La tarde del abuelo

Se llama Francisco Javier, pero todos lo conocen como "El Abuelo" Cruz. Nació futbolísticamente en Monterrey, con un carisma poco visto en el medio del balompié mexicano. Joven, muy joven aún, se...

Se llama Francisco Javier, pero todos lo conocen como "El Abuelo" Cruz. Nació futbolísticamente en Monterrey, con un carisma poco visto en el medio del balompié mexicano. Joven, muy joven aún, se adueñó un día de un lugar en la selección y no lo soltó por muchos años.

Se acercaba el Mundial de 1986, a jugarse en México, y logró ser el convocado número 22 del entrenador Bora Milutinovic, por que la gente, el aficionado de todos lados, así lo exigió. En las plazas futbolísticas el grito de "Abuelo, Abuelo, Abuelo" se hizo presente. Por su corta edad, era el delantero suplente, el que entraba algunos minutos -si acaso- en los segundos tiempos.

México avanzó primero de su grupo durante el Mundial y "El Abuelo" no jugaba. La selección Nacional se trasladó a Monterrey para enfrentar al fuerte equipo alemán y, durante el partido, todo el estadio cantaba: "¡Sacaremos al abuelo de la banca, sacaremos al abuelo de la banca, sacaremos al abuelo de la banca, lo sacaremos, sacaremos si señor! y cuando Cruz entró por fin, las tribunas rugieron de emoción. Y Franciso Javier respondió con un gol, un gol que el árbitro colombiano anuló por supuesto fuera de lugar, no de él, sino de otro jugador. La que parecía ser la tarde gloriosa del Abuelo, no lo fue porque la gente lo quería, sí, pero México quedó eliminado del Mundial.

Años más tarde, se jugaba el partido último de la eliminatoria para que México - en caso de vencer- obtuviera su calificación al Mundial de 1994 en los Estados Unidos. El encuentro se desarrolló en Canadá. A pase de Hugo Sánchez, "EL Abuelo" Cruz lograba el gol con el que la selección conquistaba el tan anhelado lugar. Esa, debía ser la gran tarde de Cruz, pero se lesionó al momento de anotar y no podría jugar en Estados Unidos 94.

Ya en 1999, el día 9 de mayo, el veterano jugador anunciaba su retiro. Habían transcurrido 15 años desde que profesionalmente tocaba por vez primera un balón de fútbol.

Ese día, marcado para su retiro, también el Monterrey, el equipo de sus amores jugaba su última carta. Necesitaba por lo menos del empate para poder mantenerse en la primera división. La derrota, lo llevaría irremediablemente a la Primera "A".

Francisco Javier, había visto pasar sus mejores años. No era ya el titular del equipo, pero ese día, el entrenador confió en el veterano jugador y lo puso en la cancha. "El Abuelo" Cruz jugó tal vez el mejor partido de su vida. Con la camiseta cosida a la piel, dio todo para que su querido Monterrey permaneciera en el máximo circuito. En una descolgada, llevándose a dos jugadores, Cruz logró sacar un pase preciso a un compañero. Este, sin más, agradeció el gesto y empujó para anotar.

El resultado final fue Monterrey 1, Puebla 1. Con ese gol, servido con todo el corazón por Cruz, el Monterrey se quedaba en Primera División. Esa, esa fue la mejor tarde de Francisco Javier el tan aclamado "Abuelo" Cruz...

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