Los años setenta (recuento)

El año de 1970, marcaría un parteaguas en el futbol mexicano, no solamente porque fue el año del Mundial en nuestro país, sino porque los dirigentes modificaron el sitema de competencia de Liga y...

El año de 1970, marcaría un parteaguas en el futbol mexicano, no solamente porque fue el año del Mundial en nuestro país, sino porque los dirigentes modificaron el sitema de competencia de Liga y le dieron una fisonomía muy mexicana: las Liguillas.

El 25 de Noviembre de 1970 comenzó la nueva aventura de romper con la tradición de coronar al mejor de la temporada regular, y se incluye el torneo corto. El mejor conjunto de esta temporada, sin duda alguna fue el América, que inclusive se dio el lujo de golear al Rebaño Sagrado 5-2 en la cancha del Azteca, al Veracruz 4-1 y al Torreón 5-0. En la Final, enfrentaría al Toluca que era dirigido por Ignacio Trelles y en dos dramáticos partidos, el primero en La Bombonera que terminó con empate a cero goles y el segundo en el Azteca en el que los cremas derrotaron a los diablos 2-0, el América se coronó. Entre los hombres más importantes, estaban Carlos Reinoso y Enrique Borja, quien inclusive marcaría una época al conseguir tres títulos seguidos de goleo. Al año siguiente, El América llegaría nuevamente a la Final, pero esta vez, Cruz Azul se interpondría en su camino.

En la Temporada 1972-1973, el León armó un gran cuadro, destacando entre otros Razo, Albretch, Davino y Salomone. Su futbol de garra, hasta cierto punto espectacular, los llevaría a jugar la Final. Otro gran equipo de aquel año, fue el Atlas de la Academia, que con su estrella El Astroboy Chavarín, a punto estuvo de dejar fuera al Cruz Azul en Semifinales.

El año siguiente, marcaría una sorpresa, no fue América, ni Guadalajara, ni el mismo León el que llegaría a disputar una Final, en esta ocasión un equipo de bajo perfil, relativamente nuevo y que había pasado a ocupar el lugar que por muchos años tuvo el Necaxa, accedía a la Final por méritos propios: El Atlético Español, con hombres como Vázquez del Mercado en la portería, Benito Pardo, Manuel Manzo, la impresionante Cobra Muñante, Tomás Boy y Ricardo Brandón entre otros, desplegando un fubol ofensivo, tuvo la entereza suficiente para disputar el título a Cruz Azul en la Temporada 1973-1974, sin embargo, como tantos otros, se quedaría en la orilla.

Sin lugar a dudas, el gran equipo de los años setenta, era el lidereado por Raúl Cárdenas. La Máquina Celeste de la Cruz Azul rompía todos los pronósticos y con tan sólo algunos años en la Primera División, lograba lo que pocos: un Ttricampeonato.

Todo comenzó en la Temporada 1971-1972, con hombres como Marín, "Kalimán" Guzmán, Quintano, Sánchez Galindo, Pulido, Alejándrez, Bustos, Victorino, Muciño y Eladio Vera entre muchos otros, se llevaría el torneo regular con 51 puntos. Ya situados en la Liguilla, también arrasaron, jugando una espectacular Final en contra del América, en un solo partido, goleando a los cremas 4-1, para llevarse el primer título de la década para su causa.

Al año siguiente, Cruz Azul obtendría nuevamente un título, en esta ocasión además del ya consagrado Miguel Marín, un hombre que causó furor fue Fernando Bustos, quien entrando por la parcela derecha, desbordaba a cuanto enemigo le salía al paso, encaraba a los rivales y con una finta se los quitaba para salir como bólido disparado por el extremo para poner pases precisos a sus compañeros. Cruz Azul terminó la liga 1972-1973 situado en primer lugar general con 46 puntos y en la Fase Final alcanzaría el título venciendo en tres partidos, a unos aguerridos pazas verdes del León. El primer encuentro se jugó en el bajío y el resultado arrojó un empate a un tanto. El segundo encuentro en el Azteca volvió a registrar empate, en esta ocasión sin goles de por medio. Y en un dramático partido jugado en lunes jugado Puebla, como sede imparcial, el empate prevalecía, un gol por cada lado, primero por Salomone del León y luego de parte de Guzmán por Cruz Azul, vio concluir el tiempo efectivo y parecía que, una vez más, el aficionado sufriría por conocer al ganador de la liga. Sin embargo, en tiempos extra, un autogol de Jorge Davino, padre de los actuales jugadores Duilio y Flavio Davino, anotó en su propia meta dando así el triunfo y un título más al Cruz Azul.

Dicen que si dos son buenos, tres son aún mejores y La Máquina del Cruz Azul tenía para eso y mucho más. En la Temporada 1973-1974, nuevamente de la mano de Raúl Cárdenas, el Cruz Azul lograba el triplete. En la temporada regular, de igual manera se convertía en el cuadro con más puntos y en el equipo más goleador y en el que menos anotaciones recibió. En uno de los partidos mejor jugados, Cruz Azul goleó al América 4-2 y en el Estadio Olímpico de C.U doblegó a los Pumas 0-2 en un encuentro disputado y con muchos roces y en la Liguilla, en Semifinales, dio cuenta del Monterrey en dos grandes encuentros con global de 7-5, ambos partidos, son gratamente recordados por los aficionados. El primer encuentro lo ganó Monterrey 4-1 y en el Azteca, La Máquina cCeleste dio la vuelta al marcador goleando 6-1 para pasar a la Final inédita contra la sorpresa del certamen, el Atlético Español.

En una Final de alarido, en dos partidos jugados en el Coloso de Santa Ursula, el Cruz Azul de Marín, Nacho Flores, Kalimán, Quintano, Sánchez Galindo, Andrade, Gómez, Pulido, Bustos, Vera y López Salgado, conseguían cerrar la primera mitad de la década con el triple gallardete. Sin duda, estaban llamados a ser el gran equipo de los setenta, toda una hazaña…

La Federación Mexicana de Futbol, decidió aumentar el número de equipos a 20 para la temporada 1974-1975 y dividió a los mismos en dos grupos de 10 integrantes cada uno. Nuevamente el Cruz Azul marcó la pauta, sin embargo, esto no le valió para llegar a la Final en esta ocasión. El Toluca comandado por el uruguayo Ricardo de León, jugando un futbol poco vistoso, más bien de marca y contragolpe, asumió el liderato del Grupo 1, mientras el León el del 2, ambos disputaron el encuentro que al final decidió el título que quedó en manos de los choriceros.

En la Temporada 1975-1976, el América celebraba 60 años de existencia y lo celebró con un futbol vistoso. Se contrató como estratega a Raúl Cárdenas y llegaron figuras como Victorino, Paco Castrejón, Hugo Kiese y Alcindo, además de tener a Cornero, Rafa Puente, Borja, Reinoso, Fogel y Toño de la Torre entre otros. Los millonetas terminaron en primer lugar general y su buen paso lo ratificaron en la Liguilla, en donde llegaron a la Final contra un cuadro joven pero plagado de estrellas: la Universidad de Guadalajara.

La UdeG tenía en sus filas a Nacho Calderón, los brasileños Nené, Jair y Eusebio y a grandes elementos como Chavarín, Anguiano Nájera y Montes de Oca, pero el América. en la Gran Final se impuso con cierta facilidad ganando los dos encuentros.

Un gran equipo de esta década, era sin duda alguna el de los Pumas de la UNAM, con jugadores como el multigoleador Evanivaldo Castro Cabinho, el jovencito Hugo Sánchez, Arturo Vázquez Ayala, Leonardo Cuellar, Héctor Sanabria, José Luis "Pareja" López, Cándido, Spencer Cohelo y la "Cobra" Muñante. En la Temporada 1976-1977, por fin, llegaba a una Final. Los Pumas eran no solamente el líder general y los que tenían en sus filas al goleador del certamen, sino además los que mejor futbol desarrollaban, sin embargo, la Final a la cual llegaba por segundo año consecutivo la Universidad de Guadalajara, fue muy cerrada y en dos grandes partidos, los Pumas se coronaron jugando en el Estadio Azteca (La UNAM estaba en huelga).

Las Universidades seguían dando de que hablar, la Universidad de Guadalajara primero, los Pumas de la UNAM después y, en la Temporada 1977-1978, seguía el turno a los Tigres de la Universidad de Nuevo León. Desarrollando un futbol práctico, los pupilos de Carlos Miloc entre los que se encontraban el polémico Pilar Reyes, el espigado mediocampista Tomás Boy, el portero que resultaría el héroe Mateo Bravo, Batocletti, La "Patrulla" Barbadillo y Salvador Carrillo, lograron acceder a la Gran Final contra los Pumas de la UNAM. La coronación de los llamados Tigres, se daría en el mismisimo Estadio de C.U., acabando con todos los pronósticos que daban como favorito al conjunto Puma.

Y si alguien dudaba que el conjunto de la década era La Máquina Celeste, Cruz Azul regresó por sus fueros y obtuvo, de la mano de un gran estratega, dos campeonatos de liga. Don Ignacio Trelles Campos, con la sapiencia que dan los años, armó un cuadro de respeto para reconquistar los laureles que le pertenecían a la escuadra Azul.

La Temporada 1978-1979 con Marín en la portería, Flores, Cornero, Rubio y López Malo en la defensa, Jara Saguier, "Wendy" Mendizbal y Gerardo Lugo en la media y con los potentes Montoya, Toribio, López Salgado, Ceballos y Camacho adelante, La Máquina que pita y pita se adueñó por completo del campeonato. 51 puntos fueron más que suficientes para terminar la fase regular como líder general, además, anotó 70 goles, sólo superado por los 77 de los Pumas que a la postre, serían los otros contendientes de una final que sacó chispas.

El primer encuentro de la gran final, fue duelo de tácticas, de lo cual sabía mucho un viejo zorro como lo era Trelles. El Estadio olímpico no vio moverse el marcador. Una vez en el Azteca, para el segundo y definitivo partido, las cosas fueron diferentes, Trelles le ganó la partida a Bora Milutinovic, quien comandaba los destinos universitarios.

Para la temporada siguiente, una vez más, los azules de la Cruz Azul demostraban que conservaban la hegemonía. Nadie podía con ellos, nadie era capaz de frenarlos por su paso ascendente hasta lo más granado del futbol mexicano que los colocaban a la par de América y Guadalajara, los dos grandes por tradición del balompié nacional. Cruz Azul, con 55 puntos, lidereó el Grupo 1 y sin menoscabo de sus cualidades, cada partido se consolidaba más y más. Aquella Temporada de 1979-1980, nuevamente de la mano de Trelles y con los ya consagrados ídolos de todos conocidos: Miguel Marín, Nacho Flores, Miguel Ángel Cornero, Mendizabal, Lugo, Montoya y demás baluartes, llegaron hasta la cima enfrentando en la Final a los Tigres de Nuevo León, que arribaban a su vez, a su segunda Final en tres años.

La Final de 1979-1980, es considerada como una de las mejores de las que se tenga memoria. Jugando un futbol por nota, ambas escuadras salieron a dejar todo sobre la cancha. El primer encuentro desarrollado en Monterrey, fue ganado 1-0 por los visitantes, lo que auguraba una fácil victoria por parte de los celestes en el Azteca, sin embargo, en un partido de antología, los universitarios, con su portero Pilar Reyes atacando en un par de ocasiones, casi logra dar la gran sorpresa de la década. El resultado final, de empate a tres goles, apenas y nos da un esbozo de lo que due un magífico encuentro de futbol.

No cabe duda, la década la marcaron, por un lado las diferentes escuadras universitarias: Leones Negros, Pumas y Tigres al acceder, entre las tres, a 5 finales diferentes, pero por otro, el verdadero equipo de la década, lo fue el cuadro que pita y pita, el glorioso Cruz Azul que obtuvo cinco títulos en aquellos maravillosos años setenta… Opina de esta columna aquí.

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