De imposiciones y modas

La decisión de establecer un sistema de competencia para la Liga de Campeones de CONCACAF copiado a rajatabla del de la Champions League de UEFA, el torneo más importante a nivel de clubes del...

La decisión de establecer un sistema de competencia para la Liga de Campeones de CONCACAF copiado a rajatabla del de la Champions League de UEFA, el torneo más importante a nivel de clubes del mundo, sólo ha ocasionado problemas, risitas burlonas y una saturación de partidos absurda para nuestra zona.

Las distancias geográficas, futbolísticas y de infraestructura entre todos los participantes, hacen de este torneo una mutación bizarra y poco deportiva, tanto para aquellos equipos de ligas poderosas que son obligados a participara para "elevar" el nivel del torneo, como para los clubes pequeños que pese a todo su esfuerzo, no logran que su esperanza se convierta en una posibilidad real de pelear por algo. No es justo poner a competir en una fase tan larga a equipos que no tienen las mismas oportunidades, que no están en igualdad de circunstancias y algunos, que ni siquiera tienen un estadio de la capacidad que exige el reglamento.

Que CONCACAF quiera elevar el nivel del área, lo aplaudo, pero la manera no es ésta. Se está creando un espejismo, se está provocando molestia y desinterés entre los involucrados y un desencanto de los aficionados que no le hace bien a nadie y menos si hablamos de la primera edición de este nuevo sistema. Es gravísimo que se necesite "obligar" a los equipos a participar cuando se debería lograr, con un buen esquema de competencia, que fuera un orgullo para todos.

Y si vemos que ahora los dirigentes de la Confederación quieren decirle a los equipos mexicanos qué jugadores alinear, bueno pues estamos ya en terrenos de ese surrealismo especial que rodea y afecta siempre a nuestra zona.

La saturación de encuentros por una obligación de participar en ciertos torneos, no hacen más que desgastar el nivel de los equipos, provocar que las coberturas de los medios sean mínimas, que los patrocinadores lo piensen dos veces antes de invertir, y que los aficionados vayan alejándose de las tribunas con partidos que no se disputan a tope.

A la CONCACAF no creo que le convenga que los clubes tengan tanta disparidad de niveles. Se debería analizar a fondo y con asesorías de expertos a nivel mundial, a qué equipos incluir en cada fase, cómo separar éstas y cuánto tiempo alargarlas.

Los directivos de una Confederación no deberían lanzar amenazas veladas como las que Chuck Blazer soltó el pasado viernes cuando dijo que Pumas estaba incumpliendo un "acuerdo" al no jugar con los que él consideraba titulares para inmediatamente, advertir que CONCACAF iba a analizar la participación de equipos mexicanos en CONMEBOL y ya encarrerados, habló de analizar el porqué en México hay varios equipos de un mismo dueño.

Un torneo que debería ser la máxima insignia de la zona, tiene que organizarse con consenso de los participantes, con lógica y justicia deportiva como primeras premisas y no sólo pensando en llenar las arcas vendiendo derechos de televisión y publicidad. Si de veras quieren que crezca la zona, entiendan que debe trabajarse distinto con cada tipo de país, que hay algunos que apenas están naciendo futbolísticamente, otros que intentan entrar de lleno al profesionalismo, otros más que están en desarrollo y los más afortunados que ya han establecido su liga como un negocio redondo que mantiene un sistema económico importante.

LA MODA DE LA SEMANA

Pasando a nuestro Apertura 2008, en este Jornada 9, la moda de la Comisión de Árbitros fue el que los saques de banda se efectuaran justo donde el juez decía, ni un centímetro más ni uno menos. Parece que alguien en la Comisión escoge una regla por jornada e instruye (o cree que obliga) a los silbantes a aplicarla a rajatabla para que se vea que "se está trabajando". Un par de semanas después, ya ni quien se acuerde.

¿Recuerdan cuando los silbantes paraban el juego para que todos los futbolistas se metieran la playera dentro del short? ¿O qué tal aquella jornada en la que no empezaba el partido hasta que no quedara una sola pulserita en el brazo de algún jugador? Ahora, ya les vale gorro.

Los árbitros ni siquiera se engallan, por ejemplo esta semana vimos que en todos los partidos los silbantes repitieron por ahí un par de saques de banda para que los visores reportaran que se había acatado la instrucción y luego se olvidaban de la situación. Al fin, dentro de dos semanas, ni quien se preocupe por esto.

Y no está mal que se respete el reglamento, pero que se haga siempre, en todos los partidos, en todas las jornadas por igual. Si los saques de banda van a ser cuidados, que se cuiden del primer al último duelo, si los jalones se van a marcar como tarjetas que se respete en todas las jornadas, porque recuerden que las jugadas detenidas, las faltas marcadas, los goles anulados, los jugadores o técnicos suspendidos, afectan lo mismo en la fecha uno que en la diez o en la Final.

En fin, ya veremos con qué sorpresa nos salen la próxima semana.

Por lo pronto me despido, no sin antes recordarle que mi correo wgonzalez@mediotiempo.com, está abierto para recibir todos sus comentarios y darles respuesta. Nos vemos el próximo lunes o antes si el futbol nos lo demanda.

Muchas gracias a todos por hacernos grandes.

Walter GonzálezDirector Editorial

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