El camino al éxito: ¡Rompe el paradigma!

Alguien, no se quién, nos metió en la cabeza la idea de que el camino al éxito tiene una ruta inamovible y preestablecida, un trayecto definido en línea recta.

Alguien, no se quién, nos metió en la cabeza la idea de que el camino al éxito tiene una ruta inamovible y preestablecida, un trayecto definido en línea recta, que todos debemos seguir como si se tratase de una fórmula química, y que cuando somos incapaces de cumplir uno a uno con esos eslabones, creemos que hemos fracasado y que es momento de abandonar nuestro sueño. Nos educan para ir a la escuela, aprobar cada año, ir a la Universidad, encontrar un buen trabajo…etc. O si se trata de futbol, nos instruyen para ir subiendo de categoría en las fuerzas inferiores, ganarnos un lugar en el siguiente equipo, hasta que un buen día seamos llamados a integrar el plantel de Primera División. Pero así como al Monte Everest se puede ascender por varias rutas, con oxígeno suplementario o sin él, nuestro camino hacia lo que llamamos éxito o realización personal tiene también una infinidad de opciones y se trata más bien de un viaje lleno de curvas y baches, cuestas y valles, buen clima y malos tiempos. ¡INSISTE! Ayer que disfrutaba la NFL confirmé que aquellos que rompen este paradigma y que trazan su propio camino hacia el éxito son los que trascienden. Tony Romo, quarterback de los Vaqueros de Dallas, parecía destinado a fracasar en su intento por llegar a la gran liga. Luego de sobresalir como atleta en varios deportes en la preparatoria Burlington en Wisconsin, Tony sólo consiguió una beca en la Universidad del Este de Illinois, un equipo de segundo nivel (División 1-AA) dentro de la NCAA. Romo llamó la atención con sus récords, pero tras sus cuatros años de elegibilidad no logró ser seleccionado en el Draft de la NFL. Para muchos, el sueño de llegar al futbol americano profesional habría concluido ahí, pero Tony porfió, se labró su propio camino, buscó una invitación a los campos de pretemporada como agente libre, y así encontró un lugar como tercer mariscal de campo con los Vaqueros de Dallas. Una vez ahí, Romo esperó, dos temporadas sin jugar un solo partido oficial, y cuando parecía que sería cortado del roster, su gran oportunidad llegó en el 2006 y se ganó la titularidad.     SÉ PACIENTE, AUNQUE NO VEAN TODO TU TALENTO... Tom Brady, ganador de tres Super Bowls con los Patriotas de Nueva Inglaterra, cultivó la paciencia durante sus primeros dos años como mariscal de campo suplente de los Wolverines de la Universidad de Michigan. Brady tuvo, incluso, que contratar un psicólogo para que le ayudara a superar la frustración de ver cómo su carrera deportiva se diluía en la banca. Cuando tuvo su oportunidad como titular, Brady destacó, pero no lo suficiente como para convertirse en prioridad durante el Draft de la NFL en el 2000. Brady, hoy convertido en uno de los mejores quarterbacks de los últimos veinte años, apenas alcanzó a ser seleccionado en la penúltima ronda (6ª.) y en la posición 199 de 254. Parecía que pocos veían su potencial, pero Brady siempre creyó en él. Un año más tarde alcanzaría la titularidad en la NFL por una conmoción de Drew Bledsoe.   ¡ATRÉVETE A CAMBIARLO!

Troy Aikman era ya un atleta portentoso cuando llegó a los “Sooners” de Oklahoma. Desde su temporada de novato se convirtió en titular, pero una fractura de tobillo provocó que perdiera la última mitad de la temporada. Esa lesión fue aprovechada por Jamelle Holieway para quedarse con el puesto de mariscal de campo y así llevar al equipo al título nacional. Ante la preferencia del entrenador Barry Switzer por Holiway y su juego terrestre, Troy tuvo la valentía para dejar a los “Sooners” e irse a jugar con UCLA, aunque eso supusiera pasar un año sin competir debido a las reglas de la NCAA. Una vez en UCLA, Troy ganó el Tazón del Algodón, se convirtió en la primera selección absoluta del Draft de 1989 y marcó una época al ganar tres Super Bowls para los Vaqueros de Dallas.   SI NO FUNCIONA... ¡ROMPE EL PARADIGMA! Además de talento, preparación y disciplina, el camino al éxito pone a prueba nuestra capacidad creativa para convertir situaciones adversas en oportunidades. La paciencia, la tenacidad y el atrevimiento son tan importantes como cualquier otra cualidad competitiva. El viaje hacia la realización no es recto ni está definido por ninguna fórmula, sino que cada uno de nosotros debemos ser capaces de leer el signo de los tiempos y adecuarnos a las circunstancias. Los paradigmas están para seguirlos, pero también para romperlos, cuando no funcionan para nosotros. Si quieres conocer otras historias de éxito, otros ejemplos de atletas que rompieron paradigmas, no dejes de leer: www.eldiademivida.com.mx *Sígueme en Twitter: Antonio_Rosique

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