Decidí hacer una pausa a los temas nacionales para reconocer lo que hace el Universitario de Nuevo León.
No tienen 'mother' los Tigres. No se cansan de ganar y ganar trofeos. Es una de la mejores dinastías en la historia del futbol mexicano. Sin duda.
No me importaba si ganaba o perdía ante LAFC, porque eso no cambia en nada los aplausos al equipo de San Nicolás.
“Viejos”, “Curva descendente”, “se acabó la era de este equipo” y muchos más comentarios se han escuchado en estos dos últimos años, me incluyo en algunos, y el equipo no sólo sigue de pie, sino en lo alto en cuanto nivel en México.
La función que ha hecho el señor Mauricio Culebro Galván hay que reconocerla. No rejuveneció al equipo trayendo a “niños” y corriendo a los “señores”.
Comprar dos, luego uno, después otros tres, todos menores de 23 años y mantener a los líderes ha sido la fórmula y la forma más inteligente del directivo de Tigres.
Sé que a mucha gente le puede caer mal el equipo, y lo entiendo, porque está dentro de nuestra cultura, de nuestra idiosincrasia: tirarle y desearle el mal al que gana y gana títulos.
Acá en CDMX lo noto. Reconocen lo poderoso que es la UdeNL, pero a muchos les cae mal. Desean que ya no ganen, y lo entiendo.
Volvamos al tema. Cemex ha apoyado fielmente a Culebro y éste, sin mucho ruido ni andar declarando a lo tonto, trajo niños como Ozziel Herrera, Diego Lainez, Marcelo Flores y a Eugenio Pizzuto, quien no ha debutado y es de quien solamente tengo duda.
Siboldi, quien recibió críticas, incluso ya se iba del equipo, tan es así que la directiva en plena Liguilla se sentó con tres técnicos, ha sabido darle el equilibrio a los “señores” y a los “niños”.
Siboldi ya estaba fuera, pero el título ante Chivas lo devolvió y hasta hoy nadie puede cuestionar sus números. Nadie.
Ahondando en el entrenador uruguayo, ha sido muy inteligente, pues sabe que una piedra angular del equipo es Pizarro, a quien nombró su central sí o sí. Se pueden ir todos (es un decir), pero Guido jamás.
Tigres vivió año y medio de curva transitoria, pero ha vuelto al camino y tiene un gran presente y un mejor futuro.
Gignac tiene para casi dos años más; Nahuel fácil unos tres; Guido otros dos y Carioca igual.
Quise dejar aparte al de mención especial, porque pocos lo nombran y vale oro: Javier Aquino.
Javier es un jugador que si yo fuera dueño de un equipo le exigía a mi entrenador que lo tuviera en el 11.
Javier ya es “señor”, pero es un chaval en la cancha, una enorme condición física, un tremendo recorrido, una desgastante recuperación y jamás se queja.
Estos dos años siguientes los “señores” seguirán y dejarán escuela a los “niños”, incluido Sebastian Córdova.
5 hombres de experiencia, seis chavos, más Diego Reyes, Angulo, Ibáñez, Vigón, Quiñones…
Anoche ganó la Campeones Cup y lo hizo por segunda ocasión. Era el único mexicano que la tenía, en el 2018. Hasta en eso es el mejor de Mexico.
Nadie como ellos
Para tener una dinastía como la de Tigres, que tiene 12 años ganando y ganando, es necesario contar con el mejor portero y el mejor delantero de la Liga.
Ya sucedió en la dinastía del Toluca con Hernán Cristante y José Saturnina Cardozo. Es la única que la compite.
Posdata
Sé que a muchos a nivel nacional les cae mal Tigres… y cada vez más, pero no podemos negar su poder.
Bien Cemex en seguir haciendo de este equipo lo que es en México.
Bien Sinergia con Culebro, Valenzuela y Sancho guiando al equipo a lo alto cada quien en su rubro.
Y qué decir de los jugadores.
PD: ¡Tigres no es grande, pero sí el más poderoso!