El ';Bobo'; Madrigal

Gustaba de tomar los sábados por la noche en una cantina del centro de Pachuca, de ahí, se iba al burdel de unas prostitutas amigas suyas y el domingo por la mañana, luego de curársela,...

Gustaba de tomar los sábados por la noche en una cantina del centro de Pachuca, de ahí, se iba al burdel de unas prostitutas amigas suyas y el domingo por la mañana, luego de curársela, directamente, con "sus amigas" en un carromato, llegaba al estadio Revolución en donde era una de las estrellas principales del equipo tuzo.

Alfonso el "Bobo" Madrigal, nacido por cierto en Tepito, en la Ciudad de México, era un jugador diferente. Pegaba bien con ambas piernas, era corrioso, siempre luchaba el balón y tenía técnica, pero gustaba demasiado de la vida licenciosa, y si no es porque los aficionados lo idolatraban, los directivos lo amaban y sus pases y goles eran muy necesarios en un conjunto carente de buenos futbolistas en aquellos años, varios directores técnicos lo hubieran corrido con gusto.

Madrigal jugó toda su carrera para el Pachuca, debutó el 3 de Julio de 1966 y se retiró el 10 de Noviembre de 1977. Casi siempre en Segunda División, por lo que son pocas las imágenes que la televisión rescató de este singular elemento.

Era tal su carisma, que existía una porra que se dedicaba exclusivamente a lanzarle vítores cada vez que tomaba el esférico y realizaba una de sus acostumbradas escapadas. Otra porra, instalada en la cabecera de sombra, estaba compuesta por prostitutas, sí, las mismas que cada partido lo acompañaban y que pedían con gritos que el famoso "Bobo" entrara al terreno de juego, ya que por su estado, casi siempre crudo, no acostumbraba a jugar los 90 minutos.

Sin embargo, su vida bohemia terminó cobrándole factura. Alfonso Madrigal, murió el 16 de enero de 1980 cuando apenas contaba con 33 años, mientras festejaba un triunfo de su amado Pahuca.

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