Se lo propusieron, lo planearon, por momentos dejaron esperanzas de que podría volver… pero lo lograron.
La tan criticada por todos —menos por los dueños—, medida de no ascenso y no descenso que opera desde el 2019 y que estaba como medida temporal, ya fue ‘ratificada’ para toooda la vida.
Bueno, como rezaría ese refrán popular atribuido a la sabiduría judía o a Woody Allen (no se sabe a quién): “Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes”. Decir que es para siempre es un error, porque nada es para siempre, ni la vida misma.
(Amanecí muy filosófico, pero es verdad).
Bueno, digamos que ya es para siempre, que ya se abolió el descenso y ascenso y que se salieron con la suya.
Antes de escribir la columna le mandé dos WhatsApp a dos dirigentes (no dueños), para que me contaran su opinión de esta medida. Me puse a escribir y a esperar sus respuestas.
Mientras lo hacen les cuento que esta medida será lo que siempre se ha dicho: un descenso en la competitividad, en la calidad, en la emoción y en el interés de nuestra Liga.
Los Puebla, los Gallos, los Atlante (en un inicio, no sé más adelante), los Juárez y alguno otro seguirán siendo los mismos mediocres de toda la maldita vida.
No invierto, no me apuro, no me preocupo, total, no bajo de categoría.
¡Maaadre mía!, ¡qué mugrero!, ¡qué desinterés en ese tema!, pero pues ya está decidido.
Y qué decir de la Liga de Expansión, que sus equipos ya jugarán sabiendo que por más que ganen todos sus partidos 36-0 y que ganen todos los de la Liguilla e incluso la Final 64-1 en el global, de nada servirá… ¡Ahí se quedarán castigados como niño malcriado!
La única manera de que haya otro equipo en la Liga MX venido de Expansión (podría llegar a 20), es a través de la compra de una franquicia que, sin que sea monto oficial, se habla que tiene un costo —para empezar—, de 100 millones de dólares, claro, además de cumplir con el dichoso y el #%+=< cuaderno de cargos.
Aaah, y todavía los dueños tienen que aceptar al que haya cumplido con la lana y con el “cuaderno de cuadrícula” fregado ése.
Y es que la Liga MX comenzará un nuevo modelo de gobernanza, en el cual se convertirá en una asociación civil con 19 socios, 18 clubes y uno más que será la propia Liga MX. Con este modelo será imposible perder la categoría, ya que estarías descendiendo a uno de los socios.
Por todo esto, y con lo sucedido en el 2025, le aviso a mis queridos Leones Negros de la UdeG y a mi presi Castellanos que se olviden de algún día regresar al máximo circuito, lugar que les pertenece.
Todos sabemos que José Alberto fue el abanderado que lideró esa demanda contra la FMF/Liga MX porque no les permitían ascender. Desde ahí, desgraciadamente, clavó su tumba.
Hace dos minutos, mientras escribía, picó el anzuelo el primer dirigente (vía Whats).
"Qué jodido esto del no descenso ni ascenso ya abolido…", fue lo que les mandé a ambos.
La forma correcta (periódicamente hablando), es preguntar su opinión del tema y no adoptar una postura como yo lo escribí porque ya invitas a charlar directamente sobre el tema, pero A PROPÓSITO lo hice así.
“Pues qué te digo: deben entender los medios y la gente que esto es un negocio, Miguel”.
“Los patrones (dueños), son los que invierten el dinero, son los que lo arriesgan, entonces ellos deciden cuidar sus patrimonios”.
Eso lo entiendo y en eso tiene razón. Una franquicia puede valer 250 millones de dólares y por una mala temporada al año siguiente puede caer a 5 millones su valor.
— Pero tú que no eres dueño sino directivo, ¿qué opinas?
“Pues entiendo a los dueños y nosotros estamos para ayudarles a cuidar su patrimonio, pero entiendo el otro punto que le quita interés a la Liga”.
Posdata
Con eso me quedo.
No se diga más.
