En el patinaje artístico sobre hielo, existe un movimiento que se convirtió en leyenda porque estaba estrictamente prohibido. Hablamos del salto mortal hacia atrás o backflip, una acrobacia que durante décadas fue vista como un acto de rebeldía.
Su historia es una de innovación, prohibición y, finalmente, redención. Un viaje que tiene como protagonista a una atleta que, sabiéndose fuera de la contienda por las medallas, decidió hacer historia a su manera, dejando una marca imborrable.
¿Por qué se prohibió mortal hacia atrás en el patinaje artístico sobre hielo?
El backflip fue realizado legalmente por primera vez en una competencia olímpica en 1976 por el estadounidense Terry Kubicka. Su audacia, en lugar de ser premiada, encendió las alarmas en la Unión Internacional de Patinaje (ISU), el órgano rector del deporte.
Un año después, en 1977, la ISU prohibió oficialmente los saltos tipo salto mortal debido a estas razones:
- Era demasiado peligroso: A diferencia de la gimnasia, los patinadores no usan cascos ni protecciones. Un mal aterrizaje podría causar una grave lesión en la cabeza.
- Violaba un principio técnico: Todos los saltos en el patinaje deben aterrizarse sobre un solo pie. El backflip de Kubicka terminaba sobre dos pies, lo que para los puristas rompía una regla fundamental del deporte.
- No era "patinaje": Algunos directivos consideraban que era un truco más propio de un espectáculo sobre hielo que de una competencia seria, argumentando que no encajaba en los estándares artísticos y técnicos del patinaje.
¿Quién realizó nuevamente el backflip tras su prohibición?
El backflip desapareció de las competencias por más de 20 años, hasta los Juegos Olímpicos de Invierno de Nagano 1998. La protagonista de este acto de desafío fue la francesa Surya Bonaly.
En Nagano, una lesión en el tendón de Aquiles mermó su rendimiento, por lo que una caída, dejó sin esperanzas de conseguir una medalla.
Fue entonces cuando, en su última competencia olímpica, decidió dejar un legado. En un momento icónico, ejecutó un perfecto backflip con una modificación genial: aterrizó sobre un solo pie, desafiando directamente una de las razones técnicas de la prohibición.
Bonaly no ganó una medalla, pero su salto se convirtió en un símbolo de protesta y en uno de los momentos más recordados en la historia del patinaje.
¿Sigue estando prohibido?
El acto de Bonaly inspiró a una nueva generación. Décadas después, en 2024, el patinador francés Adam Siao Him Fa realizó el backflip en los Campeonatos Mundiales, aceptando la penalización, pero reavivando el debate.
En junio de 2024, la ISU votó para eliminar la prohibición, argumentando que "los saltos tipo salto mortal son muy espectaculares y hoy en día ya no es lógico incluirlos como movimientos ilegales".
Hoy, casi medio siglo después de su veto, el backflip es legal. No otorga puntos como un salto técnico, pero puede ser incluido como un elemento coreográfico.
