Tú, él, nosotros, ellos...

A un aficionado promedio, por cuestiones lógicas le es imposible seguir la mayoría de los partidos de la liga mexicana. Sin embargo, a nosotros el trabajo nos da la oportunidad de poder hacerlo....

A un aficionado promedio, por cuestiones lógicas le es imposible seguir la mayoría de los partidos de la liga mexicana. Sin embargo, a nosotros el trabajo nos da la oportunidad de poder hacerlo. Por eso, quiero compartir con Ustedes nombres a los que les recomiendo poner atención la próxima vez que puedan ver un juego de sus equipos completo y no sólo quedarse con las repeticiones en los resúmenes.

Ellos son jóvenes mexicanos que por su posición o por estar en equipo de poca convocatoria, no son tan publicitados, pero que tienen un gran futuro y grandes virtudes cada uno a su estilo.

El primero es Christian Bermudez, el "Hobbit", un casi niño que juega en Atlante, de corta estatura que es Seleccionado Sub-20. El "Hobbit" tiene talento, habilidad y sobre todo, la facilidad de demostrarlo en Primera División a pesar de que es uno de los jugadores que de entrada parecen mas indefensos del torneo. Échenle un ojo, les sorprenderá ver la cantidad de veces que toca la pelota con acierto y gran inteligencia en una posición de medio creativo que le llega a pesar incluso a los extranjeros mejor pagados. Para muestra, debo decirles que en los últimos cuatro juegos de los Potros, el "Hobbit" ha hecho dos goles y puesto un pase para otro.

El segundo caso se llama Diego de la Torre, también medio creativo y juega en los Diablos Rojos del Toluca. Este joven tiene una inteligencia fuerte para manejar los hilos del ataque. Pocas veces lo hemos visto jugar con el primer equipo en su posición natural, pero ante Boca lo hizo durante un rato y lució como si llevara 5 años con el peso del "10" en la espalda. Diego tiene excelente golpeo de pelota, es rápido, hábil y con una lucha por el balón extraña en hombres de su posición pero que ha adquirido por las distintas funciones que debe adoptar para poder alinear.

El tercero es un caso distinto, se llama Efraín Velarde y se ha adueñado de la banda izquierda de los Pumas en un trabajo de poco brillo pero muy efectivo. El "Chispa" le dicen y pocos recuerdan que debutó entrando de cambio en la Jornada 19, última del Clausura 2004 cuando Pumas consiguió su primer título del Bicampeonato bajo el mando de Hugo Sánchez. ¿Qué tuvo de especial su debut?, fácil, que hizo el gol de la victoria con la cabeza y festejó de manera muy emotiva, llorando de felicidad abrazando a Hugo en el área técnica. El "Chispa" es un zurdo de excelente marca, fuerte y con buen manejo de la pelota; pero sobre todo, Velarde tiene algo que no es fácil ver en México: CONCENTRACIÓN TOTAL. No importa si acaba de meter un pase para gol, si recibió una falta artera que no le marcaron o si acaba de cometer un garrafal error, Efraín siempre termina su jugada y regresa a su posición a prepararse para la siguiente acción con la misma aplicación. Fíjense en él y recibirán una clase de orden táctico, disciplina y respeto.

Si Ustedes no le van a estos equipos es difícil que sepan que lo que les digo es cierto. Lo que quiero pedirles es que si tienen la oportunidad de ver un juego de Atlante, de Toluca o de Pumas, se fijen en ellos, cuéntenles las intervenciones acertadas, compárenlas con las veces que se equivocan y creo que se encontrarán con una agradable sorpresa.

EL FUTBOL SIEMPRE SERÁ UN ESPECTÁCULO

Así como no hay forma más placentera de disfrutar el futbol que en un estadio lleno, no cabe duda que la mejor manera de aprender de este maravilloso juego es escuchar con atención a los que lo han convertido en el deporte más bello del mundo.

Quiero comentarles las palabras que el "Tuca" Ferretti mencionó en la conferencia de prensa tras el juego ante Querétaro. El brasileño del bigote a la "Magnum" contestó con un claro y rotundo "NO" la pregunta de si por las circunstancias el empate ante Gallos había sido bueno y luego, dijo con ironía "ah, pero hubo espectáculo ¿no?".

Alguien le preguntó "pero ese espectáculo no le gusta ¿o sí?" y el "Tuca" respondió con una sonrisa en la boca lo mismo que contestaría, o al menos que pensaría cualquier responsable de un equipo de futbol a cualquier nivel: "¡pues cómo me va a gustar! Si llegan y me pegan tres madrazos (goles) cómo quieres que me guste".

Para mí es lógico; cuando cualquiera de nosotros entra a la cancha siempre tiene en mente, primero, no recibir goles y luego una vez dado este gran paso, hacerlos. Si el en futbol amateur en el que la trascendencia de un resultado es meramente deportiva esta es una regla primaria, imagínense en el futbol profesional, donde un error puede costar millones de pesos, acabar con miles de empleos y provocar la ira o la tristeza de miles e incluso millones de aficionados que ponen sus corazones en un equipo.

Esto lo menciono por una polémica extraña que se ha generado en los últimos meses y que ya a todos nos tiene hartos. Yo sólo les pido a Ustedes que piensen qué hacen, hacían o harán la próxima vez que jueguen una cascarita o un partido organizado en alguna liga amateur; la respuesta está ahí: no creo que nadie de nosotros salga del campo feliz porque nos metieron ocho goles, pero eso sí, los familiares que fueron a ver al equipo rival se "divirtieron".

Sé que habrá muchos que digan "sí, pero ellos son profesionales, entrenan y les pagan por eso". Yo a esa pregunta siempre respondo, "sí, pero ellos se están enfrentando a otros profesionales que entrenan y reciben sueldos iguales o más altos para estar al mismo nivel", por lo tanto, la igualdad en las circunstancias ya en la cancha, es exactamente la misma.

Recuerden, todas las respuestas de este juego están en el juego mismo.

No dejen de enviarme sus comentarios a wgonzalez@mediotiempo.com , nos vemos el próximo lunes o antes si el futbol nos lo demanda.

Muchas gracias a todos por hacernos grandes.

Walter GonzálezDirector Editorial

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