La emergencia por borrar su triste presente, incluida la vergonzosa caída de 7-0 ante el América, obligó a la directiva de Cruz Azul a dejar de lado algunas indicaciones y aceptar que es necesario regresar a varios jugadores a la titularidad, entre ellos, el portero José de Jesús Corona, quien estaba considerado como el tercer arquero.
Corona Rodríguez, quien no juega con el primer equipo desde la fecha 10 del Clausura 2022, primero por una lesión muscular, y posteriormente por supuestas órdenes de la dirigencia, podría reaparecer el sábado cuando enfrenten a los Gallos Blancos de Querétaro en el Estadio Azteca.
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Desde el inicio de la fallida gestión del estratega uruguayo Diego Aguirre se planteó que, en el tema de los porteros, el titular sería Sebastián Jurado, como segundo Andrés Gudiño, relegando al experimentado Chuy hasta la tercera posición, aunque en algunos partidos salían los dos últimos a la banca de suplentes, en un caso por demás extraño.
Con el arribo como técnico interino de Raúl “Potro” Gutiérrez, parece que el proceder cambiará en ese tema, sobre todo por la situación complicada que atraviesa el cuadro celeste, sumido en la clasificación general y con la credibilidad en decadencia, la prioridad es retomar el rumbo y dejar de lado al menos por ahora ciertas posturas.
Decisión de la asamblea de dueños
La petición lanzada en conferencia de prensa por parte del técnico del Querétaro, Mauro Gerk, con la intención de flexibilizar a la Federación Mexicana de Futbol (FMF) y Liga MX, para que se retire el veto de un año al Estadio Corregidora, debe hacerse por los conductos pertinentes, los cuales no ha buscado la directiva de Gallos Blancos.
El jugar sin el apoyo desde las tribunas de sus aficionados que argumentó Mauro como una de las causas del mal paso del equipo en el torneo, poco o ningún peso tendría para lograr que la Asamblea de Dueños eche para abajo la sanción impuesta por la bronca acontecida en dicho recinto en marzo pasado.
Lo primero que tendría que hacer el club queretano es buscar el apoyo del gobierno estatal, para que ambos logren generar un estricto modelo de seguridad privada y pública para el exterior e interior del estadio, así como la instauración del Fan ID, entre otros puntos para presentar su apelación y esperar que los dueños de los clubes sesionen y voten.
Si sus argumentos son factibles y realizables, son muchas las posibilidades que podrían tener para que se les levante dicho veto que expira en marzo de 2013, pero aquí más que palabras o escritos, se trata de asumir un compromiso y hacer lo que en su momento se supone dejó de hacer la anterior administración.