El camino es el mismo

Eduardo Galeano resume la clave del éxito en el futbol con una frase que se ha vuelto un mandamiento del balompié moderno, "Hay que aprender a ganar sin sentirse Dios y a perder sin sentirse...

Eduardo Galeano resume la clave del éxito en el futbol con una frase que se ha vuelto un mandamiento del balompié moderno, "Hay que aprender a ganar sin sentirse Dios y a perder sin sentirse basura"; y yo comparto totalmente su idea.

El buen o mal camino de un proceso no depende de una goleada; tal vez ayude en la confianza del grupo, pero si pensamos que la Selección Mexicana Mayor anda bien sólo porque goleó a Paraguay estaremos equivocados. El buen paso del Tri se debe a un trabajo constante, a un desarrollo planeado, a un afianzamiento lógico y a una evolución táctica. El Tri no "despertó", ya estaba despierto, estaba, está y estará trabajando y preparándose para ir creciendo a cada momento de aquí al 2010 e incluso, sería excelente que se armara un proyecto más allá, para sentar bases clave para el futbol mexicano sea quién sea el técnico o los jugadores que les toque estar en el Tri.

México goleó, sí, pero el premio es el mismo que si se hubiera ganado 1-0: las Semifinales. Para el equipo no debe haber diferencia pues ni el 2-1 ante Cuba era una catástrofe ni el 6-0 ante Paraguay significa estar cerca del cielo. Las dos victorias consiguieron su objetivo en su momento y por ahora sólo representa un paso igual de importante que los anteriores para seguir en búsqueda del título de un torneo que nunca hemos ganado.

Hoy todos estamos muy contentos, pues bien, hoy seguramente ves todo claro y te puedes dar cuenta del trabajo de esta Selección Mexicana, encuentras virtudes en los jugadores y argumentos en el técnico. Así, es este el momento en el que debes procurar establecer bases sólidas que permiten conocer la verdad de este equipo y que esas premisas te den la posibilidad de análisis no sólo ahora, sino cuando la victoria no sea tan amplia o cuando el resultado sea un empate o una derrota. El primer paso es hacerlo en la alegría de una victoria apabullante como esta, pero poco a poco, si hacemos este ejercicio, aprendemos a descubrir las virtudes y errores del equipo más allá de si se gana, se empata y se pierde. Sí, en cualquiera de los tres casos existen cosas malas o buenas, pues no existe un partido perfecto y por más mal que se juegue siempre habrá algo que rescatar.

El 6-0 es excelente, pero también es sólo un partido, vete un poco para atrás y recuerda cómo este equipo se fue armando, fue creciendo y se fue consolidando en menos de dos meses. Disfruta y festeja el 6-0, pero una vez gritados con todo el corazón, los seis goles sólo son parte de este duelo en particular y no representan un silogismo del que se puedan sacar respuestas para el siguiente. Pero lo que sí te puede dejar una clara idea es analizar los movimientos, el cómo esta escuadra va para adelante sin perder la compostura, en el hambre de triunfo que está logrando inculcar el Cuerpo Técnico y que es la misma si se logran seis goles o el rival sólo permite uno; la gran adaptación del equipo a una línea de cuatro que en general en México es fácil de asimilar y sobre todo el excelente ambiente que se nota en un grupo que se unió como pocos y gracias al aislamiento.

El trabajo está desde crear un excelente estado físico a pesar de que con él había que sacrificar un futbol fluido en la Primera Ronda de la Copa de Oro, pero que hoy le da al equipo la posibilidad de jugar los 90 minutos a tope, hasta escoger perfectamente los compañeros de cuarto para ayudar a los inexpertos, aprovechar a los veteranos y controlar a los relajientos casi sin que se den cuenta. Todo esto va alrededor de un sistema de juego lógico, sin complicaciones de sobremesa, al que el mundo ha regresado luego de muchos años de barroquisimos innecesarios y que será el que marcará el Mundial del 2010.

A todos nos gustan los goles, el jugador siempre intentará meter la mayor cantidad de ellos y los técnicos siempre querrán tener el balón en territorio rival, pero los goles son sólo los paquetitos que vemos envueltos perfectamente en el aparador y que para su presentación tuvieron que pasar por kilómetros de maquinaria y cientos de hombres que los crearon.

Así como la derrota pedía calma a gritos, esta goleada exige mesura. Claro, es mucho más fácil encontrar la tranquilidad con una sonrisa en la boca que con el hígado hecho nudo luego de perder un juego clave, pero recuerda, si bien este equipo ya cumplió con el mínimo que se había planteado, no debemos perder, ninguno, la concentración en el objetivo final que es el título y que hoy está exactamente a la misma distancia y será igual de difícil que si ayer México hubiera ganado sólo por un gol.

Lo mismo sucede con la Sub-20. Ahí tenemos siempre la alegría de ver jugar a ese equipo al que todos adoramos y adoptamos sin ningún proceso de conciencia. Con ellos no hay polémica, aquellos que se creen "paladines" de la verdad no los tocan porque saben que con nuestra generación dorada nunca permitiremos que se metan. Sin embargo, mucho más allá del entrañable cariño que les tenemos, debemos tener claro que están en el mismo proceso, sólo han pasado la Primera Ronda y hay que mantener la seriedad, la humildad y la concentración total para que lleguen los resultados y se haga el mejor Mundial posible.

Mucha suerte pues a ambas selecciones que a final de cuentas son la misma y forman parte del mismo sueño y el mismo "Proyecto 2010". Yo estoy orgulloso de ellas por el gran trabajo que han realizado y el gran esfuerzo que están haciendo a nombre del futbol mexicano.

La Mayor, por más que se quiera negar, tiene dos revanchas en puerta, la primera de aquella Final de 1993 en la que Argentina nos ganó apretadamente. Ahí Hugo estaba en la cancha y sin duda quiere ahora ser el que logra la victoria aunque sea desde el banquillo. La segunda es del pasado Mundial donde el "Maxigolazo" nos echó; si bien la regla dice que para que sea total revancha debe darse en la misma instancia, nadie puede negar que por la gran similitud en los planteles y la tremenda trascendencia que para ambos equipos tiene ganar la Copa América, el carácter de revancha existe en el duelo del próximo miércoles. ¡Suerte y talento Tri!

Me despido no sin antes invitarlos a que me envíen sus comentarios a wgonzalez@mediotiempo.com, nos vemos el próximo lunes o antes si el futbol nos lo demanda.

Muchas gracias a todos por hacernos grandes.

Walter GonzálezDirector Editorial

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