Historia del Primer subcampeonato (1969-1970)

Se acercaba la Copa del Mundo de 1970, en la que México sería el anfitrión. El futbol mexicano estaba revolucionado por este acontecimiento.

Se acercaba la Copa del Mundo de 1970, en la que México sería el anfitrión. El futbol mexicano estaba revolucionado por este acontecimiento y los altos jerarcas, junta tras junta, “inventaban” el hilo negro, para determinar cómo se jugarían los torneos de la Liga a fin de darle mayor espacio y tiempo a la preparación de la Selección Mexicana, que prácticamente estaba conformada tiempo completo pensando en el Mundial en casa.

Finalmente, entre las determinaciones que se tomaron, se marcó el torneo 1969-1970 como el último que podríamos llamar como normal, en donde el campeón sería, tal y como ocurre en casi todas las Ligas del mundo, el equipo con mayor cantidad de puntos.

Luego de este torneo, se jugaría un Torneo Corto al que se le denomina México 70 y posteriormente a esto, comenzarían los torneos con la ya conocida Liguilla.

Al finalizar la temporada 1969-1970, el Guadalajara conseguiría su octava corona, logrando así, hasta ese momento, ser el máximo ganador de ligas en la época profesional.

Sin embargo, dentro de esta “normalidad” de la Liga, existía de nombre el título de subcampeón, por lo que, al terminar el campeonato y al voltear a ver la tabla aparecían dos equipos empatados en segundo lugar con 39 puntos, y a los directivos se les ocurrió la “maravillosa” idea de que se tenía que jugar un partido que determinara al Subcampeón de la Liga, título, que por cierto pocos anhelan, porque como todos sabemos, el segundo lugar es el primero de los perdedores.

Los equipos empatados y listos para definir el subcampeonato, eran el Veracruz, que había tenido una extraordinaria temporada y el Cruz Azul, equipo que por aquel entonces jugaba con puros elementos mexicanos.

El partido se jugó el 4 de enero de 1970 en un terreno neutral y no podía ser otro que el Estadio Azteca. No se les olvide que Cruz Azul todavía no jugaba en el Coloso de Santa Úrsula, sino en su pequeño pero confortable estadio en Ciudad Cooperativa Cruz Azul, en Jasso, Hidalgo.

A medio día ambas escuadras se dieron cita en el Azteca. El Cruz Azul arrancó buscando el gol desde los primeros minutos y a los 7 tuvo su recompensa, cuando José Luis “El Gorras” Guerrero aprovechó un pase de Antonio Munguía para lograr el primer tanto. Tres minutos más tarde, el Cruz Azul ya tenía las cosas a su favor 2-0, obra de Javier “Kalimán” Guzmán.

El Veracruz adelantó líneas y tras tocar varias veces la puerta, logró entrar cuando José Luis “El Loco” Aussin clavó el esférico al minuto 22.

Cuando mejor jugaba Veracruz, el Cruz Azul logró el tercero de la tarde, obra de Cesareo Victorino. Todavía Jesús “Chucho” Hernández, falló una pena máxima que hubiera acercado a los tiburones.

La primera mitad terminaba así, con un 3-1 que parecía contundente. Sin embargo, en el complementario, los escualos con gran enjundia terminaron por dominar y acorralar a los celestes en su propia cancha.

Hernández, sacándose la espina, logró poner el 3-2 y ya en tiempo de compensación, él mismo anotó el 3-3, que determinó que el partido se fuera a tiempo extra.

El primer tiempo extra fue de amplio dominio de los de La Máquina, pero no lograron anotar. En el complementario, Roberto Alatorre, portero del Cruz Azul, mantuvo su cabaña cerrada tras sendos disparos de Jesús Hernández, quien así se estaba consagrando como el héroe del partido.

El nazareno, el internacional Arturo Yamasaki, árbitro peruano naturalizado mexicano, pitó el final y se fueron a los tiros penales, para determinar al ganador.

En aquellos días, se tiraban series de 3 penales, los que además, cobraba un mismo jugador en forma continúa. Por Cruz Azul, el elegido fue el Capitán Gustavo el “Halcón” Peña, mientras que por el Veracruz, Jesús “Chucho” Hernández, quien indiscutiblemente y pese al penal fallado, era el mejor jugador del partido.

Peña tiró su serie y lo hizo impecable, logrando que los tres balones besaran la red.

Hernández, cobró el primero por izquierda y batió a Alatorre. Jaló nuevamente el gatillo y consiguió el segundo. Colocó el balón por tercera ocasión en el manchón penal, Yamasaki sonó la ocarina y Hernández la falló vilmente, tirándolo directo al cuerpo del arquero celeste.

El Cruz Azul, con Roberto Alatorre; Ramiro Franco (Jesús Plasencia 69) (M.A. Ramírez 75), Gustavo el “Halcón” Peña, Javier Sánchez Galindo y Marco Antonio Arévalo; Javier “Kalimán” Guzmán, Juan de Jesús Prado y Antonio Munguía; Fernando Bustos, José Luis “Gorras” Guerrero y Cesareo Victorino. Se alzaba con el Subcampeonato de Liga.

El equipo, gustoso recibía el trofeo que lo marcaba, por primera vez en su existencia, como el conjunto Subcampeón. El “Halcón” Peña levantaba con orgullo el trofeo.

Sería la primera ocasión de 17 (10 de liga, 2 de Copa, 1 Campeón de Campeones, 2 de CONCACAF, 1 Copa Interamericana y 1 Libertadores) que el equipo Cruz Azul se quedaba con el subcampeonato. Esa tarde se fueron a festejar.

¡No lo volverían a hacer! Se dieron cuenta que ser Subcampeón no es motivo de celebración, porque la afición siempre se acuerda del Campeón y se olvida de los demás, comenzando por el segundo lugar... Síganme en twitter @CarlosCalderonC

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