La poesía del futbol

El futbol da para mucho más que los noventa minutos que dura sobre la cancha. A lo largo de la historia en la que se ha visto presente el futbol, se le ha dedicado prosa para hablar de sus...

El futbol da para mucho más que los noventa minutos que dura sobre la cancha. A lo largo de la historia en la que se ha visto presente el futbol, se le ha dedicado prosa para hablar de sus virtudes, cualidades y también defectos, de esto, se ha escrito mucho, aunque nunca lo necesario. Tenemos innumerables textos, cuentos, novelas y anécdotas y aunque todavía falta mucho por escribir, en estas líneas hablaré de un campo poco explorado: el de la poesía.

Doy muestra de dos poesías que conforman parte del libro que estoy preparando al respecto. Son dos ejemplos que espero disfruten y comenten si quieren que trate más al respecto.

Dime, poeta:Si el mundo es como un balónredondo por la ilusiónde llegar pronto a su meta:¡Vale la pena jugar! Silencio del ultramar,luna llena…mar serena;viejo amigoen secreto te lo digo,¡que lo que vale la penaes ganar!

José María Pemán

Pemán fue un escritor español prolífico que lo mismo trabajó el cuento, la novela y la poesía, además de que ejerció el periodismo político, durante el gobierno de Franco se dio el lujo de tomar algunos cargos desde la oposición y escribir lo mismo en contra del régimen, que de cosas tan sencillas como el futbol.

El siguiente, es un poema anónimo dedicado a aquel equipo Veracruz imparable de la Temporada 1945-1946. Tiene el honor de ser el primer equipo de provincia que logra el título dentro de la Liga Mayor (hoy Primera División) que hasta entonces había sido dominada por el Distrito Federal.

Veracruz, logró en esa temporada una serie de récords dentro del futbol mexicano. Mantenerse invicto durante 18 fechas seguidas: las cuatro últimas de la primera vuelta y las catorce de la segunda, siendo estas de 15 triunfos por 3 empates. Anotaron 105 goles y recibieron 52 y lograron la goleada más sonada en la historia del futbol mexicano 14-0 al Monterrey.

Yo vi a aquellos Tiburonesvestidos de azul y rojola jugaban a su antojobrindando mil emociones.Claro que fueron Campeones,no jugaban al cerrojoUrquiaga con Negro Leóny Velázquez defendiendoLecca y Buenabad sirviendobalones para el "Pelón"del "Pirata" el patadónlos servicios de Lazcanocontento el veracruzano con el toquecito fino de Enricoaquel argentinoque ya se volvió paisano.

En el mundo del futbol, la ilusión de cada semana es ver ganar a nuestro equipo. El transcurso de un encuentro, es de pasión, emoción, nervio, muchas veces desilusión…

Qué mejor que plasmarlo en una poesía, poesía al futbol.

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