El Super Bowl LX no solo fue el partido más importante de la temporada de la NFL; fue una plataforma global de entretenimiento, publicidad y derrama económica que volvió a demostrar por qué es el evento deportivo más rentable del planeta, y de momento el más visto en Estados Unidos, con miras a su crecimiento en otros países.
Más allá del resultado en el campo, el verdadero marcador estuvo en la audiencia, la publicidad y el consumo.
El Super Bowl LX registró una audiencia promedio de 124.9 millones de espectadores en Estados Unidos, a través de NBC, Peacock y Telemundo, convirtiéndose en el segundo Super Bowl más visto en la historia.
El pico llegó a aproximadamente 137.8 millones de televidentes en la segunda mitad del encuentro, confirmando que el evento sigue siendo el contenido televisivo más poderoso del año en EE.UU.
El show de medio tiempo, encabezado por Bad Bunny, reunió alrededor de 135.2 millones de espectadores, colocándose como el top 1 de los espectáculos más vistos en la historia del evento.
En el terreno digital, el performance superó los 4 mil millones de vistas en redes sociales en las primeras 24 horas, consolidando al halftime como un fenómeno multiplataforma.
Los datos globales totales aún continúan publicándose oficialmente, lo que podría ampliar aún más la dimensión del impacto.
Derrama económica: California capitaliza el evento
Bay Area (Santa Clara y San Francisco)
La región sede proyectó un impacto económico de entre $370 y $630 millones de dólares para la Bay Area.
Algunos análisis elevan la cifra vinculada a la semana del Super Bowl en California a más de $500 millones de dólares, considerando eventos alternos, fiestas corporativas y actividades paralelas.
El estadio anfitrión fue el Levi’s Stadium, epicentro de una semana completa de activaciones comerciales.
Por su parte, la ciudad de Santa Clara destinó aproximadamente $6.3 millones de dólares en costos operativos (seguridad, movilidad, servicios públicos), parcialmente cubiertos por el comité organizador.
El Super Bowl no solo llena hoteles, pues también activa restaurantes, transporte, renta de espacios corporativos y acuerdos comerciales que comienzan a firmarse años antes.
Impacto fuera de EE.UU.: el caso Ciudad de México
Aunque el partido se disputó en California, la fiebre alcanzó otras ciudades internacionales.
En la Ciudad de México se estimó un impulso económico superior a $6.200 millones de pesos mexicanos (más de $300 millones de dólares), impulsado por consumo en bares, restaurantes, pantallas gigantes, mercancía oficial, super mercados, tiendas de consumo.
Negocios locales reportaron que cada aficionado gastó entre $500 y $3,000 pesos mexicanos en comida, bebidas y productos relacionados con la NFL ese día.
El Super Bowl es uno de los pocos eventos deportivos capaces de generar derrama incluso en ciudades que no albergan el partido; esto lo ha venido contrayendo la NFL durante años y, como lo hemos platicado en esta columna, los programas como el GNP (Global Marketing Program), construyen y posicionan aún más a la liga y sus productos.
El costo de vivir el Super Bowl en persona
Asistir al Super Bowl LX fue una experiencia premium.
Boletos
En el mercado secundario:
- Entradas más accesibles: $4,399 – $ 6,500 USD
- Boletos estándar y paquetes: $5,900 – $ 63,000 USD
- Precio promedio estimado de reventa: $6,450 USD (unos $ 113,000 MXN)
Paquetes VIP con experiencias exclusivas podían superar los $300,000 pesos por persona.
Vuelos (desde CDMX)
- Económicos: $8,000 – $15,000 MXN
- Cercanos a la fecha / con equipaje: $16,000 – $25,000 MXN
Hospedaje en la Bay Area
- Opciones básicas: $2,000 – $4,000 MXN por noche
- Hoteles con mayores comodidades: $4,500 – $9,000 MXN
- Lujo: $10,000 – $20,000+ MXN por noche
- Airbnb – unos $5,000 MXN por noche promedio
El promedio rondó los $310 USD por noche en zonas cercanas al estadio.
Gastos adicionales
- Comidas y bebidas: $3,000 – $8,000 MXN
- Transporte local: $1,500 – $4,000 MXN
- Merchandise oficial: $1,500 – $10,000 MXN+
Un viaje completo para un fan mexicano pudo oscilar entre $75,000 y $ 350,000 pesos, dependiendo del nivel de experiencia elegido.
Publicidad: el verdadero campeonato financiero
El Super Bowl sigue siendo el espacio publicitario más caro de la televisión mundial. Decenas de marcas invierten presupuestos millonarios desde la creación del concepto hasta capitalizarlo en un “spot” que se transmite en el evento más visto.

En 2026, el costo de 30 segundos de anuncio superó los $8 a 10 millones de dólares, consolidando al evento como el escaparate premium para marcas globales. Las empresas no pagan únicamente por audiencia; pagan por cultura, conversación y viralidad.
El Super Bowl LX confirmó que el evento es un fenómeno económico transversal. Genera impacto local en la sede, llevando millones a la zona seleccionada, activa economías internacionales, dispara tarifas hoteleras, incrementa vuelos y convierte 30 segundos de publicidad en una inversión multimillonaria. El resultado en el campo dura 60 minutos. El negocio, meses, y en algunos casos, años…Soy Javier Balseca y esto fue: Los dineros del deporte.
Javier Balseca. Lic Marketing con especialidad en Sports Mkt e industria del entretenimiento. Catedrático de sports Mkt Anáhuac y Tec de Monterrey; representante comercial de equipos profesionales de Liga MX, LMB, LMP y columnista en medios y conferencista.
