Los entrenadores

El amateurismo propio de los años treinta, se reflejaba cabalmente en los entrenadores de futbol. No existía esta profesión como tal y los valientes que entrenaban a un equipo de la Liga Mayor...

El amateurismo propio de los años treinta, se reflejaba cabalmente en los entrenadores de futbol. No existía esta profesión como tal y los valientes que entrenaban a un equipo de la Liga Mayor (hoy Primera División) lo hacían en mucho por afición. Estos hombres, en su mayoría ex jugadores o preparadores físicos, dedicaban sus tiempos libres y los fines de semana a la preparación del conjunto.

El entrenador era en realidad eso, un personaje que se dedicaba con sus jugadores a acondicionar el cuerpo atléticamente mediante entrenamiento físico y en el que rara vez pensaba en los aspectos técnicos y tácticos que debían acompañar al futbolista.

Tal vez los dos únicos directores técnicos de la década fueron el austriaco Ernesto Pauler que dirigió por varios años al Necaxa en su mejor época y Rafael Garza Gutiérrez "Récord", entrenador del América y de la Selección Mexicana en diversas ocasiones.

Ambos, planteaban un verdadero esquema de juego con alternancia de posiciones y descubrimiento de nuevos valores que formarían nuevas generaciones de futbolistas.

Algunos más destacaron, como Alfredo C. Crowle con el Necaxa y Julio Biró con el Marte. Ambos extranjeros arraigados en México con negocios particulares que entrenaban por afición. Biró, ex jugador del MTK de Hungría y ex entrenador de la Selección Alemana, destacaría aún más en la década siguiente.

Los años cuarenta, fueron testigos de un fenómeno nuevo en el futbol mexicano. La importación de verdaderos entrenadores. A raiz de la profesionalización del futbol nacional, algunos equipos creyeron que era el momento de traer a México a profesionales del futbol que dirigieran a nuestros jugadores. Asturias trajo de Inglaterra a Mr. William Reaside, que dejó gran escuela en México; el A.D.O. trajo a César Manise y el Veracruz al argentino Enrique Palomini el entrenador "de la navaja".

La valía de estos se manifestó de inmediato. Llegaron a México nuevas tácticas y nuevas formaciones. Se dejaría a un lado hacia finales de la década el 2-3-5 para pasar al 3-3-4.

Viejos jugadores como Rodolfo Muñoz "Bush" y Luis Grocz, aprenderían rápidamente y serían de los primeros ex jugadores del futbol mexicano en aplicar las nuevas tácticas en los entrenamientos. Luis, ganaría dos campeonatos de Liga y uno de Copa con el Atlante y "Bush" haría Campeón por última vez al España. Biró, quien en 1938 tomó al Marte, en la década de los cuarenta con el España, se convertía en un excelente estratega que desarrolló un futbol moderno conjuntando los llamados estilos inglés y escocés para jugar de acuerdo al rival con pases largos o cortos y al pie, una especie de técnica mixta que le trajo grandes resultados.

Un excelente entrenador, era también el húngaro Jorge Orth, que fue traído por el club Guadalajara. Orth, era un entrenador que gustaba trabajar con jóvenes y sobre todo con mexicanos. Esto le valió para ser nombrado entrenador de la Selección Nacional que compitió en el Primer Torneo Norteamericano de Futbol.

Esta camada de directores técnicos extranjeros, rindió frutos entre los jugadores mexicanos de dondre saldrían nuevos entrenadores para las décadas siguientes. Tal vez el primero de estos fue Octavio Vial, pundonoroso jugador del América por varios años que al colgar los botines se dedicó en cuerpo y alma a sacar al equipo del bache en el que se encontraba, al estar en los últimos lugares. Vial rescató al conjunto crema llevándo inclusive a principios de 1950 al primer lugar general. La clase técnica y de valor que demostró el equipo, le valió a Octavio Vial para ser nombrado Director Técnico de la Selección Mexicana y prepararla para el Mundial que se avecinaba y que se jugaría en Brasil ese mismo año.

A partir de la siguiente década, pero formado durante los años cuarenta, saldría tal vez uno de los mejores directores técnicos que ha dado nuestro país, además de polémico y que sería el encargado de enseñar a más de una decena de ex jugadores los oficios de entrenador. Su nombre: Igacio Trelles, pero él ya es parte de otra historia...

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