Estrategia estomacal

Por el México-Estados Unidos es una semana atractiva. Las dos televisoras han enfocado sus campañas publicitarias para este partido con un tono bélico y de revancha, pero aunque realmente a todos...

Por el México-Estados Unidos es una semana atractiva. Las dos televisoras han enfocado sus campañas publicitarias para este partido con un tono bélico y de revancha, pero aunque realmente a todos nos "arde" terriblemente cuando nos ganan los estadounidenses, hay que aclarar que una victoria en este duelo no borraría ni aquella trágica eliminación en el Mundial 2002, ni la reciente derrota en la Final de la Copa de Oro.

Este partido sí hay que tomarlo un poco con el estómago, es inevitable, pero siempre con sus reservas y sus precauciones. No hay manera de evitar que, siendo el rival que es, este primer juego tricolor del año que comúnmente pasaría totalmente desapercibido, afecte de una u otra manera la forma en la que la afición ve el proceso de Hugo al frente del Tri. En México el amor y el odio futbolero se rozan casi sin sentido y nos movemos entre ellos muy quitados de la pena.

Sin embargo, el gusto o coraje que nos dejará este resultado no tendrá mucho que ver con el estado real del futbol cancha que busca el Tri. Si bien la victoria podrá ayudar mucho en el aspecto anímico y a que los medios "veleta" se carguen con el viento a favor, es claro que el trabajo táctico, técnico y físico tiene un camino establecido que será difícil medir en este primer encuentro.

Y no hay que hablar tanto de Donovan. Nosotros lo hemos hecho, pero siendo el "Tutsi-pop" un buen jugador con una velocidad fuera de serie, realmente los únicos que lo consideramos realmente importante como para temerle y entrevistarlo, somos los mexicanos. Que Donovan juegue para su equipo, que su afición hable de él, pero nosotros tratémoslo como lo que es, un futbolista que no tuvo cabida en Europa y que se ha hecho, desarrollado y arraigado en la MLS.

Me gustó que cuando varios sectores hablaron de que la Selección se iba a Cancún era para hacer Pretemporada y trabajo físico, no saliera alguien de la FMF o el Tri encorajinado a desmentir, sino que se dejó que los propios jugadores regresando de la concentración, aclararan que el hecho de estar cerca de la arena, no significaba carga triple de trabajo físico. Es sencillo, el Tri se fue a Cancún para tener tranquilidad, puesto que en la Ciudad de México los medios acabarían agotando las entrevistas en los cinco días de acceso y, cuando esto sucede, el reportero comienza a "crear tema" ante la presión de publicar algo.

Ahora, hablando del caso Sinha, yo en lo personal creo en una Selección de puros nacidos en México y no me gusta que se llamen naturalizados que no tendrían cabida en sus selecciones nativas, pero eso es sólo una preferencia personal y si los reglamentos y las leyes mexicanas indican que todos los naturalizados deben ser tratados igual que los nacidos en México, hay que acatar. Lo que si pediría es que, si se va a llamar a un naturalizado, al menos este sea realmente el mejor de su posición que hay en México.

Recuerdo bien como al principio de la era Hugo se llegó a involucrar incluso los aspectos legales, diciendo que si el Penta no llamaba a naturalizados estaba coartando sus derechos; ahora que ya llamó a Sinha, obviamente resulta que no debió hacerlo... En fin, así es y será siempre el entorno de un seleccionador mexicano.

Así empieza el año del Tri, polémico y calientito. Está bien, sólo no hay que exagerar y sobre todo, que tanto Federación, como Cuerpo Técnico, jugadores y aficionados tengamos bien claros los objetivos y las metas realmente importantes. Ir a Beijing y ganar una medalla, así como arrancar la Eliminatoria fuerte y con categoría, son los puntos a cumplir este año; todo lo que suceda alrededor de ello, sólo servirá como preparación y aderezo.

La publicidad y polémica en un partido amistoso hay que recibirla como lo que es, una estrategia de las televisoras para que veas el partido con ellos. El tono bélico es para ganarse nuestro estómago y tal vez lo logren fácilmente, pero este juego hay que disfrutarlo, sufrirlo y sanseacabó, si les ganamos qué gusto, si perdemos qué ardor, pero mientras no los derrotemos en un Mundial o al menos en la Final de la próxima Copa de Oro, creo que la revancha deportiva no podrá saciarse.

Por hoy me despido, recuerden que cualquier comentario será recibido con mucha alegría en wgonzalez@mediotiempo.com. Nos vemos el próximo lunes o antes si el futbol nos lo demanda.

Muchas gracias a todos por hacernos grandes.

Walter GonzálezDirector Editorial

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