Sin lugar a duda, este fin de semana pudimos ver una de las historias más inspiradoras e improbables no solo del golf si no de cualquier deporte, en cualquier era.
Anthony Kim vino de un déficit de 5 golpes para ganar la segunda etapa de LIV Golf en Adelaide.
Cerró con una impecable ronda de 63 golpes para ganar por tres a dos de los mejores golfistas de la actualidad, Jon Rahm y Bryson De Chambeau.
Anthony Kim llego al PGA Tour de manera extraordinaria, quedando en segundo lugar en su primer torneo y se convirtió en el mejor jugador del equipo americano de la Presidents Cup; se llevó 4 triunfos en el PGA Tour y llegó a ser el golfista número 6 del mundo en tan solo 3 años.
De ahí todo vino hacia abajo, una lesión en la muñeca lo obligó a
alejarse de las canchas y cuando por fin regreso ya no era el mismo.
Se dice que llegó a consumir sustancias prohibidas durante sus
rondas, y en 2012 desapareció por completo del mapa, como si la
tierra se lo hubiera tragado.
La teoría era que habría cobrado un seguro por 10 millones de dólares por alguna lesión que le impidiera jugar, pero la realidad es que estuvo más de una década donde nadie supo más de él.
Greg Norman lo regreso a las canchas cuando lo invitó a ingresar a
LIV Golf como uno de los Wild Cards, pasando dos temporadas sin
pena ni gloria hasta que perdió su estatus, mismo que recobró por
medio de la escuela de clasificación que se jugó en enero en Estados
Unidos.
La realidad es que hoy no se trata si eres fan de LIV Golf o del PGA
Tour, pero lo que vimos este domingo en Adelaide quedará para los
libros de cualquier deporte.
Una persona que regresó por méritos propios a la escena de golf mundial, con la firme idea de ser la mejor persona para su familia, su esposa Emily, su hija Bela y ser cada 1% mejor cada día.
Debo confesar que la temporada pasada dije que Anthony Kim debería dar su lugar a las nuevas generaciones de golfistas, hoy me arrepiento y me considero un fan de no solo el golfista, si no de la persona que nunca se rindió y que esta semana nos dio el mejor ejemplo de trabajo y disciplina y que la única persona que debe creer en ti eres tú mismo.
