Masacre de negros

En diciembre de 1973, la selección mexicana participaba en la eliminatoria del área de CONCACAF para decidir que equipo norte, centroamericano o del caribe la representaría en el Mundial de...

En diciembre de 1973, la selección mexicana participaba en la eliminatoria del área de CONCACAF para decidir que equipo norte, centroamericano o del caribe la representaría en el Mundial de Alemania al año siguiente. Por aquellos años, se acostumbraba que el llamado Pre-Mundial se jugara en una sola sede. En 1973, correspondió la organización a los haitianos. México, viajó temeroso a la cita. Muchos de los jugadores, supersticiosos o inseguros de sí mismos, pensaban en una sola cosa: ¡El Vudú!. Tanto se había comentado al respecto por la radio y la televisión, que los seleccionados -cuando menos la mayoría- llegaron muy presionados a Puerto Príncipe. El director técnico, Ingeniero Javier de la Torre, había dicho: "Tengo la certeza de que México ganará el pase final a la Copa del Mundo ya que en ello va el prestigio de México..." Pero los jugadores, no estaban muy convencidos de ello. Abandonaron el pequeño aeropuerto y subieron al autobús que se les proporcionó y, camino al hotel, el camión fue sacudido por un grupo de haitianos que al ver el nombre de México en la parte frontal, decidieron darles un susto...

 Y el susto no fue para menos, dos jugadores enfermaron del estomago por el sobresalto. El primer partido que se jugó, fue en contra de la débil Guatemala. El partido terminó empatado a cero aún cuando México llegó con intensidad estrellando los balones uno tras otro en los postes o el travesaño. Durante el encuentro, Enrique Borja sufrió un tirón en la pierna derecha y al término del mismo el segundo portero Rafael Puente, comenzó a sufrir de escalofríos. Al día siguiente, la fiebre lo había tendido en la cama. No faltó la voz que, desesperada, anunciara que el Vudú comenzaba hacer efecto.

El siguiente cotejo fue en contra de Honduras. Nuevamente México estrellaba los balones en los postes y éste no entraba. El portero titular, Ignacio Calderón se cortó con un vaso al brindar ya que el vaso estalló misteriosamente en sus manos y tuvo que actuar el tercer cancerbero Brambila.

La partida siguiente fue ganada con facilidad 8-0, parecía que el vudú había cesado. Sin embargo, el punto culminante se dio cuando un cable llegó a la redacción de Excélsior en la que el gurú supremo de Calcuta afirmaba que la selección mexicana sería masacrada por una turba de negros al término de uno de los encuentros del premundial. Los jugadores, espantados, salieron en el siguiente partido y perdieron 4-0 contra Trinidad y Tobago, esta fue la turba de negros que los masacró. México estaba eliminado del Mundial de Alemania. Según los jugadores, todo fue culpa del Vudú...

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