Moscú, Rusia
Desde el primer día, Juan Carlos Osorio nos dijo en rueda de prensa que su equipo jugaría dependiendo el rival y que basándose en eso modificaría lo que fuera necesario. Que se harían rotaciones, no solamente por los rivales en turno, sino por el estado físico de su equipo.
Se jugó contra Alemania con un plan perfecto. Se le ganó. Se hizo una modificación por la banda derecha contra Corea, pues nos preocupaba su extremo izquierdo. Se le ganó. Tomando en cuenta el buen nivel, del equipo, Osorio y compañía optaron por repetir alineación, algo que nunca había hecho en sus 3 años al frente del TRI. Suecia nos bailó. Es un hecho.
Osorio hizo lo que tanto se le había pedido: mantener una alineación y un estilo de juego. Se ganó el aplauso fácil de los críticos, pero todo se derrumbó.
Antes de que empezara el Mundial, Osorio había estudiado hasta el cansancio a Suecia, pues sabía que era el rival con el que nos jugábamos la vida. Tenía un plan, así como lo tuvo con Alemania. Una manera diferente de encarar el partido, pero decidió traicionar su ideología y darle continuidad a una alineación que le había funcionado.
A pesar de todo, México sigue vivo y en la pelea, pero el técnico tendrá que volver a confiar en él y en su manera de entender el futbol. Por eso él es el técnico de la Selección y nosotros no. Tiene que hacer lo que su capacidad le indique. Si está bien o mal, el tiempo lo juzgará.
Por otro lado, me parece que no nos podemos confundir. México no está en octavos de final por Corea; México está porque hizo 6 puntos. Por supuesto que las circunstancias nos ayudan, pero nosotros llegamos con la tarea ya hecha. Si no hubiéramos hecho 6 puntos, aunque Corea le hubiera ganado 18 a 0 a Alemania, no hubiéramos pasado. No seamos extremistas.
Me queda claro que de este barco la gente se sube y se baja con una facilidad tremenda. Está bien. Están en su derecho. Yo agradezco que esta derrota haya caído ahorita y en estas circunstancias. Es momento de cerrar filas, de no creerse ni los mejores ni los peores y seguir peleando por defender un sueño. Vámonos, que la pasen bien.
@NicolasRomay
Saludos,
Se jugó contra Alemania con un plan perfecto. Se le ganó. Se hizo una modificación por la banda derecha contra Corea, pues nos preocupaba su extremo izquierdo. Se le ganó. Tomando en cuenta el buen nivel, del equipo, Osorio y compañía optaron por repetir alineación, algo que nunca había hecho en sus 3 años al frente del TRI. Suecia nos bailó. Es un hecho.
Osorio hizo lo que tanto se le había pedido: mantener una alineación y un estilo de juego. Se ganó el aplauso fácil de los críticos, pero todo se derrumbó.
Antes de que empezara el Mundial, Osorio había estudiado hasta el cansancio a Suecia, pues sabía que era el rival con el que nos jugábamos la vida. Tenía un plan, así como lo tuvo con Alemania. Una manera diferente de encarar el partido, pero decidió traicionar su ideología y darle continuidad a una alineación que le había funcionado.
A pesar de todo, México sigue vivo y en la pelea, pero el técnico tendrá que volver a confiar en él y en su manera de entender el futbol. Por eso él es el técnico de la Selección y nosotros no. Tiene que hacer lo que su capacidad le indique. Si está bien o mal, el tiempo lo juzgará.
Por otro lado, me parece que no nos podemos confundir. México no está en octavos de final por Corea; México está porque hizo 6 puntos. Por supuesto que las circunstancias nos ayudan, pero nosotros llegamos con la tarea ya hecha. Si no hubiéramos hecho 6 puntos, aunque Corea le hubiera ganado 18 a 0 a Alemania, no hubiéramos pasado. No seamos extremistas.
Me queda claro que de este barco la gente se sube y se baja con una facilidad tremenda. Está bien. Están en su derecho. Yo agradezco que esta derrota haya caído ahorita y en estas circunstancias. Es momento de cerrar filas, de no creerse ni los mejores ni los peores y seguir peleando por defender un sueño. Vámonos, que la pasen bien.
@NicolasRomay
Saludos,