Editorial Mediotiempo
Monterrey, Nuevo León
El equipo de utileros en el futbol mexicano son una parte importante, pero es también el lado de la liga que los aficionados poco conocen.
Son los primeros que llegan a trabajar y los últimos en irse para asegurarse que los jugadores trabajen al máximo y no se distraigan; este oficio se puede heredar, tal es la historia de Francisco González, que hasta la ha hecho de jugador en Tigres.
Pancho, como le apodan, lleva 21 años laborando en el cuadro felino, no solo ha efectuado su trabajo correspondiente a un utilero, se ha desempeñado como jugador bajo el mando del Tuca Ferretti en entrenamientos e incluso ha aguantado sus regaños.
Tuvo la oportunidad de formar parte de las "cascaritas" del plantel, especialmente cuando no se completaron en la Copa Libertadores 2015 previo a enfrentar al Juan Aurich en Perú, un duelo al que viajaron solo 16 jugadores.
Entre toda su experiencia, Pancho recuerda uno de los regaños de Ferretti, cuando le llamó la atención por sentarse en un balón, pues se hacen "huevudos".
"Con Tuca tengo una. Estaba sentado en un balón y Tuca pide una silla, pensaba que porque estaba sentado Borja en una hielera y me dice que la trajera. Voy con Borja y se la llevo, pero no era para Borja, era para mí, porque no le gusta que se sienten arriba de los balones", recordó.
Pancho ha vivido las tres etapas del Tuca en el banquillo felino y fue testigo de los campeonatos del Apertura 2011, 2015, 2016 y 2017, una Copa MX en el 2014 y los Campeón de Campeones en el 2016 y 2017.
Sin embargo, no era la primera ocasión que un DT lo regañaba, pues cuando su padre Perfecto González, también utilero del club, lo llevó a los entrenamientos y dejó que entrara a los vestidores, Carlos Miloc hasta lo empujó.
A su papá le llamaban el Choforo y vivió los campeonatos del equipo en las temporadas 1977-78 y 1981-82, así como el título de Copa en 1975, cuando el Tanque tenía el timón del equipo.
"Tuve muchas cosas con Miloc, que en paz descanse. Hace como 30 años, mi papá estuvo en Tigres. Tengo un muy bonito recuerdo porque cuando él me llevaba al vestidor, una vez a un jugador le abrieron la ceja, y yo chiquito, tenía como siete años y fui a ver la herida que tenía.
"Me acuerdo mucho porque me agarró del hombro y me aventó. Ya de grande, le dije a Miloc que si se acordaba de ese niño que había aventado, que era yo y me pidió disculpas, que todavía se acordaba mucho", recordó.
Pancho es el encargado de limpiar el calzado del primer equipo de Tigres, así como las espinilleras, además de la ropa, mismas responsabilidades que tenía su padre, por lo que su oficio fue una herencia incomparable.
Son los primeros que llegan a trabajar y los últimos en irse para asegurarse que los jugadores trabajen al máximo y no se distraigan; este oficio se puede heredar, tal es la historia de Francisco González, que hasta la ha hecho de jugador en Tigres.
Pancho, como le apodan, lleva 21 años laborando en el cuadro felino, no solo ha efectuado su trabajo correspondiente a un utilero, se ha desempeñado como jugador bajo el mando del Tuca Ferretti en entrenamientos e incluso ha aguantado sus regaños.
Tuvo la oportunidad de formar parte de las "cascaritas" del plantel, especialmente cuando no se completaron en la Copa Libertadores 2015 previo a enfrentar al Juan Aurich en Perú, un duelo al que viajaron solo 16 jugadores.
Entre toda su experiencia, Pancho recuerda uno de los regaños de Ferretti, cuando le llamó la atención por sentarse en un balón, pues se hacen "huevudos".
"Con Tuca tengo una. Estaba sentado en un balón y Tuca pide una silla, pensaba que porque estaba sentado Borja en una hielera y me dice que la trajera. Voy con Borja y se la llevo, pero no era para Borja, era para mí, porque no le gusta que se sienten arriba de los balones", recordó.
Pancho ha vivido las tres etapas del Tuca en el banquillo felino y fue testigo de los campeonatos del Apertura 2011, 2015, 2016 y 2017, una Copa MX en el 2014 y los Campeón de Campeones en el 2016 y 2017.
Sin embargo, no era la primera ocasión que un DT lo regañaba, pues cuando su padre Perfecto González, también utilero del club, lo llevó a los entrenamientos y dejó que entrara a los vestidores, Carlos Miloc hasta lo empujó.
A su papá le llamaban el Choforo y vivió los campeonatos del equipo en las temporadas 1977-78 y 1981-82, así como el título de Copa en 1975, cuando el Tanque tenía el timón del equipo.
"Tuve muchas cosas con Miloc, que en paz descanse. Hace como 30 años, mi papá estuvo en Tigres. Tengo un muy bonito recuerdo porque cuando él me llevaba al vestidor, una vez a un jugador le abrieron la ceja, y yo chiquito, tenía como siete años y fui a ver la herida que tenía.
"Me acuerdo mucho porque me agarró del hombro y me aventó. Ya de grande, le dije a Miloc que si se acordaba de ese niño que había aventado, que era yo y me pidió disculpas, que todavía se acordaba mucho", recordó.
Pancho es el encargado de limpiar el calzado del primer equipo de Tigres, así como las espinilleras, además de la ropa, mismas responsabilidades que tenía su padre, por lo que su oficio fue una herencia incomparable.