Día de Muertos

En estas fechas me gusta recordar como un homenaje a los jugadores del futbol mexicano que han muerto trágicamente.

En estas fechas me gusta recordar como un homenaje a los jugadores del futbol mexicano que han muerto trágicamente. Para aquellos que siguen mis columnas desde hace algunos años -cosa que agradezco- a lo mejor les parece cansado o repetitivo, pero ustedes perdonarán el atrevimiento, ya que es tan solo una vez al año cuando les rindo homenaje a estos hombres que perdieron la vida trágicamente cuando todavía tenían mucho que ofrecerle al futbol. Por otra parte, a los nuevos lectores podrá llamarles la atención el conocer los nombres de estos héroes de pantaloncillo corto. 

Como el listado es largo, mencionaré el momento recurriendo al recuerdo y de otros tan sólo el nombre y algún breve dato.   MUERTOS POR ACCIDENTE GRUPAL

LA TRAGEDIA DEL MONTERREY El sábado 15 de septiembre de 1945, el Monterrey abordó el autobús que lo conduciría a Guadalajara, en donde enfrentaría al cuadro del Oro. El camión entraba a San Juan de los Lagos y paró a cargar gasolina. Un imprudente, arrojó una colilla de cigarro que fue a dar precisamente a la toma. El camión comenzó a incendiarse con sus ocupantes adentro. Algunos jugadores lograron salir. Desgraciadamente dos jugadores morirían días después a causa de las quemaduras: Guillermo "Cuadros" Vidal y el costarricense Enrique Lizano Benavides y muchos más sufrían fuertes quemaduras.

LA TRAGEDIA DE LAS CHIVAS Otra tragedia grupal se dio el sábado 14 de febrero de 1981. Eran aproximadamente las 12:45 hrs cuando el autobús de las Chivas que viajaba rumbo a Puebla para el encuentro entre los de La Franja y el Rebaño Sagrado del día siguiente, fue embestido por un trailer de una compañía de cemento, justo en la ventanilla de la tercera hilera de asientos de atrás hacia adelante, en donde se encontraba Pepe Martínez. La muerte fue instantánea. Además de Pepe, nueve futbolistas resultaron lesionados: Gabriel “El Nene” López Zapiain, Javier Cárdenas, Hugo Díaz, Fernando Quirarte, Rubén Cárdenas, Sammy Rivas, Javier “Zully” Ledezma, Eduardo Ramos y Arturo Razo.

LA TRAGEDIA DEL QUERÉTARO Corría el mes de mayo del año de 1987, los Gallos Blancos del Querétaro disputarían la Final de la Segunda División. En el primer partido empataron a cero, en el de vuelta a uno. Regresaban a casa luego del partido en Tamaulipas ante los Correcaminos de la UAT, el camión donde viajaba el cuadro queretano se volteó y tres de los jugadores del primer equipo Agustín Jiménez, Armando Montalvo y Gerardo “El Pollo” Corona murieron casi de inmediato, su técnico Luis Alvarado resultó seriamente lesionado y más de la mitad del conjunto sufrió heridas de menor grado.

LA TRAGEDIA DEL PACHUCA DE SEGUNDA DIVISIÓN Cesáreo Victorino Ramírez, fue un extraordinario jugador de la década de los 70. Brilló intensamente con Cruz Azul en donde obtuvo el Tricampeonato al ganar las Ligas de las Temporadas 1971-72, 1972-73 y 1973-74. Cesáreo ya retirado dirigía al cuadro del Pachuca de Segunda División cuando el 19 de junio de 1999 en el trayecto de Cuernavaca Morelos hacia Acapulco el autobús donde viajaba el equipo se estrelló contra otro vehículo. Cesáreo y varios de los jóvenes futbolistas fallecieron en el mismo lugar de la tragedia.

MUERTES INDIVIDUALES

Son muchos los jugadores que han muerto trágicamente, algunos en accidentes viales, otros por alguna enfermedad y otros tantos asesinados.   Entre los primeros, tenemos a Miguel Ángel Velázquez, recio defensa del Veracruz que murió en un accidente (1950); Salvador Cisneros, atropellado (1964); Juan Manuel Medina del Cruz Azul, quien chocó su automóvil (1973); Luis Amuchátegui del Atlante, quien fue atropellado cerca del Zócalo y Octavio “El Famosito” Gómez, del Monterrey, quien estrelló su automóvil en la carretera a Matamoros; Rey Hernández del Puebla (1985); Pedro Peñaloza de Pumas (2000); el Árbitro Edgar Ulises Rangel (2002) y Samuel Máñez, portero del Veracruz (2002) son otros más que perdieron la vida.

Entre los más recordados, destacan:

Fernando Bustos El gran ídolo del Cruz Azul, que jugó 13 años con La Máquina Celeste y que fue fundamental para que los azules subieran a Primera División y lograran una hegemonía importante en la década de los 70, murió trágicamente cuando el 23 de septiembre de 1979 en su automóvil viajaba rumbo a Ciudad Cooperativa Cruz Azul y se accidentó estrellando su automóvil contra una pipa estacionada en la carretera sin luces. Bustos tenía ocho meses de retirado. Un automovilista que se percató del accidente avisó a la Policía, Bustos fue trasladado al hospital Rubén Leñero de la Ciudad de México, pero pocas horas más tarde moría el ídolo azul. Tenía 33 años y dejó a su esposa y a sus niños pequeños.

Héctor Hernández Uno de los ídolos del Campeonísimo Guadalajara, ganador de seis títulos de Liga y anotador de 130 goles. Héctor Hernández, ya retirado, era Director Técnico de los Lobos de la Universidad de Colima. El 23 de enero de 1984 regresaba a Colima proveniente de Guadalajara en donde visitó a su familia, viajaba en un autobús comercial cuando a la altura del kilómetro 7.5 de la carretera Guadalajara-Manzanillo, el autobús se volteó. Hernández sufrió una fuerte fractura craneal y murió casi al instante. Fue el único de los 27 pasajeros que perdió la vida.

Raúl “La Pina” Arellano Una de las viejas glorias de aquellas Chivas legendarias de los años 50 y 60. Raúl Arellano, viejo lobo de mar, luego de ser arrollado por un automóvil el 12 de octubre de 1997 en la Av. López Mateos de la ciudad de Guadalajara.

Pablo Hernán Gómez Tal vez el accidente que más conmocionó a la opinión pública en los últimos años, fue el ocurrido al joven elemento argentino del Pachuca de 23 años de edad, ídolo de La Bella Airosa y prometedora gran estrella del firmamento futbolístico mundial Pablo Hernán Gómez, quien el lunes 23 de enero del 2001 perdió la vida al igual que su esposa y sus hijos resultaron con lesiones. La familia Gómez regresaba de San Luis Potosí, Pablo Hernán tenía que viajar con el Pachuca rumbo a Monterrey y para llegar a tiempo, metió el acelerador a fondo, desgraciadamente sobre la carretera Querétaro-Pachuca, en el tramo Ixmiquilpan-Huichapan, en la curva conocida como La Manga, el automóvil se salió de control, abandonó el asfalto y se estampó. Pablo Hernán y su esposa -que no llevaban puesto el cinturón de seguridad- salieron disparados del vehículo y fallecieron casi de inmediato.

JUGADORES ASESINADOS

No hay nada más triste que un ídolo muera en manos de hampones. Tal fue el destino de varios jugadores del balompié mexicano. Rubén Romo del Oro (1947) fue apuñalado; Jesús Silva del Atlas, ya retirado, fue asesinado a balazos (1972); Felipe Becerra, Capitán de la Selección Amateur, en una fiesta de fin de año murió de una puñalada en el corazón (1974); Jaime López de Chivas (1974) en una balacera cruzada.

Entre los casos más recordados:

Octavio “El Centavo” Muciño Un brillante goleador mexicano, que mostraba cualidades de gente grande. Gran jugador con Cruz Azul, pasó al conjunto del Rebaño Sagrado en donde buscaba destacar tal y como lo hizo en el cuadro cementero. Seleccionado nacional, Muciño fue balaceado tras una discusión en el restaurante Carlos O’ Willys en Guadalajara el 1 de junio de 1974. El junior Jaime Muldoon Barreto, hijo de un empresario de Jalisco y aficionado al conjunto rival de la ciudad, el Atlas, comenzó a ofender al jugador y a su acompañante, se trenzaron a golpes y fueron separados. Muciño, minutos después se acercó a Barreto y le extendió la mano y le dijo que ya se quedaran las cosas como estaban, pero el junior sacó su pistola y le vació el arma al famoso “Centavo”. Tras unos días en coma, el 4 de junio de 1974 a los 24 años de edad murió el magnífico jugador.   José Guadalupe Ibarra Pocos días antes de que comenzara el Mundial de 1982, este recio defensa del Toluca se tomaba un refresco en una tienda cerca de la casa de su familia en Guadalajara cuando entró una mujer llorando y el marido detrás de ella, pegándole, José se metió, le dijo que no le pegara a una mujer indefensa y este hombre después de decirle una sarta de groserías, sacó una pistola y gritándole “metiche hijo de tu…” le disparó en el estómago. José pudo haber salvado la vida, pero el dependiente en lugar de llamar una ambulancia, para evitarse problemas, arrastró el cuerpo de Ibarra a la esquina y ahí lo dejó, desangrándose.

En este Día de Muertos, un recuerdo para estos jugadores que murieron de forma trágica…

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