Baltazar: El Rey mago del Futbol Mexicano

Acorde con estas fechas, en las que celebramos –una vez más- la llegada de los Reyes Magos, quiero hacer mención de un hombre que en su tiempo, fue considerado como el Rey mago del futbol mexicano.

Acorde con estas fechas, en las que celebramos –una vez más- la llegada de los Reyes Magos, quiero hacer mención de un hombre que en su tiempo, fue considerado como el Rey mago del futbol mexicano. Su nombre era Baltazar, como el rey de Oriente, pero a diferencia de aquel, este vino de Europa, concretamente de España. Baltazar Junco, que así se llamaba este personaje, estuvo muy ligado al futbol mexicano cuando éste aún no era profesional. En aquella época romántica del balompié, en la que se jugaba por verdadero amor a la camiseta, Baltazar Junco tuvo a bien dirigir los destinos del equipo más ganador del futbol amateur: El Real Club España. Junco, fue uno de sus mejores dirigentes. Alma Mater del equipo hispano, no pocas veces puso dinero de su bolsillo para lograr armar esos conjuntos fieros que dieron lustre al futbol de los años veinte y treinta. Baltazar, a diferencia de los dirigentes de hoy en día, que acuden a los restaurantes más lujosos, solía ir a un café del Centro, que estaba en las calles de Bolívar llamado 'El Tupinamba', en donde se reunía la afición del futbol y en donde comentaristas y futbolistas hacían su aparición. En este lugar, además de tomar un rico café veracruzano, Junco se ponía a hablar de futbol con quien tuviera enfrente, conocido o desconocido. Eso si, que nadie le hablara mal de su querido España, porque entonces se armaba la de San Quintín y subía el tono de voz y la conversación se volvía un pleito de cantina. Baltazar dejaba solo al interlocutor, molesto, jurando no volver a dirigirle la palabra, aunque momentos después, al humo de un habano y al sorbo de un café, tan amigos como siempre, proseguían hablando de futbol. Pero además de ser un gran aficionado y dirigente, amante del futbol y de sus entretelones, Baltazar Junco se distinguió por algo en especial: fue el primer dirigente que arriesgó su patrimonio para traer equipos del extranjero que dieran realce al futbol nacional. Baltazar no era un hombre que viviera del futbol, vivía para el futbol. A él se debe que el Real Madrid, El Nacional de Montevideo y el Colo Colo, primeros equipos extranjeros en visitar México, lo hicieran en aquel lejano 1927. A partir de ahí, decenas de equipos llegaron a tierras aztecas. Entre los mayores éxitos se recuerdan la llegada del Botafogo de Brasil en 1936, era el primer equipo brasileño que pisaba tierras mexicanas y uno de los mejores del futbol carioca, ganador del campeonato por 3 años consecutivos. En los partidos que jugó, el equipo se vio como una máquina que fue superada en forma brillante solamente por aquel Necaxa de los once hermanos. En 1937, Junco decidió que el futbol mexicano se encontraba maduro para enfrentarse a los mejores oponentes y moviendo sus influencias, trajo a sus máximas cartas: el Barcelona y la Selección Vasca de España. Junco, lograría que en México fueran acogidos los equipos españoles que huían de la lucha sangrienta desatada en la Península por la Guerra Civil Española. La mayoría de los jugadores se quedarían en cuadros mexicanos dando un mayor realce a nuestro futbol que inició su despegue del amateurismo al preprofesionalismo. La Selección Vasca, inclusive, jugó el campeonato 38-39  bajo el nombre de Euzkadi. Baltazar, hombre recio, alto, siempre con un puro en la boca, con características de Dandy, traería por última vez a un equipo del extranjero en 1940. El Vélez Sarsfield de Argentina jugó cinco partidos en México, perdiendo solamente uno. El último encuentro, se realizó el 4 de febrero de 1940. Junco moría seis días más tarde, poco después de que le fue practicada una operación por el doctor Salvador González de la Vega, como último recurso para salvarle de un ataque de peritonitis provocado por pancreatitis aguda. Un viejo mal que pospuso en su atención por seguir dando al futbol nacional series de realce internacional. Después de Junco, los partidos con equipos extranjeros decayeron, ya no fueron los mismos. No vinieron ya los mejores equipos, ni sus mejores jugadores que era algo que siempre pedía como imprescindible. Baltazar Junco, el organizador de las mejores series internacionales de postín que hemos visto en México y alma mater del Club España había muerto. Una década después, el club que lo vio nacer, el España, también moriría. Tan solo diez años sobrevivió sin el Rey Mago del futbol mexicano Baltazar Junco.

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