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Jorge Witker.

Italia, la mejor noticia de la Euro 2012

Martes 3 de Julio del 2012



La semana pasada comentábamos en este espacio que más allá del estilo de juego de España –que inexplicablemente parece tener tantos admiradores como detractores- sus números ya hablaban de una Selección de época, lo cual se ha confirmado al conquistar la EURO 2012 y lograr algo que ninguna otra representación europea puede presumir, ganar dos veces seguidas el magno torneo de Selecciones del viejo continente y además intercalarlo con la coronación en un Mundial.

El equipo de Del Bosque no tuvo todas las luces prendidas en buena parte del torneo. Adoleció del famoso “nueve”, por la lesión de David Villa, y eso indiscutiblemente le restó profundidad en varios partidos, pero aún así acabó por ser un justo Campeón porque fue superior, en menor o mayor medida, a todos sus adversarios, y porque encontró su mejor rendimiento en el mejor momento posible.

Mi error en la columna pasada fue subestimar a esta nueva Italia, que si bien tuvo una fea caída en la gran Final –no recibía cuatro goles en un partido desde 1979- hizo un torneo muy bueno, dejó fuera a la otra gran favorita, Alemania. La Squadra azzurra enseñó a propios y extraños que también puede trascender con un futbol diferente al habitual.

Más allá del 0-4 del domingo, lo de Cesar Prandelli ha sido un feliz atrevimiento. Toda una revolución para un futbol que con la fórmula del Catenaccio y sus derivados encontró un sello de identidad y un camino al éxito, pues así logró ganar cuatro Copas del Mundo y una Euro.

Para los que somos simples espectadores del buen juego, desinteresados de nacionalidades y colores en un torneo como la EURO, Italia seguramente ha sido la mejor noticia de esta edición 2012 en la que otras selecciones que gustan de tener la pelota, que privilegian la técnica sobre la fuerza, y que suelen jugar un futbol atrevido, no lo hicieron, o sólo a cuenta gotas, como Rusia, República Checa, Francia o la desastrosa Holanda, todas ellas eliminadas sin dejar un ápice de nostalgia por su juego.

Siempre me ha parecido una tremenda contradicción que un país que valora el arte y la cultura cómo Italia, con una historia artística tan rica, con un cine y una música tan entrañables, con una comida tan disfrutable, se haya identificado con un estilo futbolístico estáticamente tan pobre como el Catenaccio.Hoy se da abiertamente un primer paso en sentido contrario a esta tradición. Esta Italia más ambiciosa, que aprecia el balón, que reúne en el campo más artesanos que guerreros, aún no logra maravillar con su juego y seguramente batallará muchísimo para sustituir al gran Andrea Pirlo, cuya carrera está por expirar.

De momento ha marcado una pauta diferente que se agradece, y ha enseñado que también puede llegar lejos transitando otro camino más noble y creativo. Esperemos que a Prandelli le dejen seguir esta línea de trabajo y que Italia logre limpiar la cloaca en la que se ha convertido su campeonato local extirpando a todos aquellos personajes que lo dañan y ensucian. 

Nota: Las columnas que se presentan en la sección Editorial de mediotiempo.com, son responsabilidad única de sus autores y no reflejan necesariamente la opinión periodística de Medio Tiempo.

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