Hugo Sánchez, ';El Niño de Oro';

En abril de 1975, arribaba a México la Selección que obtuvo para nuestro país el trofeo al primer lugar en el torneo amateur de Cannes, Francia. En este equipo un adolescente de apenas 17 años de...

En abril de 1975, arribaba a México la Selección que obtuvo para nuestro país el trofeo al primer lugar en el torneo amateur de Cannes, Francia. En este equipo un adolescente de apenas 17 años de edad había sido la figura del torneo y goleador del mismo con 8 anotaciones. En Cannes, por su excepcional juego, la prensa especializada le puso un apodo que se ganó a toda ley: "El Niño de Oro". Su nombre todos lo conocemos Hugo Sánchez Márquez.

Un año después, Hugo lograría dos metas: jugar unas Olimpiadas y debutar en el futbol profesional. Hacia finales de 1976, con más de 80 paridos internacionales y tres meses de profesional tenía la experiencia que muchos jugadores en el ocaso de sus carreras no habían logrado.

La carrera ascendente de Hugo, le llevaron a una meta inmediata. En su primer temporada, siendo el suplente de lujo, sale Campeón con los Pumas de la UNAM, equipo que lo vio nacer y formarse en sus primeros años de profesional. Su desempeño en el equipo lo llevan a lo inesperado para un novato, ser convocado a la Selección Nacional. Su forma de jugar tan espectacular, con sus formidables chilenas y sus grandiosas tijeras, además de su entrega en cada entrenamiento, lo consagrarían rápidamente como ídolo de la afición.

A principios de 1978, ya como titular indiscutible tanto en la Selección como en su equipo, Hugo, un enamorado de la portería, de 19 años de edad, era declarado intrasferible por su club. Las demostraciones en las canchas del extremo mexicano lo perfilaban como un verdadero crack, de esos pocos que por escasos, son tan valiosos en el concierto del futbol mundial.

En la temporada 1978-79, Hugo lograba una meta más en su corta carrera, disputando un fuerte campeonato salía Campeón Goleador empatado con su compañero de equipo Evanivaldo Castro Cabinho. A partir de aquí, Sánchez comenzó a ser llamado "Hugol", por sus características de goleador. Este mismo año, en Febrero de 1979, reforzando al San Diego Soccer de la liga noreamericana, anotaba 4 goles al Dynamo de Moscú, lo que le valdría que al final de la temporada, este equipo norteamericano, adquiriera a préstamo la carta del ariete mexicano para jugar el final de la Liga estadounidense y en la que Hugo sería figura indiscutible junto a su compañero Leonardo Cuellar.

En 1980, ya como centro delantero, Hugo causaba polémicas, para unos era una vedete que buscaba los goles espectaculares para la foto. Para otros, era el jugador moderno, fuerte e inteligente que sabe aprovechar al máximo sus cualidades y elasticidad. Sin duda, era polémico, pero efectivo.

El buen aficionado recuerda muy bien los tres goles que le clavó a La Volpe el 27 de Enero de 1980. El tercero, un estupendo remate de bandera, levantó la exclamación del aficionado que se encontraba pesente en el estadio y que aclamó con aplausos por varios minutos aún después de reanudado el encuentro. El orgulloso portero del Atlante, al término del encuentro declaró que fueron más motivados por la suerte que por la capacidad y que nunca Hugo le volvería hacer tres goles. A la semana siguiente al encuentro, la Directiva del Atlante organizó un convivio dedicado a Hugo por el "gol más hermoso".

En la segunda vuelta, "Hugol" repetía la hazaña y clavaba tres goles más al cancerbero argentino. A partir de entonces nacía una enemistad entre ambos futbolistas. La Volpe nunca perdonó a Sánchez las seis anotaciones en un solo campeonato. En esta ocasión no hubo convivio.

Hugo, proclamado como el mejor artillero mexicano, mostraba a un futbolista diferente, con una mentalidad ganadora, orgulloso y pensante. Hugo era una saeta, veloz y codiosa, con ambición triunfadora, visión del marco, de pique y estupendo toque, que deseaba destacar no solo a nivel nacional, sino en el extranjero. El primer escollo había sido el San Diego, de donde salió bien librado. Faltaba el gran paso, un equipo de nombre, de preferencia europeo. En Diciembre de 1980 llegaba la primera noticia. El diario madrileño "Pueblo" anunciaba la posibilidad de que el Atlético de Madrid contratara al ídolo mexicano para la próxima temporada.

El 16 de Diciembre, gracias a los contactos de Bora Milutinovic, entrenador de los Pumas, el ariete mexicano es invitado a jugar con el equipo Resto del Mundo. Hugo, entró en el segundo tiempo y prendió lumbre de inmediato. Dio el pase para un gol y de tiro libre logró un hermoso tanto. Al término del encuentro, el jugador fue aplaudido por el público asistente en la cancha del Barcelona. Al día siguiente, la prensa española escribía "Hemos descubierto a un gran jugador". En el escaparate mundial, el resto del mundo había aprobado a Hugo.

Seis meses después, el futbolista mexicano firmaba un contrato con el Atlético de Madrid. En su partido de despedida de canchas mexicanas el 9 de Agosto de 1981, Hugo anotaba un hermoso gol de cabeza y abría el marcador de un 4-1 contundente con los que su equipo Universidad se coronaba Campeón de la Temporada 1980-81. Al final del partido y cargado en hombros, más de cincuenta mil gargantas al unisono coreaban el ¡Hugo, Hugo, Hugo!, mientras el ídolo mexicano emocionado prometía con la mano en alto darlo todo por el triunfo. México se despedía del goleador, España lo recibiría esperanzado, pero con la inquietud de saber si el mexicanito triunfaría en aquellas tierras...

¡Y vaya si lo hizo!

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