La quiniela del futbol

Era el lejano 1972 cuando en Brasil, país futbolero por excelencia, surgieron las primeras quinielas. Con gran éxito en Chile, Argentina e Inglaterra, México decidió experimentar. A mediados de...

Era el lejano 1972 cuando en Brasil, país futbolero por excelencia, surgieron las primeras quinielas. Con gran éxito en Chile, Argentina e Inglaterra, México decidió experimentar. A mediados de 1976, el Presidente Luis Echeverría Álvarez autorizaba a su Secretario de Hacienda José López Portillo, a indagar la manera más efectiva de poder echar andar este proyecto de lotería deportiva.

La idea, concebida en nuestro país por Guillermo Álvárez Macías, Presidente del Cruz Azul, tenía como principal instancia, por un lado, promover la ayuda de la Asistencia Pública a quien lo necesitara, pero por otro, lograr que el futbol mexicano saliera de una de sus peores crisis en la que era común -tras las devaluaciones- ver los estadios vacíos.

La marcha de Pronósticos Deportivos, como se le llamó a la Lotería del Futbol, tardó cerca de tres años. Se tomó la determinación que esta arrancase en fase experimental con el Mundial de Argentina en 1978.

La venta que se puso en disposición el lunes 8 de Mayo de ese año, fue un éxito. Al final del mes en 501 expendios autorizados en el Distrito Federal, se habían alcanzado la cifra de 1,813.878 quinielas, cuando en Brasil en su primer año no se habían vendido más de 76,000.

Argentina fue sin duda un fracaso para el futbol mexicano, pero en razón de la nueva lotería había alcanzado un éxito inaudito, era como haber ganado la copa del primer lugar.

Los dirigentes de la Primera División que hasta ese momento no habían prestado mayor interés en el aspecto económico, decidieron que era menester que de aquellas cifras fabulosas que se manejaban en los medios, debía corresponder un porcentaje a la Federación, por ser esta la que "proporcionaba el negocio".

En países como Brasil y Argentina, este porcentaje era de 1 por ciento, pero en el nuestro, la Federación manejó que debía otorgárseles el 15 por ciento de las ganancias. Para los federativos, resultaba módico el 15 por ciento, porque ellos -dijeron- son los que garantizan el espectáculo.

Meses después, el 17 de Octubre de 1978, Ramón Martínez, Secretario de la Rama de la Primera División, decía tajante ante la insistencia de Pronósticos, que de no otorgar ese porcentaje la quiniela moriría: "Muy sencillo, si no dan el quince por ciento de porcentaje, que quiten a los equipos de Primera División y hagan sus pronósticos con puros de segunda...".

En Mayo de 1979, aún sin solucionar el problema, el Presidente de la Primera División Jesús Reinoso, amenazaba con un paro en el futbol para perjudicar a los Pronósticos en caso de no llegar a un buen arreglo.

Ante la gestión realizada por el Presidente de la Federación Mexicana de Futbol, Guillermo Aguilar Álvarez para que el dinero de las quinielas fuera dado a Segunda División y amateurs, además de la construcción de nuevas canchas de futbol, se gestó un golpe de estado en contra de éste porque los equipos de Primera insistieron en su tajada.

En Septiembre de 1979, la Secretaría de Hacienda otorgó un 2.5 por ciento bruto para la FEMEXFUT, repartida entre esta, la Segunda y la Primera Divisón, tocando a la última el 1.2 por ciento, lo cual rechazó nuevamente, pero se vio en problemas cuando la Segunda anunció que ellos desde luego lo aceptaban y que lo invertirían propiamente en hacer crecer a los equipos de esa rama.

En Noviembre de 1979, Pronósticos habían crecido aceleradamente. Más de 1,100 agencias y la petición de cinco países -Canadá, Costa Rica, Guatemala, Francia y Kuwait- en asesoría técnica, demostraban que era un éxito. La gente ante las tremendas devaluaciones en nuestro país, buscaba salir del terror que mostraba la pobreza, y qué mejor manera que mediante la fábrica de sueños que representaba el ganar una quiniela de futbol.

El lío entre los Pronósticos y la Primera División, se arregló parcialmente, en Diciembre de 1979, cuando a cargo de la Federación Mexicana de Futbol quedó Rafael del Castillo, quien logró que la Primera aceptara el porcentaje ofrecido y que significaba varios millones de aquellos pesos que todavía valían algo.

Para el año siguiente y ya con maquinaria más moderna, Pronósticos Deportivos enfrentaba una nueva década de retos y visicitudes entre los que se encontraban algunas voces que, aún en desacuerdo, pedían mayor justicia económica para el deporte que había hecho de las quinielas un éxito rotundo, el futbol...

Hoy en día han surgido nuevos juegos de apuestas, pero en ellos de igual manera se ve inmiscuido el balompié.

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