente, ahí jugaban los hermanos Rosas: Manuel "El Chaquetas", "La Chúndara" y Felipe "El Dientes",Trinidad Martínez, "La Apipizca" Guirán y "El Compadre" Mendoza; todos ellos portentos de futbolistas y todos ellos morenos, por lo que fueron bautizado como "los prietitos". Apoyados por el Licenciado Jesús Salgado, obtuvieron un balón, playeras más o menos uniformes y botas especiales para patear mejor, a las cuales no se acostumbraba el "Pata Dura", que seguía golpeando de puntera, con los dedos descalzos. El equipo no era aceptado en la Liga del Centro, que por aquellos años regía al fútbol de la Capital, hasta que en 1927 se le dio la oportunidad de jugar contra un equipo extranjero de visita en nuestro país y que había batido a los cuadros de primera por golizas: El Colo Colo de Chile. El Atlante dominó el encuentro aún cuando el cuadro sudamericano terminó ganando 3-1, pero lo sorprendente del partido no fue el resultado, sino la pasión desbordada por los morenitos mexicanos que salieron a darlo todo. Dos fueron los jugadores más destacados, "El Trompito" Carreño, un verdadero crack de su época y "Pata Dura" que, incómodo con los zapatos, decidió quitárselos para el segundo tiempo. Los chilenos lo veían como espantados, dilucidando de donde había salido ese loco que golpeaba un balón de cuero más duro que una piedra con los pies pelones y que además, tiraba como la coz de un caballo. Pues "Pata Dura" hizo lo que se le pegó la gana: dio pases al por mayor, estrelló cuatro balones en el travesaño, tumbó uno de los palos de la portería con un trallazo de izquierda y anotó el gol de la honra para el conjunto azulgrana. En Chile aún se preguntan por ese indio mexicano que jugaba descalzo y que les anotó el único gol en su gira por tierras aztecas....

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