¿Y si no?

Después del Preolímpico, las noticias del Tricolor parecen más sacadas de una revista de chismes del espectáculo que de medios serios deportivos. Los "dicen que" nos han invadido y realmente todos...

Después del Preolímpico, las noticias del Tricolor parecen más sacadas de una revista de chismes del espectáculo que de medios serios deportivos. Los "dicen que" nos han invadido y realmente todos dan como un hecho que Hugo Sánchez dejará la Selección.

Los chismes van y vienen, las vacaciones terminaron y todas las "fuentes" (léase intereses) quieren llevarse la portada. Los escenarios se manejan con pelos y señas, pero obviamente todo sustentado en el aire, o la "cercanía" de un reportero o columnista con uno o varios "de los involucrados".

Ok, todo bien ¿no?, pero ¿qué pasará si llega el 31 de marzo y los dueños de clubes deciden simplemente dejar a Hugo Sánchez al frente del Tricolor? ¿Dónde quedarán todas las "fuentes", todas los "es inminente"?

Si esto sucede, el lector se sentirá engañado y ahí ¿a quién culpará? ¿a los medios que le aseguraron lo contrario o a la FMF por no seguir los rumores? En fin, ya veremos qué pasa.

Ubiquemos el escenario. En Enero de 2007, cuando se estrenaba Hugo al frente del Tricolor, en general se pensaba que el proceso natural era que el Pentapichihi se quedara hasta el 2010; mientras tanto, Jesús Ramírez trabajaría con las selecciones menores para tomar el relevo en la Mayor al terminar el Mundial de Sudáfrica. Eso se asumió como un proyecto no a cuatro años, si no a ocho y con muchas probabilidades de éxito a mediano y largo plazo.

Hoy eso se ha olvidado y la posibilidad de clásico bomberazo para salir del paso como si el mundo se fuera a terminar de un momento a otro, aparece en la cabeza de los mexicanos. Hace dos o tres años, la posibilidad de regresar a las épocas de un técnico extranjero en el Tri parecía superada, hoy resulta que todos queremos que un gurú del otro lado del charco, llegue y nos cambie con esa varita mágica que seguramente tiene. Claro está, ese "Maestro" que llegará de ese futbol de ensueño, llegará solo y sin la posibilidad de pedirle a su club que le compre a unos siete u ocho refuerzos de primer nivel con una chequera de 200 ó 300 millones de dólares.

Nuestra mente es especial... Dos años después nuestra forma de pensar es radicalmente opuesta. Todos dejamos de pensar a mediano y largo plazo para ponernos como máxima meta, echar a un técnico del equipo, ¡vaya logro! Seguro nos dejará muchos réditos, mejor futbol y un crecimiento a los ojos del mundo.

¿Qué pasará cuando llegue un técnico extranjero? En el mejor de los casos pasarán cinco meses para que acabe sus compromisos actuales, se tome unas semanas de vacaciones y llegue volando en un pájaro de hierro mientras nosotros lo vemos boquiabiertos de abajo a arriba. Bien, llega el mago y obviamente deberá tomarse un mes para instalarse, encontrar casa en un lugar aledaño a la caótica Ciudad de México tal lejana al paraíso europeo. Perfecto, se ha instalado el Señor, ahora habrá que ver unos tres o cuatro meses de partidos en la liga mexicana, pues al menos para saber cómo se llaman los jugadores ¿no?

Ahí sí, nuestro salvador podrá empezar a trabajar, pero denle tiempo porque "Roma no se hizo en un día", y todos tranquilitos viendo trabajar al genio, pues "¡ah! Nos está cambiando la mentalidad!".

Mientras tanto, Chucho Ramírez que se olvide del proyecto 2007-2014 y obviamente, el nuevo técnico extranjero no tendrá la más mínima intención de arriesgar nada y llamará a puras "estrellas", jugadores consolidados, esos que salvan partidos. ¿Proyecto? ¡Nah! El gurú se va después del 2010 a cobrar en otro lado.

Imagínense al técnico nacional en su primer partido. "¡Oye! hey, tú dieciocho, recorre a tu posición!", "Pedro, digo Juan... Tú el de apellido raro, ¡haz bien tu marca!". Bien, sería un gran avance, al fin tiempo es lo que sobra.

Las Eliminatorias se salvarían con "carácter", al Mundial llegaríamos con la gran esperanza y regresaríamos tras Octavos de Final con una de esas derrotas dignas que tanto nos gustan. Se acabaría el proceso del gurú europeo, se retirarán la mitad de los jugadores que participaron en el Mundial y el futbol mexicano se encontraría de nuevo, con las manos vacías, con jóvenes que ya no lo son tanto y que hace tres años no juegan en la Selección, mientras las televisoras ponen una nueva gran idea sobre la mesa: "Oigan, cómo ven si armamos un proyecto a mediano o largo plazo".

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En fin, ojalá estos pensamientos míos sean sólo una exageración, ojalá. O en el mejor de los casos, que ¡por favor! los dueños se acuerden que ellos eligieron el proceso, que ellos obligaron a Hugo a dirigir el Preolímpico y que son ellos, no Hugo, son los que quedarán como una pésima camada de directivos si lo único que le dejan al futbol mexicano es "lo de siempre”"

Yo mientras me despido, no sin antes agradecerles todos los comentarios que me enviaron la semana pasada tanto en el foro como en mi correo. Aprendí mucho de ellos, leí puntos de vista interesantísimos y fueron invaluables. Recuerden, mi correo wgonzalez@mediotiempo.com está abierto para todos Ustedes. Nos vemos el próximo lunes o antes si el futbol nos lo demanda.

Muchas gracias a todos por hacernos grandes.

Walter GonzálezDirector Editorial

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