Ángel Fernández

En el recuento a los viejos cronistas del futbol mexicano, toca el día de hoy recordar tal vez al más conocido de todos, por su facilidad para convertir los partidos más aburridos en toda...

En el recuento a los viejos cronistas del futbol mexicano, toca el día de hoy recordar tal vez al más conocido de todos,  por su facilidad para convertir los partidos más aburridos en toda una alegoría épica de grandes batallas. Resulta imposible hablar del futbol moderno en México sin hacer alusión a Ángel Fernández, quien hizo famosa entre otras, la frase con la que comenzaba cada partido que narraba: "A todos los que quieren y aman al futbol, éste es el juego del hombre..." "El Ángel" como solía llamarse así mismo, nació el 2 de agosto de 1925 en Morelia, Michoacán, dijo su mamá que pegando de gritos, no podía ser de otra forma. Desde muy pequeño vivió en la ciudad de México, en la calle de Magnolia en la colonia Guerrero en donde asistió a la primaria Belisario Domínguez, luego a la Jaime Nunó y posteriormente a la secundaria 4, donde ya aficionado a los deportes, escapaba para jugar futbol, béisbol y ver entrenar a los boxeadores de la época. A los trece años trabajaba en un taller mecánico propiedad de sus tíos y comenzó el oficio del periodismo que le atrajo desde pequeño. A los 16 años entró a Excélsior, en donde el Director Rodrigo del Llano lo mandó a curtirse a la sección de deportes que comandaba el controvertido periodista Manuel Seyde, aquel que bautizó como los ratoncitos verdes a la Selección Mexicana. Mientras se divertía en lo que en verdad le gustaba, no dejó los estudios; entró a la Preparatoria y luego a la carrera de Odontología en la UNAM, pero como lo suyo era hablar, terminó dejándo la escuela. En 1954 ingresó a la XEB en donde como locutor anunciaba a los tríos y grupos que se presentaban en la estación y tres años más tarde, debido a su gran voz, se le dio la oportunidad de trasmitir la pelea de campeonato entre Raúl Ratón Macías y Alphonse Halimi. A la par, comenzó a conducir un programa llamado El Juego de Hoy, que alcanzó gran éxito. Era tal el éxito de Ángel, que en una semana recibió más de 50 mil cartas del auditorio. Esto se dio a conocer como una curiosidad, pero Emilio Azcárraga Milmo, gran empresario de los medios, vio en esto una utilidad y se lo llevó a la XEW. Ángel tenía algo muy diferente a los locutores de la época, salpicaba de anécdotas sus comentarios, mientras que llenaba de epítetos sus ya de por sí palabras rebuscadas. Azcárraga acababa de adquirir al América y no vio mejor manera de hablar del mismo que con las grandilocuentes palabras de su reciente adquisición, sin embargo, Ángel jamás había narrado futbol, es más, no acostumbraba verlo y tan sólo había asistido a un partido por invitación de su amigo Jorge "Ché" Ventura. En 1960 comenzó a narrar partidos tanto en radio como en televisión y como no conocía bien a los jugadores, lo auxiliaba Jorge Somera, quien con un cucurucho de papel prácticamente le soplaba los nombres de los futbolistas. Aquí comenzaron a nacer sus apodos, mientras esperaba el nombre de quien llevaba el balón, les inventaba sobrenombres para describirlos, así nacieron un "Súperman" Marín, "El Confesor" Cornero o un "Kalimán" Guzmán. ¡A TODOS LOS QUE QUIEREN Y A TODOS LOS QUE AMAN AL FUTBOL! Ángel, entre otras virtudes, tenía la de la lectura. Era un hombre que gustaba leer lo mismo la Odisea o la Iliada de Homero, que a Dostoievski o a cualquier Clásico. Creía fielmente que el estilo se alimentaba de lo que uno leía: "El estilo está lleno y relleno de lo que uno ha leído. El cronista tiene que saber cómo hacer girar a la gente. Es el creativo, el que lleva la rienda, el que tiene el mando. Debe mantener en alerta continua al público que está escuchando. Para lograrlo, hay que trepar por las palabras, que son como diamantes magníficos del universo". Ángel "Grito" Fernández creó un estilo propio que ha sido imitado por muchos. Gran devoto de sus columnas "Historias Heráldicas" que publicaba en El Heraldo de México, se dio tiempo también de escribir media decena de libros dedicados al deporte. Su maratónico grito de ¡Gooooool! Nació circustancialmente durante la gira de la Selección Mexicana a sudamérica. El "Chololo" Díaz clavó un tanto en el ángulo de la portería brasileña. El balón fue cayendo mientras Ángel alargaba el grito ahogado que terminó durando una eternidad. Los comentaristas brasileños guardaron silencio mientras acercaban su micrófono al rostro de Ángel, extasiados por su canto. Había nacido el grito de guerra de Fernández. Tras casi 20 años en Televisa, abandonó su casa luego de una jugosa propuesta para irse al canal estatal Imevisión. No lo pensó dos veces, este dinero significaba asegurar el futuro de su familia. Sin embargo, al salir del poder el Presidente José López Portillo, le hicieron al vida imposible en Canal 13, ya que no se llevaba con el polémico José Ramón Fernández y quedó a la deriva. El mejor comentarista de radio y televisión no tenía cabida ni el Televisa ni en Imevisión y en aquellos años no había más canales de televisión en México. Como de algo tenía que vivir, se dedicó a presentar grupos musicales por todo el país. Regresó a los medios rescatado por Radio Fórmula a mediados de los ochenta y en sus últimos años vivió una vejez tranquila y admirada por sus fanáticos en Estadio W, en donde compartió micrófonos con sus grandes amigos Jorge "Ché" Ventura, Ara Piloyan y Fernando Alonso recordando miles de anécdotas en el programa "El Futbol y Otras Galaxias". El creador de "El Siete Pulmones" Nájera, "El Niño de Oro" Hugo Sánchez, "El Cyrano de las canchas" Enrique Borja y "El León de la Metro" Leonardo Cuellar murió el 22 de mayo del 2006. "Y me pongo de pie" en su memoria...

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