Los años ochenta (recuento)

El Cruz Azul llegaría a una nueva Final, sin embargo, su ciclo se había terminado. En la Temporada 1980-1981 los Pumas de Hugo Sánchez, Ricardo Ferreti, Negrete, López Zarza y "Pareja" López...

El Cruz Azul llegaría a una nueva Final, sin embargo, su ciclo se había terminado. En la Temporada 1980-1981 los Pumas de Hugo Sánchez, Ricardo Ferreti, Negrete, López Zarza y "Pareja" López tenían un cuadro de enorme potencia que había ganado el torneo de la CONCACAF, la Copa Interamericana y, decididos llevarse todo, arribaron a la Final de la Liga contra La Máquina Celeste para, en dos partidos, arrebatarle de las manos el Tricampeonato.

El 6 de Agosto de 1981, el Azteca fue escenario de un Cruz Azul que de la mano de Ignacio Trelles, jugando un futbol bien cimentado atrás con Flores, Cornero, Rubio y Toribio, con una media de lujo: Jara Saguier, Mendizabal y Lugo y adelante con Montoya, Fogel y Camacho, logró ponerse adelante en la serie con un solitario gol de éste último.

Sin embargo el partido de vuelta, el que además marcaba la despedida de canchas mexicanas de Hugo Sánchez que partía al extranjero para enrolarse la playera del Atlético de Madrid, fue en su totalidad de Los Pumas. Esa tarde en CU, se dio una feria de goles de parte de los universitarios: Hugo primero, Ferreti y Manzo después, acortaría Toribio y al final López Zarza, quien cerró el 4-1 definitivo en una de las finales más emotivas que se recuerdan.

En la temporada siguiente, los cuadros universitarios seguían tumbando caña. En esta ocasión, la gran sorpresa la dieron los Tigres de Nuevo León, que llegaron a la final contra el superlíder: el Atlante dirigido por el mítico Horacio Casarín que había conseguido 53 puntos por 45 de su más cercano perseguidor que era el América.

El Atlante, contaba con un verdadero trabuco entre los que destacaban Ricardo La Volpe, Lalo Rergis, "Gigio" Montes de Oca, el "Cachirul" Sergio Lira, Vázquez Ayala, Moses, Rubén "Ratón" Ayala y, por supuesto, el multigoleador Cabinho.

Pero la nómina no fue suficiente y en el partido de ida, cayeron frente a los universitarios 2-1. En el Azteca, se desarrolló el segundo y definitivo. El encuentro fue muy cerrado y tan sólo una genialidad del brasileño Cabinho, pudo dar al Atlante la posibilidad de jugar los tiempos extras. El marcador no se movió. El alargue se fue hasta los tiros penales. En los mismos, por Atlante, nadie quería tirar. El único que acertó por los azulgrana, cosa increible, fue el portero La Volpe, que con decisión hizo lo que algunos de sus compañeros no quisieron, se paró ante el balón y tiró con aplomo para lograr el único tanto atlantista. Los Tigres, en el mismo Coloso de Santa Ursula, de la mano del polémico Carlos Miloc, conseguía el segundo título de su historia.

La temporada regular 1982-1983, fue del América, se robó la Liga con 61 puntos, la mayor marca lograda hasta entonces, además de tener la máxima ofensiva con 62 goles y la menos goleada con 27, sin embargo, de nada le valió en la Liguilla en donde fueron eliminados por las Chivas en Semifinales. La gran sorpresa la representaría el Puebla quienes hábilmente dirigidos por Manolo Lapuente, supieron sortear los obstaculos y llegaron a la Final, misma que ganaron con cierta dificultad.

El primer partido jugado en Guadalajara, se lo llevaron los locales 2-1. En el cuadro del chiverío entre otros destacaban Quirarte, Demetrio Madero, Rizo, Cisneros, Rangel, "Pajarito" y Rivas. El partido de vuelta, jugado en la angelópolis, fue en verdad cerrado, y tuvo que derivarse en un autogol de Madero, el empate global. En los tiempos extra no se hicieron daño y en los penales, el equipo de Sanhueza, Orozco, De la Torre, el hoy famoso D.T. Raúl Arias, Italo Estupiñán y la joven promesa Paul Moreno, lograron un título meritorio, aunque sorpresivo en verdad…

Sin duda alguna, el América se llevaría la década. Después de la gran Temporada 1982-1983, en donde además cambiaron de piel, pasaron de ser cremas y se convirtieron en Águilas, tenían que demostrar con títulos el futbol desplegado. Carlos Reinoso seguía al frente del equipo para la Temporda 1983-1984 y aunque con menos puntos que el año anterior, el América fue nuevamente super líder. La Final, no podía ser mejor, era una Final soñada entre los dos equipos más representativos del futbol mexicano América y Guadalajara.

El primer encuentro jugado en la Perla Tapatía, mostró a un América ofensivo, que llegó a estar 2-0 al frente, pero hacia el final del encuentro el Guadalajara logró alcanzar en el marcador.

En el Azteca, las cosa fueron diferentes, América materialmente arrasó con un Rebaño Sagrado que nada pudo hacer, ante la jerarquía de las Águilas, que con tres goles anotados y un penal detenido por Héctor Miguel Zelada, lograba llevarse el primero de sus títulos que aquella década llegarían por racimos.

En la Temporada 1984-1985, la Águilas seguían alzando el vuelo. Ubicadas en el Grupo 1, alcanzaron el primer lugar con 46 puntos, sin embargo, el equipo de los Pumas ubicado en el Grupo 2, marcó la pauta durante el torneo regular al situarse con 55 puntos en el superliderato, además, la cantera puma permeó a todo el futbol mexicano durante los siguientes años y el gran número de jugadores universitarios en la Selección Nacional, así lo demuestra. A la Final llegarían ambas escuadras.

El primer encuentro se jugó en la catedral del futbol, elEstadio Azteca. El partido fue muy parejo, inclusive los Pumas por mediación del joven Alberto García Aspe, lograron anotar en primer lugar ya casi al finalizar el encuentro y cuando parecía que se llevaban el triunfo de casa ajena, un gol de último segundo de los locales, puso el marcador 1-1, lo que demuestra que la frase de Fernando Marcos "el último minuto también tiene sesenta segundos", siempre tendrá vigencia en el futbol.

El segundo partido, disputado en CU, terminó con empate a cero goles y el reglamento de aquel entonces, contemplaba en caso de empate global un tercer encuentro en cancha neutral. Por lo que se escogió el recién estrenado Estadio de la Corregidora de Querétaro.

En un gran encuentro, polemizado por algunos, el América de Zelada, Tena, Manzo, Bacas, Ortega, Brailovski y Hermosillo, ganó 3-1 para lograr su segundo título consecutivo.

En 1985, y con el Mundial en puerta, se decidió dividir la Temporada 1985-1986 en dos torneos cortos, el primero de ellos fue llamado PRODE 85 por estar patrocinado por Pronósticos Deportivos. Durante el certamen, llamó la atención el poder ofensivo desplegado por el Tampico Madero, que era certeramente dirigido por un americanista de cepa, Carlos Reinoso.

La Jaiba Brava arribaría sin grandes complicaciones a la Final. Por otro lado, el América del "Zurdo" López y que seguía en plan grande, también llegó a la Final. El primer encuentro se desarrolló en Tampico. Fue un partido épico, los Petroleros dieron un baile a las aguerridas Águilas, que fueron materialmente desplumadas. El marcador final presagiaba vientos negros para los de la capital, Tampico Madero 4, América 1.

Pero, los hombres del "Zurdo" López, los del Nido de Coapa, en un verdadero encuentro de lucha y garra, desarrollando un futbol de nota, lograron en el Azteca lo inimaginable. Con el overol puesto, cada uno de los jugadores amarillos batallaron como obreros. Al terminar los noventa minutos, el marcador era de 3-0, el global de 4-4 y en tiempos extras, las Águilas que volaban muy alto, lograron el tanto de la victoria. El marcador global 5-4 daba el tercer título de la década para el América y todavía, faltaba más, la hazaña aún estaba incompleta…

El segundo torneo corto previo al Mundial de México 86, se llamó precisamente así, el MÉXICO 86. Se jugó de Octubre de 1985 a Febrero de 1986. El país entero aún no se reponía del terrible terremoto que tan sólo un mes antes había sacudido sobre todo a la Ciuda de México pero el futbol ayudaba en algo a aminorar el pesar de los mexicanos. El MÉXICO 86 se dividió en dos grupos, el Monterrey marcó la pauta y fue líder general y siguió de igual manera arrasando durante la Liguilla, para llegar a la Final contra el Tampico Madero, que de la mano de Carlos Reinoso seguía dando de que hablar.

El futbol vistoso de los Rayados del Monterrey, con elementos como los brasileños Reinaldo Gueldini, Tadei y Bahia y la joven revelación mexicana Javier "Abuelo" Cruz, cuyo futbol alcanzaría, inclusive, para llegar a la Selección Mexicana de Bora Milutinovic y disputar el Mundial de futbol.

La Gran Final, jugada en dos encuentros, se desarrollaron primero, en Tampico, donde los locales ganaron 2-1, pero en el segundo, jugado en el Tec, los Rayados con goles de sus máximas estrellas el brasileño Bahía y el mexicano Javier "Abuelo" Cruz, fueron suficientes para que festejaran en la Sultana del Norte.

Una vez que la euforia mundialista había llegado a su fin, el torneo local cobró nuevos brios, ya que uno de los contendientes de la Fase Final del torneo 1986-1987, sería ni más ni menos que el llamado equipo del pueblo por estar compuesto exclusivamente de mexicanos, las Chivas Rayadas del Guadalajara, que además, llegaba como Superlíder con hombres tan importantes como "Sully" Ledezma, Lugo, Quirarte, Madero, Nestor, Yayo y Chepo de la Torre, el maestro Benjamín Galindo y el "Cadáver" Valdez. Por otro lado, llegó tratando de retomar sus fueros de la década anterior el Cruz Azul. En el primer encuentro, La Máquina impuso sus condiciones y ganó 2-1, pero en el encuentro definitivo, jugado en el Estadio Jalisco, Guadalajara impuso su condición de manera clara y con amplio marcador de 3-0 se llevó para la Perla Tapatía un título que hace 20 años no conseguían.

Hacia el final de la década en la Temporada 1989-1990, otro equipo tapatío llegaría a una Final. La Universidad de Guadalajara, ya desaparecida, hizo los merecimientos necesarios para disputar el título. En frente, tenía ni más ni menos que al Puebla que drigido nuevamente por Manolo Lapuente, intentaba ganar su segundo título de la década.

Lapuente, con un futbol sobrio pero efectivo, supo amalgamar hombres de experiencia con jóvenes elementos que supieron entender muy bien el sistema del estratega. Hombres como Pablo Larios, Ruiz Esparza, el "Pueblita" Fuentes, Bernal, el "Mortero" Aravena, Javier "Chícharo" Hernández y el siempre certero Carlos Poblete dieron un agran satisfacción a la afición de la angelópolis. En el partido de ida, jugando de visitantes, los poblanos derrotaron a domicilio a los leones negros 2-1 y en casa, el 26 de Mayo de 1990, los hombres de Lapuente ganaban de nuevacuenta 4-3 para llevarse a sus vitrinas el título de liga.

SE IMPONEN LAS ÁGUILAS

Si los tres títulos conseguidos en la primera mitad de la década le daban al América los méritos suficientes para considerarlo el mejor conjunto de aquellos años, la organización crema no estaba dispuesta a darse por satisfecha. En la Temporada 1987-1988 con Jorge Vieira al timón, y dentro de la cancha con un jugador altamente dotado como lo era Antonio Carlos Santos, se volvió a robar la liga desde un principio.

Llegó a la Final como el equipo Superlíder, como el mejor conjunto a la ofensiva y con una diferencia importantísima de goles a favor: 86 a favor por tan sólo 39 en contra. En las filas de las Águilas seguían los incansables Alfredo Tena y Cristobal Ortega, hombres brillantes como "Zague", Adrían Camacho, Carlos Hermosillo y Gonzalo Farfán y recios defensas como Naranjo y el polifacético "Cuchillo" Herrera.

En frente, en la Final, tendrían de nueva cuenta a los Pumas, que contaban con el máximo artillero del balompié, Luis Flores y con elementos de la talla de Adolfo Ríos, Nava, España, Negrete, García Aspe, Servín y el jovencito Luis García. En el primer partido de la Gran Final, Luis Flores daba el triunfo a unos Pumas crecidos, que creían que ahora sí, derrotarían a las Águilas americanistas, pero en el partido definitivo el América fue una verdadera aplanadora y con un futbol netamente ofensivo, hizo ver su suerte de nueva cuenta a los Pumas con un contundente 4-1. Las Águilas, lograban el cuarto título de la década para su cuenta personal…

Y como no hay quinto malo, al año siguiente, en la Temporada 1988-1989, el América volvía a disputar otra gran final. Si ya había dado cuenta del Guadalajara y de los Pumas en dos ocasiones, tenía que cerrar la década de supremacía frente a otro grande: el Cruz Azul.

Los dos partidos se disputaron el el máximo escenario de nuestro balompié, el estadio Azteca. El primero de ellos el 13 de Julio de 1989 fue para los americanistas, que con goles de "Zague", ante un pésimo rechace de Larios, Hermosillo y Antonio Carlos Santos, derrotaban 3-2 al Cruz Azul que marcó por mediación de Porfirio Jiménez y Cuevas.

El 16 de Julio, después de unos días de polémicas declaraciones por jugadores de ambas escuadras, en un partido de vaivenes, América y Cruz Azul empatarían a dos tantos, primero marcó Juan Hernández para el América, pero Cruz Azul se puso adelante con tantos de Patricio Hernández y Mójica y en los últimos minutos, el entonces verdugo de los azules, Carlos Hermosillo conseguiría el empate que daría un nuevo título al América.

Las Águilas, lograban la quinteta, cinco títulos de liga en diez años, la de los ochenta, fue una década pintada de amarillo.Opina de esta columna aquí.

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