Correr en la niebla

¿Alguna vez has intentado correr en una niebla densa o en la oscuridad total? La sensación es angustiante, pues no sólo no tienes idea lo que hay a cinco centímetros de tu cara, si no que cuando...

¿Alguna vez has intentado correr en una niebla densa o en la oscuridad total? La sensación es angustiante, pues no sólo no tienes idea lo que hay a cinco centímetros de tu cara, si no que cuando estás moviendo tus piernas a toda velocidad, al no tener una referencia visual, parece que no te mueves de tu lugar... Claro, hasta que un obstáculo te recuerda con violencia las leyes de la física.

En este momento, el futbol mexicano está cubierto por una neblina densa al extremo, algunos le llaman "olla de grillos" otros de formas más feas, pero la verdad, hoy nuestro balompié se debe oír desde fuera, igual que un gallinero al que se metió un gato.

Mientras escribo esto no sé si Hugo debe quedarse o no, y basándome en un "mandamiento" del futbol que dicta "el partido más importante es el que viene", las preguntas que me hago son ¿quién lo podría sustituír? y ¿con otro técnico los delanteros meterán goles?

Lo que viví el domingo en la Redacción de Medio Tiempo fue tal vez el juego más angustiante y frustrante de los últimos tiempos y que seguramente me provocó unos cuatro o cinco microinfartos los cuales dentro de unos 15 años me cobrarán factura; lo siento realmente por el mobiliario el cual recibía el castigo de la más increíble cantidad de opciones de gol falladas que he visto en mi vida.

Pero de nada sirve en este momento hablar del pasado. Las decisiones que se deben tomar, tal cual pasa en nuestra vida, deben ser para que el futuro sea mejor, para avanzar en el camino, para bajarnos de las nubes y para proteger a nuestro futbol. Repito PROTEGER A NUESTRO FUTBOL.

En este momento no podemos ponerlos a correr en la niebla pues el golpe nos podría dejar noqueados sin remedio. Hay que enfriarse, dejar que se disipe la niebla, como dicen algunos amigos bohemios, no queda más que "echarle hielos a la cuba" y tomarse las cosas con inteligencia. Si se debe correr a Hugo, hay que tomar la decisión, pero primero hay que asegurarnos que haya un proyecto (PROYECTO) digno para poner al frente del Tri.

Y repito... ¿creen que con otro técnico los delanteros la hubieran metido? Tal vez la manera de jugar fuera más lenta, más rápida, más bonita, más fea, más intensa o más tranquila, pero cuando quedas de cara al arco abierto, trotando, sin marca y con el balón rodando, ya el sistema poco tiene que ver con que el balón supere increíblemente el arco. Sí, el equipo no funcionó, se erró nuevamente en la planeación pese a estar bien físicamente pero al final, en los dos primeros partidos tuvieron al menos 3 oportunidades claras para ganar y en el último unas 15 para clasificar.

Ahora, lo más fácil es llamar imbéciles e ineptos a todos, pero es claro que por más malos que sean nuestros delanteros, todos tienen la capacidad para empujar la pelota ante arco abierto en el área chica y todos mostraron la preparación física para hacerlo, entonces, el problema aquí sólo puede ser MENTAL.

Regresemos a la posibilidad de cambiar de técnico (sé que estoy dando tumbos, pero los microinfartos me tienen atarantado). Obviamente lo primero es pensar que Javier Aguirre tome al Tri, pero yo no lo veo nada fácil e incluso me atrevo a decir que el "Vasco" no regresará a la Selección, claro está, porque lo ha dicho públicamente y además, porque creo que no tiene el menor interés de venir a pelearse con todos los intereses extracancha que desde hace años invaden el entorno del futbol mexicano.

Pero digamos que el "Vasco" aceptara; yo no sé qué tan bueno sería eso para nuestro balompié, pues en este momento Aguirre es el único técnico mexicano (y el mejor) en el primer nivel del futbol europeo, nos representa y abre puertas. Si lo regresamos al Tri, es obvio que tomará nuevamente un proceso a medias, con las Eliminatorias encima, con las prisas de siempre y repetiríamos toda nuestra historia mundialista. Así, tras el 2010 Javier Aguirre terminaría dirigiendo al América, a Jaguares o a Tecos, mientras en Europa, un técnico de otra nacionalidad disfrutaría de las bases que él ha sentado en el Atlético. Recordemos que en Europa con Javier Aguirre están Ignacio Ambríz y Omar Arellano padre, así que ellos también verían truncada su historia en el Viejo Continente.

Hay que pensar a futuro, hay que pensar en grande, no sólo reducir el espectro al coraje de la última derrota. Para cambiar al futbol mexicano hay que mejorar en muchas cosas, tanto dentro como fuera de la cancha, pensando tanto hacia dentro como hacia fuera de México. Hay que tener calma, respirar hondo y pensar en el próximo partido.

Y ubiquémonos. La generación puede ser muy buena y lo es, pero no por ello (y sólo por ello), tiene que ganar. Necesita trabajo, y el trabajo no es de tres meses, es de años, de sentar bases, de cambiar formas de pensar, de unificarlo en los clubes, de crear ambiciones posibles y de trabajar. Por ahí me decían, "hay que pelear por ganar con la humildad de un recién ascendido y con la autoridad de un Campeón del Mundo", y tal vez eso, es lo más difícil de lograr.

Y descubrimos que Memo Ochoa ese tremendo crack, tiene aún serias limitaciones que no ha corregido por la comodidad que significa no tener pelea en el América y no tener exigencias; siempre es "el que se salva", siempre es el único al que le aplauden. ¡Ya que se vaya a Europa!, Memo necesita exigencia, necesita que le enseñen a salir por arriba, a achicar más a tiempo y a que, cuando te llegan cinco veces en un torneo, no te pueden meter cuatro goles.

Perder la posibilidad de ir a Confederaciones y a los Olímpicos es tal vez el golpe más fuerte para el futbol mexicano desde que dejamos de ir al Mundial de Italia 90. Es un fracaso gigantesco, pero va más allá de eso; es una crisis tremenda que nos obliga a pasar dos años sin grandes torneos internacionales a nivel Selección. Para los medios es un golpe fortísimo considerando que el futbol iba a ser la base de la cobertura de Beijing. Recordemos que será una Olimpiada con horario difícil y que se llevará a cabo mientras este lado del mundo duerme. Al futbol le hace daño, deportiva y económicamente como hace mucho no se hacía. Sí, así de grave es, pero por eso mismo hay que enfriarse, dejar que baje la neblina, pensar más allá de que Hugo tiene la culpa de todo y tomar la decisión correcta.

Y por último, hay algo que no comprendo ni en este escenario ¿de qué se reía Jorge Campos? Demonios, qué manera de despreciarnos.

Por hoy me despido en este lunes extraño y les envío un abrazo de aliento a todos los integrantes del Sub-23 ¡ánimo muchachos, a ver para delante!. Les recuerdo que pueden enviarme sus comentarios a wgonzalez@mediotiempo.com donde serán recibidos con alegría y agradecimiento.

Muchas gracias a todos por hacernos grandes.

Walter GonzálezDirector Editorial

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