Apedreando tu propia casa

El hecho de ser local en el futbol realmente sólo tiene como ventaja importante el tener el apoyo del público y que el rival sienta la presión del mismo. Si la afición local en lugar de apoyar a...

El hecho de ser local en el futbol realmente sólo tiene como ventaja importante el tener el apoyo del público y que el rival sienta la presión del mismo. Si la afición local en lugar de apoyar a su escuadra la abuchea insistentemente en pleno juego, el hecho de estar en casa se vuelve un fuerte factor en contra y un aliciente importantísimo para el visitante.

Fuera de México, realmente es un fenómeno extrañísimo (salvo casos politicofutboleros destacables) que su propio público abuchee a una Selección en pleno juego. Quizá al terminar el partido los aficionados decidan reprobar a los suyos y aplaudir al visitante por su buen trabajo, eso es normal y hasta digno de reconocimiento, pero durante el encuentro, realmente la mayoría de la afición entiende que se debe apoyar al de casa y presionar al de fuera, porque mientras el balón ruede, hay posibilidades de ganar.

¿Por qué abuchear a los de casa? Es una pregunta que sin responderse, simplemente se anula en la supuesta nueva postura de "crítica" que en nuestro país se le ha vendido al espectador de una forma errónea. Ser crítico es muy bueno, ser exigente con su equipo es formidable, pero llegar a un estadio y esperar que los payasos se den pastelazos, eso señores, no es parte del futbol.

El público paga, pero paga por un partido de futbol y debe esperar eso, un juego en el que cualquier cosa puede pasar, incluso, que el visitante haga el mejor partido de su vida y gane... Y no por ello el espectáculo es malo.

Algunos medios veleta dicen que si América, Chivas, Cruz Azul y Pumas no juegan bien, la liga está chafísima, sin importar que Santos la esté rompiendo, que el recién ascendido esté demostrando un buen nivel, que por ahí San Luis tenga a un monstruo como Alfredo Moreno deleitándonos cada semana con su talento... No les importa nada más que vender muchos periódicos y por tanto, si los que tienen más público no juegan bien, ellos ven un futbol decadente.

Que una empresa se ponga en esa postura por cuestiones de mercadotecnia es lógico, pues de algo han de vivir, pero que algunos aficionados le compren la idea y hagan de eso su nueva "postura", realmente me parece alarmante, pues el futbol se vuelve una tortura y no un espectáculo que disfrutar.

Un ejemplo claro lo vimos esta semana...

No entiendo cómo una parte de la afición queretana espera largos años para ver a su Selección y el día que van, se pasan el juego abucheándolos. Y ojo, respeto totalmente su decisión, tienen todo el derecho de hacerlo y en una de esas y tienen razón, pero yo simplemente no lo entiendo.

Que aficionados por echar relajo griten "La Volpe, La Volpe" es un juego esperado y de imitación que Hugo tiene que y va a aguantar (no será la primera ni la última vez), pero abuchear a los jugadores que supuestamente admiramos, algunos de los cuales nos dieron ese título mundial que pensamos que jamás veríamos, y sobre todo cuando en el partido en cuestión quedan 30 minutos y buscan con todo empatar, a mí en lo personal me parece algo que no tiene sentido. Si lo vemos desde el punto de vista histórico, no lo entiendo  pues la Sub-23 ha demostrado mucha calidad y nos ha dado muchas alegrías; si lo vemos desde el punto de vista sentimental es absurdo pues se supone que estás ahí porque sientes una gran afinidad con ellos; y si lo vemos sólo dándole importancia a ese partido sin antecedente alguno y sin importar lo que viene, tiene aún menos sentido porque entonces, lo que se debía hacer es apoyar al que vamos a ver y poner nervioso al visitante, para buscar el empate y la victoria.

En fin, cada quien decide cómo ve el futbol, cada quien hace sus análisis y reacciona distinto, pero si lo que se buscaba era convertir a La Corregidora de Querétaro en una plaza recurrente para el Tri, por su comodidad, por su ubicación céntrica en la República y por su gente, creo que el proyecto acaba de ser abortado y, así como la plaza se quedó sin Primera División, yo creo que en los próximos años, difícilmente volverá a albergar un duelo de la Selección Mexicana. No me queda otra más que saber que el punto de vista mercadológico de algunos aficionados, está realmente chueco y por ellos pagan todos los demás.

Si quieren divertirse molestando a Hugo, adelante; si quieren ser muy "críticos y exigentes", perfecto, pero si quieren disfrutar el futbol, no abucheen a los jugadores de su equipo en pleno partido. Al hacer eso ya no les queda nada y no tiene sentido volver a pagar un boleto.

Por hoy me despido. Recuerden enviarme sus comentarios a wgonzalez@mediotiempo.com donde serán valorados con mucha alegría. Nos vemos el próximo lunes o antes si el futbol nos lo demanda.

Muchas gracias a todos por hacernos grandes.

Walter GonzálezDirector Editorial

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