El actual presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha recibido todo tipo de críticas durante los últimos años. Desde otorgarle el premio de la paz de la FIFA a Donald Trump, defender los elevados precios de la Copa del Mundo 2026 o su innegable ambición por obtener mayores ingresos han ocasionado que sea el centro de atención del futbol global.
¿Cuál es la nueva propuesta de Infantino?
Como si dicho contexto no fuera suficiente, esta misma semana los ánimos se elevaron de manera exponencial después de que el diario británico The Times, diera a conocer los planes de Infantino para el futuro de la Copa del Mundo, Copa del Mundo Femenil y Mundial de Clubes.
Esto se trataría de formar una filial comercial llamada FIFA Forward Enterprise, la cual gestionaría las competiciones previamente mencionadas. Esto además de recaudar alrededor de 4 mil 200 millones de dólares a finales del presente año para “ayudar a financiar programas de desarrollo”.
Esta recaudación, con una valoración inicial de 20 millones de dólares se daría gracias a una selección de inversiones a largo plazo que adquirirían participaciones minoritarias “sin control” de la propia filial.
Se estima que entre el 20 y 30% de la filial sería vendido a inversionistas, con apoyo de la empresa estadounidense J.P. Morgan y con el respaldo de Thrive Eternal, quienes apuntan a ser los primeros inversionistas. Dicha empresa fue fundada por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del presidente de los Estados Unidos.
La carta de Infantino a las 211 federaciones
De igual manera, el propio medio inglés compartió una carta donde Infantino se dirigió a las 211 federaciones que son miembros de la FIFA, fijando el miércoles 19 de septiembre como fecha límite para aprobar el plan de inversión privada.
Infantino compartió mediante una carta a la cual también tuvo acceso Associated Press: "Si desea continuar, este paquete de 10 mil millones de dólares estará disponible a partir del 1 de enero de 2027, dando inicio a la siguiente fase de nuestro camino juntos".
"Si desea mantener el statu quo y rechazar esta propuesta, aún conservamos nuestra expansión planificada del programa Forward (fondos para el desarrollo) de 2 mil 700 millones de dólares, tal como se presentó anteriormente".
¿Cómo se distribuiría el dinero?
Infantino estableció que los 40 millones de dólares a los cuales cada una de las 211 federaciones tendría acceso se distribuirían en 20 millones de dólares en financiamiento puntual del programa FIFA Fast Forward y otros 20 millones para el desarrollo del programa del ciclo 2027 a 2030.
"En total, para el próximo ciclo que comienza el 1 de enero de 2027, cada asociación miembro tendrá la posibilidad de acceder a hasta 40 millones de dólares por asociación miembro según esta propuesta".
Cabe señalar que dicha cifra incrementaría a 22 millones de dólares para el periodo de 2031-2034 y a 24 millones para el de 2035-2038. Esto además de establecer a Infantino como una especie de “comisionado” de la FIFA Forward Enterprise.
El antecedente de Infantino
Cabe recordar que en 2018, Infantino propuso una oferta de 25 mil millones de dólares a lo largo de 12 años con SoftBank de Japón. Esto con el propósito de crear nuevas competiciones, donde se incluía un Mundial de Clubes ampliado, respaldado por capital de Arabia Saudita.
Dicho intento terminó por fracasar gracias a una fuerte oposición por parte de la UEFA, al considerar que dicha opción amenazaba competencias como la Champions League, Europa League y posteriormente, Conference League.
No obstante, Infantino cumplió con el cometido de mejorar la relación con Arabia Saudita. Pues el país asiático será la sede de la Copa Mundial 2034 y su capital ayudó a respaldar el desarrollo del Mundial de Clubes en 2025, el cual se llevó a cabo en Estados Unidos.
Críticas para el proyecto de Infantino
La propuesta de Infantino ha ocasionado todo tipo de respuestas, desde algunos cuantos que respaldan el programa, hasta instituciones como la UEFA, Concacaf, AFC, la junta directiva de las Ligas Europeas, entre otros, quienes compartieron su preocupación y repudio ante la creciente “comercialización” del Mundial y como la FIFA “utiliza el futbol para enriquecerse y a sus amigos”.
Por otro lado, en caso de que el proyecto fuera avalado se estima que los inversionistas podrían presionar a la FIFA o a la FIFA Forward Enterprise a: realizar Mundiales más seguido, aumentar el número de participantes, elevar el precio de los boletos o crear más torneos con la intención de recuperar su inversión y multiplicar sus ganancias.
