La Dinastía Zague 3º Parte

Para muchos, Zaguinho no es un jugador dotado de gran técnica, pero la dedicación impuesta dentro y fuera de la cancha, le llevaron a ser un ídolo del América.

Para muchos, Zaguinho no es un jugador dotado de gran técnica, pero la dedicación impuesta dentro y fuera de la cancha, la motivación hacia sus demás compañeros y su empeño por darlo siempre todo, le llevaron a ser un ídolo del América y a ganarse un lugar en la Selección. Fue en 1988, cuando Zaguinho recibiría su primera oportunidad, el 29 de marzo de aquel año Mario Velarde lo convocó para enfrentar con la Selección "B" a El salvador. El resultado final fue de 8-0, de los cuales dos serían de Zague. A partir de ahí, Zague se volvió un insistituible, Alberto Guerra (1989), Ignacio Trelles (1990) y Manolo Lapuente (1991) se harían de sus servicios. Sin embargo, César Luis Menotti (1992), decidió no llamar a Zague –que seguía anotando en su equipo- para la primera ronda de la Eliminatoria Mundialista. Fue Miguel Mejía Barón, quien desde su llegada a la Selección Mexicana (finales de 1992), decidió darle mayor continuidad a Luis Roberto, y éste le pagó con creces. Durante la Copa de Oro de 1993, Zague jugando a lo grande, marcaría 11 tantos en cuatro partidos, 7 a Martinica, dos a Canadá, uno a Jamaica y uno más a los Estados Unidos, para alzarse con el liderato de goleo y contribuir para que México se llevara el certamen. El récord, no ha sido igualado y los 7 goles constituyeron en su momento un récord mundial a nivel de selecciones. Durante la Copa América de 1993, Zague jugaría a un gran nivel logrando dos goles, uno contra Colombia y uno más de antología en contra de Perú. El premio a sus esfuerzos, sería la Copa del Mundo en Estados Unidos 1994, Zague jugaría todos los encuentros completos de la Selección Mexicana, sin embargo, su función lo obligaba más a jalar marca y no anotó goles en el Mundial. Después del Mundial Zaguinho mantendría su paso por la Selección durante 1994 y 1995 con Miguel Mejía Barón y 1996-1997 con Bora Milutinovic, disputando 28 partidos mas, logrando 6 goles. A finales de 1997, Manolo Lapuente se haría cargo de la Selección Mexicana, Zaguinho no sería nuevamente convocado hasta que en el 2001, cuando Javier Aguirre tomó las riendas del seleccionado, recordó que el hijo del "Lobo Solitario", todavía existía…. En 1996 el futbol mexicano cambió de fisonomía, los directivos decidieron darle al formato un nuevo semblante y –copiando a la liga Argentina- se crearon los torneos cortos. Con ellos, el América se despedía de una gran figura, del ídolo que ningún aficionado podía imaginarse fuera del club. Luis Roberto Alves "Zaguinho" pasaba al equipo recien comprado por Alejandro Burillo: El Atlante. El llamado equipo del pueblo, abrió la cartera para reforzarse en serio, pero sin duda alguna la carta más fuerte la representaba Zaguinho. En la glamorosa presentación del conjunto azulgrana, uno de los hombres más asediados fue el ex americanista. La presentación no podía ser más afortunada, Luis Robeto anotó dos goles en su primer partido de liga del Invierno 96 en contra del Veracruz. Zaguinho disputó como titular toda la temporada, y sólo estuvo ausente en 2 de los 17 partidos, logrando 10 anotaciones, -incluyendo dos al América en la Jornada 8- y el cariño de los atlantistas. La temporada Verano 97 resultó un poco complicada para Zaguinho quien conseguiría 7 anotaciones, cinco en liga y 2 en Liguilla. El Atlante calificó y en Cuartos de Final Zague se convirtió en la figura en el primer encuentro logrando dos anotaciones al favorito Necaxa, uno de ellos con un derechazo preciso. Sin embargo, los goles de Zague no fueron suficientes y el Atlante comandado por Mejía Barón fue eliminado. La buena actuación de Luis Roberto lo llevarían nuevamente al América para el Invieno 97, sin embargo, aunque jugó de titular casi todo el certamen, su función era diferente, jalaba marca, retrasado, tratando de surtir de balones a Ricardo Pelaez. Zaguinho lograría tan sólo 3 anotaciones y sus detractores dijeron que iba a la baja su rendimiento. Para el Verano 98 y con el regreso de Carlos Reinoso al América, parecía que Zague retomaría su nivel, de nuevo en la punta de punta, pero una lesión le cambiaría el panorama, jugó solamente 2 partidos completos de 11 totales que disputó y la zancada que constituía su principal arma para dejar atrás a los enemigos, no podía ser explotada fielmente sin sentir dolor. En aquella fatídica campaña para el méxico-brasileño, no lograría ninguna anotación en temporada regular. En la Liguilla, en cambio, ya en plena forma física logró un gol al Toros Neza en Repechaje, colaborando en la goleada de 4-2. En Cuartos de Final nuevamente su aportación fue fundamental para eliminar a Cruz Azul, al que le anotó un bello gol. En Semifinales el conjunto de Coapa sería eliminado, pero el ritmo tomado por Zague hacía prever que en la siguiente temporada sería fundamental del cuadro de las Aguilas, pero una nueva sorpesa llegaba a su vida futbolística, Carlos Reinoso decidió darlo de baja.   Zague se sintió traicionado, él deseaba retirarse en América y ya lo había platicado con la Directiva, el regreso al Atlante no era de la mejor manera y su juego bajó ostensiblemente, además de que el equipo del pueblo pasaba también por sus peores momentos. En el Invierno 98 marcaría una sola anotación, en el Verano 99  lograría 5 tantos  y en el Invierno 99 nuevamente tan sólo 1 gol. Al término del éste, el Atlante decidió darlo de baja La temporada Verano 2000 fue un viacrucis para Zague, el Atlante y América se disputaban su carta y aunque tuvo varias propuestas de otros conjuntos, no se conocía con quien trabar negociaciones, ni el mismo Luis Roberto lo sabía. Zaguinho movió cielo, mar y tierra y logró, en el último día de negociaciones, que el América –dueña de su carta- se la obsequiara. Resulta que ante la disolución del grupo de futbol que aglutinaba a tres equipos: América, Necaxa y Atlante, la carta de Zague había quedado en el limbo, el grupo Burillo la reclamaba, pero el grupo Televisa de igual forma la pretendía, al final resultó ser de América que terminó regalándole la misma. Con la carta en su poder, pero sin tiempo, Zague quedaría fuera del certamen Verano 2000, parecía que el retiro era inminente. Zague dedicó los primeros meses del 2000 al análisis del futbol en partidos naciones e internacionales del Grupo Televisa, sin embargo, el destino le tenía deparada una sorpresa. Raúl Arias, técnico del Necaxa conformó para el Invierno 2000 un equipo con una base veterana bastante significativa, en la cual, tenía contemplado a zague como líder de la misma. Así, Luis Roberto firmaría con el conjunto rayo. El 30 de julio del 2000, al minuto 62 del partido de la primera fecha León-Necaxa, Zaguinho hacía su presentación oficial en la liga con el Necaxa. Tal parecía que Zague sería un relevo de lujo, ya que casi toda la temporada entró de cambio en los últimos 30 minutos. El único encuentro que disputó los noventa minutos sería el de la fecha 12 contra Toluca. Su producción fue baja, tan sólo dos goles en temporada regular, justificable por los pocos minutos jugados, sin embargo, en Cuartos de Final contra Santos, Zague jugando apenas los últimos minutos del partido, lograría dos goles, mismos que no fueron suficientes para darle el pase al Necaxa a la siguiente ronda, Arias reconocería que Zague debió jugar más tiempo. Zague jugaría el Verano e Invierno 200, el Verano 2002 y el Apertura y Clausura 2002-2003. Y si bien su produción goleadora no fue espectacular, si se convirtió en un pasador constante, colaborando al subtítulo de liga del Verano 2002 con 5 goles (dos en Liguilla), 4 pases a gol y un liderazgo a toda prueba. Zague, como los buenos vinos, siguió dando muestras de su poderío y olfato goleador, el 18 de agosto del 2002 conseguiría su gol 200 en torneo de liga, colocándose como el mejor anotador en activo en ese momento y el cuarto con más goles en la historia del futbol nacional, sólo por debajo de Evanivaldo Castro Cabinho, Carlos Hermosillo y a unos cuantos de Oswaldo Castro el "Pata Bendita", todos ellos ya retirados y superando por mucho, lo realizado por su padre el "Lobo Solitario". Finalmente Luis Roberto se retiró con 209 goles en sus alforjas. José y Luis Roberto, dos generaciones, Zague y Zaguinho, dos símbolos, dos colosos del área, dos verdaderos ídolos.

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