¿Culpable quién?

&#039Dice Ramón Raya que RÉCORD es igual de responsable que Compeán del bajón general del futbol mexicano&#039. Así empezó la semana pasada mi travesía por Twitter.

"Dice Ramón Raya que RÉCORD es igual de responsable que Compeán del bajón general del futbol mexicano".  Así empezó la semana pasada mi travesía por Twitter. Esto lo escribió el Director de Récord, Alejandro Gómez, en esta nueva manera cibernética de mantenerse comunicado y de ahí surgió la idea de hoy buscar explicar muchas cosas, porque eso jamás lo dije ni lo pensé. Si lo leen con calma sería más fácil entender la comparación que hice para ejemplificar lo que creo.

Supongo que todos podemos coincidir que en el futbol profesional hay cuatro ámbitos. Esto al menos es lo que dicen los conocedores y estudiosos. Los jugadores como el más importante y el más criticado. Los directivos como los que siguen en esa lista de críticas y que normalmente no saben mucho de futbol. Los aficionados que quizás saben menos pero que casi nadie lo dice porque les ofende  y los medios de comunicación que nunca se equivocan y que además de no ser criticados por nadie porque sería como pegarse solo, dicen ser los que más saben de todos.

Esto no es nuevo ni es exclusivo de México ni del futbol. Si habláramos de hockey profesional, el esquema sería el mismo. Si habláramos de equitación igual. La diferencia es el tamaño de expectación que se genera. 

Así como un jugador de tenis o de voleibol es igual presa de las críticas de su actuación, lo es el futbolista. Simplemente el futbol tiene mayor cantidad de seguidores y adeptos y esto genera que los que lo dirigen pongan más dinero y los medios lo cubran más para vender más. Así de fácil.

No tiene menos mérito alguien que hace taekwondo o un clavadista que lo que hace un jugador de futbol. La  ventaja que tienen ellos es que a no muchos les importa y los dejan trabajar sin presión y sin molestias. Las críticas que recibirán serán sólo en sus competencias importantes.

Por supuesto que estas críticas tienen un precio y un costo. Todo en la vida tiene una ganancia y una pérdida y eso no es cosa mía.

Ser futbolista te da la oportunidad de ganar mucho dinero si lo haces bien. A la par de esto viene la fama y la fortuna. El costo o el precio de la fama es también que haya quien te califique, quien te critique, quien te envidie y quien te ataque simplemente por serlo.

El precio de ser futbolista profesional es incluso que haya gente que crea que por ser figura pública te pueden no sólo calificar como futbolista sino hasta como persona e incluso llegarte a insultar y meterse hasta la cocina de tu vida. Los límites de hasta dónde se vale y hasta dónde no, no me corresponden a mí y cada quien tendrá su idea. 

Ahora bien, así como hay gente más mesurada y objetiva en sus conceptos, también los hay quienes son más apasionados y viscerales. Hay quienes creen que la vida gira en torno a lo que pase con su equipo y quienes no conciben un fin de semana sin ver futbol. Supongo que muchos de esos están leyendo esta página. Hasta ahí supongo que no tenemos desacuerdos más allá que he sido corto por la falta de espacio para explicarlo de mejor manera. 

Pues bien, así como hay futbolistas mejores que otros, también existen directivos mejores que otros, aficionados mejores que otros y comunicadores mejores que otros. Así como hay jugadores de garra y de entrega, así también hay gente muy apasionada en los otros ámbitos. Así como hay jugadores técnicos y finos, también existe gente decente y educada en los otros ámbitos. Y así como hay jugadores fuertes y rudos, también encontraremos este tipo de gente en los ámbitos que nos faltan.

Cada quien se para en donde cree que mejor se siente o en donde cree que es la manera correcta. A veces por capacidad o a veces por falta de ella. A veces por carácter o a veces por falta de él. Y así como de repente aparecen jugadores "mala leche", así también podríamos decir que hay directivos que sólo quieren "robar", aficionados que sólo quieren insultar y medios que sólo quieren vender aunque mientan en el proceso. ¿Quién califica objetivamente a los demás ámbitos? No lo sé. Supongo que tendrían que ser los otros ámbitos.

A los que nos toca estar dentro de una cancha por supuesto que nos pesa, nos preocupa y nos duele no hacer las cosas bien. No me parece muy inteligente creer que sólo a los de afuera les importa. Y así como los jugadores se quejan de los directivos, y los aficionados y los medios también, seguramente los directivos se quejan de los otros 3 ámbitos.

Quizás el único choque que casi no se da es el de los aficionados y los medios ya que su dependencia en el otro es equivalente. ¿Se imaginan qué pasaría si la gente toda decidiera no leer ni consumir información y se limitaran simplemente a ir al estadio?

Seguro que el futbol profesional se acabaría y eso no lo quiere nadie. Por eso es que tampoco me parece que la manera de buscar que se mejore en el futbol sea no yendo a los estadios o golpeando de cualquier manera a los que están dentro de la cancha. Es evidente que el futbol mexicano no está bien. Si fracasamos, no sólo los de afuera pierden. Los de adentro también y más. Y así como dije que la culpa no es de la Directiva, así también creo que la culpa no es de los medios y mucho menos de un solo periódico. 

Si el futbol mexicano está mal, todos tenemos parte de responsabilidad. Nunca pensaré que igual ni en la misma proporción. Esto sería tan tonto como pensar que los directivos y los medios de comunicación aman tanto al futbol como lo hacen ustedes los aficionados o nosotros los que sacrificamos lo suficiente para poder estar dentro de una cancha. En eso seguro coincidirán conmigo que también existe una gran diferencia, ¿O no?

Es por eso que siempre encontrarán aquí mi petición de que sean más objetivos y más inteligentes todos. Eso es lo que me gustaría que pasara con los jugadores, los aficionados, los directivos, y sobre todo los medios. Así seguramente sería más fácil mejorar.

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