A mediados de los años 90, Rare sorprendía al mundo con un título de peleas que desde entonces supo conquistar los corazones de diversos gamers alrededor del planeta, denominado Killer Instinct, que se convirtió rápidamente en un clásico no sólo en los salones arcade sino también en las consolas de sobremesa.
Cuando esta franquicia arribó a las máquinas recreativas fue sorprendente ver cómo existía una doble barra de energía para cada personaje en vez de que hubiera dos enfrentamientos, aunado a su sistema de combos, donde hacía énfasis en cuantificar los golpes o lograr el final especial en cada batalla con movimientos ilimitados, mejor conocido como “Ultra Combo”.
La banda sonora también representó un gran salto de calidad, permitiendo escuchar música cuando jugabas e incluso, llegó con un CD de regalo en la adaptación para Super Nintendo (SNES) que se caracterizaba por ofrecer un cartucho en color negro, diferenciándolo de la mayoría de los demás que eran grises.

Killer Instinct 2 también tuvo una excelente acogida en los arcade y aunque ya estaba lista una adaptación para SNES, se tomó la decisión de lanzar una versión exclusiva para Nintendo 64, mejor conocida como Killer Instinct Gold, sumándose al catálogo de imprescindibles de aquella plataforma.
En su desarrollo existieron algunos detalles que finalmente se descartaron, como la posibilidad de crear a tu peleador desde el inicio para dotarlo con atributos que te acompañarían en toda tu aventura. En paralelo, los nombres de cada personaje sufrieron modificaciones hasta llegar a su estado definitivo.
Por ejemplo, para bautizar a Cinder, se utilizaron los bocetos de "Afterburner", "Heat Shade", "Magma", "Meltdown", y "Pyrotech", mientras que para Sabrewulf, se tomaron en cuenta a "Newton" y "Werewolf", sin olvidarse del icónico T.J. Combo que era conocido como "Mr. Fist".

En 2002, cuando Microsoft compró a Rare y pasó a ser un estudio first party, existieron múltiples referencias a una eventual tercera entrega de la exitosa saga de peleas. En Grabbed by the Ghoulies era posible encontrar un libro titulado KI3, y en Conker: Live & Reloaded, la irreverente ardilla, jugaba a éste en un dispositivo portátil.
Con el paso de los años, los guiños fueron en aumento, pues en Banjo-Kazooie: Nuts & Bolts, Mumbo vendía el brazo de Fulgore para tu vehículo y a Bottles le podías preguntar sobre Killer Instinct 3 y te expresaba que estaba en desarrollo, además de mostrarte un portafolio con las futuras copias del juego.
Pese a que Killer Instinct es todo un referente en la industria de los videojuegos, ha tenido grandes lapsos de ausencia, siendo el caso de 1996 hasta 2013, cuando Xbox decidió lanzar el regreso de esta licencia que, si bien tuvo un excelente recibimiento, se le dejó de dar apoyo con el paso de los años. En el horizonte, todos los seguidores de la marca aún esperamos con ansias una nueva producción, la cual, de momento, luce muy distante.