La nueva Liga Premier ¿es en verdad nueva?

Hoy en día el tema de moda es la separación entre la Primera División y la Federación Mexicana de Futbol para la creación de una Liga Premier completamente independiente una de otra.

Hoy en día el tema de moda es la separación entre la Primera División y la Federación Mexicana de Futbol para la creación de una Liga Premier completamente independiente una de otra, tanto en lo económico como en lo deportivo. Esto, que se maneja como “una propuesta nueva y única” no lo es tanto. Hace muchos años ocurrió algo similar, aunque las formas fueron diferentes. Resulta que previo al profesionalismo, la Liga Mayor (hoy Primera División) decide romper relaciones con la Federación Nacional de Futbol (hoy Federación Mexicana de Futbol). Esto se dio el 3 de abril de 1942, porque según la Liga “La Federación pretende hacer daño a la Liga Mayor y por eso rompemos con ellos, no nos hacen falta” La historia tenía varias aristas: 1.-Inminente profesionalización propuesta por la Liga y a la cual la Federación estaba renuente. 2.-La Liga quería abrirse al resto de la República y no sólo al DF y la Federación –que controlaba cada una de las Ligas regionales- no estaba de acuerdo, porque sentía que perdía poder. 3.-En Argentina existía un problema muy fuerte entre la Federación de Futbol y los jugadores y la Liga quiso aprovechar esto para “piratearse” a los futbolistas, pero como la Federación Nacional estaba afiliada a la FIFA, les impidió que lo hicieran. 4.-La Liga Mayor estaba muy a disgusto con algunos de los principales árbitros que pertenecían a la AMAF (Asociación Mexicana de Árbitros de Futbol) a los cuales consideraban ineptos, pero al estar afiliados a la Federación, son los únicos que se permitían para los partidos de la Liga. Ante la falta de acuerdos, se llega a la determinación. La Liga Mayor, a través de sus principales directivos, acuerda un rompimiento total con la Federación. El máximo organismo era dirigido por el ex futbolista del América y doctor en jefe de la Cementera Cruz Azul, Carlos Garcés, padre del actual dirigente del Cruz Azul. Los dirigentes de la Liga, con bombo y platillo, anunciaron que el futbol mexicano se profesionalizaría con la creación además de una Liga Nacional en la que participarían los mejores equipos de los estados a partir de 1943, es decir, se le abrieron las puertas a Guadalajara, Atlas, Moctezuma, Orizaba y en el siguiente año a León, Oro, Puebla, Tampico, San Sebastián y Monterrey. César Martino, directivo del América, comentó que esta medida era para “aportar al ambiente futbolero una mayor seriedad y un mayor sentido de responsabilidad… el entusiasmo con que el público ha favorecido al futbol, obliga a los clubes a buscar una organización más seria para plena garantía de sociedades, jugadores y muy especial y preferentemente del público…" Estas palabras de 1942, bien podrían trasladarse a lo que ocurre hoy en día. En las semanas siguientes se crearon nuevos estatutos para la Liga. Y ya con el rompimiento formal y la invitación a los equipos de la República, se puso en marcha la tercera parte del plan. La Liga quedó automáticamente desligada de la FIFA, por lo que procedieron a ofertar por jugadores argentinos. En el futbol pampero, la inflación y el alza desorbitante en los precios de los jugadores obligó a fijar un límite en la compra. El precio máximo que se podía pagar por un jugador de excelencia era de $5000 pesos argentinos. La Liga Mayor, desafiliada al máximo organismo mundial por no pertenecer a una Federación, ofrecía a los jugadores argentinos cantidades que iban de los $20,000 a los $30,000 pesos argentinos. Los pamperos, abandonaban a sus equipos y se enrolaban en cuadros mexicanos. Argentina, en un principio, no le dio mayor importancia, levantaron tan sólo una enérgica protesta y a los jugadores les dictaron normas para que no pudieran nunca más actuar en el futbol de aquel país. Como el futbol mexicano importó a diestra y siniestra, llevó al futbol argentino a un caos, ya que su organización se veía afectada con la salida de sus mejores elementos y la disciplina se encontraba mermada ya que cualquier jugador que se sintiera atacado o a disgusto, en cualquier momento abandonaba su club para marchar a tierra azteca. México “pirateó” a más de 65 jugadores, llegando a contar entre estos a excelentes peloteros como José Manuel "Charro" Moreno, considerado entre los cinco jugadores más grandes que ha dado Argentina en toda su vida; Mellone, el magnífico portero Heredia; Nicolás Palma, Lazcano, Rodolfi, todo un estratega de las canchas, Rugilo, Battaglia, Scarone, Santiso, Caffarati y Aballay, el romperredes que impuso una marca de goles anotados durante un campeonato en México. El problema llegó a tal magnitud, que el futbol argentino mandó a su Secretario de futbol de relaciones exteriores, Enrique Pinto, a México con la orden de no regresar hasta tener el lío con el futbol mexicano arreglado. El día 5 de diciembre de 1945, se firmó un acuerdo entre la Liga Mayor y la Federación Argentina en la que la primera se comprometía a no volver a “piratear” jugadores de Sudamérica a cambio de que la Federación Argentina permitiera a los que ya estaban en México quedarse sin mayores restricciones. La Liga también creó su propia Asociación de Árbitros, la CAF (Colegio de Árbitros Profesionales) y en donde los dueños podían decidir quién les arbitraba y quién no (una especie de ordenador como el que se utiliza hoy en día), pero al ver que sus árbitros eran más que malos, le devolvió la autoridad a la AMAF.   Finalmente, en 1945, la Liga Mayor dio el primer paso en la búsqueda del terminar con el distanciamiento entre ésta y la Federación Nacional, pero esto no fue porque estuvieran arrepentidos de la separación, lo que realmente sucedía era que, al no pertenecer a la FIFA, no podía traer equipos extranjeros para jugar series internacionales, algo que les redituaba mucho dinero. El lío se dio por concluido el 25 de septiembre de 1945 y todo volvió al orden, aunque a decir verdad la que se llevó prácticamente todo el pastel, fue la Liga Mayor, ya que al frente de la presidencia de la Federación Nacional quedó a cargo Sebastián Martínez, Presidente del León, por lo que la Liga tenía todo el poder. En general, durante el rompimiento los resultados no fueron malos, la Liga creció y de ser prácticamente del DF, con seis equipos de la capital y dos de provincia (Orizaba y Sel. Jalisco), pasó a tener 16 equipos. Nuevamente unidas, la Liga y la Federación Nacional, seguía teniendo manejos diferentes. La Liga controlaba sus ingresos y tenía reglamentos propios y la Federación se dedicaba íntegramente al sector amateur. A principios de septiembre de 1948, se da a conocer la intención de la unión real entre la Federación Nacional y la Liga Mayor en un solo organismo que regule a todo el futbol mexicano. La idea es que el futbol amateur (Federación) y el futbol profesional (Liga Mayor) queden intrínsecamente unidos para poder desarrollar un mejor futbol a nivel nacional en el que los jóvenes del sector amateur, garanticen a futuro el posible desarrollo de sus facultades en lo profesional. El día 13 de diciembre de 1948, en el edificio del Sindicato de telefonistas en Villalongín Nº 50, la Liga Mayor y la Federación Nacional unen sus vidas fusionándose en un nuevo organismo: La Federación Mexicana de Futbol Asociación, la cual rige el futbol hasta nuestros días y de la que hoy en día la Primera División busca separase de nueva cuenta. Los intereses son muchos y la diferencia entre la Primera División y los demás sectores (División de Ascenso, Segunda División, Tercera División y Amateur) son abismales. Ojalá y la nueva separación sea en verdad para el crecimiento del futbol mexicano, como en aquella ya lejana década de los cuarenta, en la que hubo más cosas buenas que malas y que la relación beneficie a ambos sectores. Ya el tiempo nos lo dirá…

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