Necaxa: Una Selección Nacional

A punto de cumplirse 76 años de que México ganó su primer torneo internacional en futbol, les cuento la historia de cómo sucedieron las cosas y porqué nuestra Selección en realidad era el Necaxa.

A punto de cumplirse 76 años de que México haya ganado su primer torneo internacional en futbol, les cuento la historia de cómo sucedieron las cosas y porqué nuestra Selección en realidad era el Necaxa disfrazado. En 1926, se celebraron los I Juegos Centroamericanos y del Caribe en México, constituyéndose en los Juegos Regionales más antiguos del mundo. Participaron 269 atletas procedentes de Cuba, Guatemala y México. Los siguientes se realizarían en 1930 en la Habana, Cuba y en 1935 en El Salvador, con la participación de otros países centroamericanos. Los juegos Centroamericanos y del Caribe debían verificarse en 1934 pero, fueron pospuestos para un año después. La justa se llevaría a cabo del 24 de marzo al 3 de abril de 1935. México fue invitado a participar en todas las disciplinas, haciendo hincapié los organizadores en el futbol. La Liga Mayor que controlaba el mismo, desistió del ofrecimiento. En una junta interna entre directivos efectuada el 29 de enero de 1935 se adujo que el fracaso de la eliminatoria para el Mundial de Italia estaba aún fresco y que no se quería hacer el ridículo, por lo que era mejor no enviar selección alguna, pues no se había preparado una con tiempo suficiente. La embajada de El Salvador en México a través de uno de sus representantes, envió una protesta a la liga por no considerar con seriedad el torneo centroamericano. El Gobierno de la República, envió a su vez un telegrama donde se indicaba que el Presidente Lázaro Cárdenas agradecería que se tomara en cuenta –en aras de las buenas relaciones entre ambos países- que se mandara un representativo para que el futbol mexicano no se quedara sin la oportunidad de mostrarse a nivel internacional. Al día siguiente, en otra junta de la Liga Mayor, tras una acalorada discusión, se acordó enviar al Necaxa disfrazado de Selección al ser el mejor equipo del momento. En el periódico la Afición del día 30 de enero de 1935, se leía lo siguiente: "Por mayoría de votos se acordó en la sesión ordinaria de la Liga Mayor efectuada ayer en la noche, conceder permiso al club Necaxa para marchar a El Salvador y llevar la representación del futbol mexicano en los Juegos Deportivos Centroamericanos, no obstante la tenaz oposición que llevaron la mayoría de las delegaciones de los clubes de primera fuerza. La solicitud para que se le permita al club Nacaxa participar en nombre de México en los juegos de El Salvador, la presentó una Comisión de la Junta Nacional de los III Juegos deportivos Centroamericanos...". En dicha reunión, se acordó también que se suspendiera el Torneo de Liga y se jugara el Torneo de Copa para dar descanso al Necaxa y se pudiera preparar bien, como anécdota, mencionemos que el cuadro juvenil del Necaxa arrasó en el torneo de Copa, causando asombro y gusto entre los aficionados que “aplaudían con frenesí a los jóvenes necaxistas…” Los jugadores que realizaron el viaje a El Salvador fueron: Portero: Raúl "Pipiolo" Estrada; defensas: Antonio Azpiri y Lorenzo "La Yegua" Camarena; medios: Guillermo "El Perro" Ortega, Ignacio "Calavera" Ávila, Marcial "Ranchero" Ortiz y Tomás Acuña; delanteros: Vicente "Chamaco" García, Tomás "El Poeta" Lozano, Hilario "El Moco" López, Julio Lórez, Luis "Pichojos" Pérez y Miguel Pizano. Para redondear su cuadro y ante posibles lesiones, el Necaxa pidió cuatro refuerzos: Alfonso Riestra, portero del Asturias; Armando "El Negro" Frank, recio defensa del América; Felipe "Diente" Rosas, medio creativo del Atlante y Luis "Tití" García Cortina, uno  de los mejores cañones del futbol mexicano y perteneciente al Club España. El entrenador, era Alfredo C. Crowle. México abrió su participación en contra del país anfitrión el 27 de marzo ante 18 mil espectadores. El marcador fue contundente en favor nuestro: 8-1. El segundo partido se desarrolló contra Guatemala al día siguiente, de nueva cuenta se goleó, en esta ocasión 5-1; el sábado 30 de marzo la Selección le clavó un 6-1 a Cuba y el lunes 1 de abril 8-2 a Honduras, con lo que colocado en primer lugar, demostraba su clara superioridad. Solamente le restaba un juego al cuadro mexicano, este era contra Costa Rica con la que se encontraba empatada en puntos. El ganador, sería indiscutiblemente el campeón del certamen. Ante un campo repleto, el Estadio Nacional vistió sus mejores galas para recibir a ambos contendientes. Las acciones fueron duras, casi siempre a media cancha y con poca llegadas por las bien plantadas defensivas. Fue a los 27 minutos cuando en una descolgada, "Pichojos" Pérez logró el primer tanto mexicano. Costa Rica apretó la marca y logró llegar en varias ocasiones, pero la férrea defensiva comandada por Azpiri y Camarena evitaron cualquier desaguisado. El marcador seguía mostrando el 1-0 cuando en el minuto 30 de la segunda parte Camarena hizo un despeje hacia "Pichojos", quien se corrió por todo el extremo y ante la arremetida de Villalobos que lo marcó a lo largo del carril, mandó un centro. "El Poeta" Lozano saltó con destreza y conectó un fuerte cabezazo que dejó sin oportunidad al guardameta Jones. Después de cinco partidos, con 29 goles a favor por 5 en contra, México obtenía por primera vez, un título en un torneo internacional oficial. El Necaxa, disfrazado de Selección Nacional, había cumplido con creces las expectativas...

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