Tampoco hubo magia

Bueno, pues quienes pensaban que con sólo la llegada del "Pelado" Díaz el América cambiaría de inmediato y se convertiría en un equipo ganador, ya se han dado cuenta que no es así.

Bueno, pues quienes pensaban que con sólo la llegada del "Pelado" Díaz el América cambiaría de inmediato y se convertiría en un equipo ganador, ya se han dado cuenta que no es así.

Aunque muchos se nieguen a aceptarlo, el futbol sigue siendo noble y responde al trabajo, a la seriedad, a la paciencia… En fin, responde a las reglas que cualquier actividad humana tiene y aunque los golpes de fortuna existen, lo que no hay es un acto de magia, una varita mágica para cambiar las cosas sin esforzarse.

En este momento muchos están pensando ya en un cambio de estratega, preparan protestas, arengan e insultan a los jugadores, en fin, reclaman el por qué no se ha inventado la varita mágica para ordenar que todo equipo vestido de amarillo y que represente a un águila, gane siempre sus partidos.

Sí hay alguien que no tiene vela en este entierro es el "Pelado" Díaz. Él se enteró de las características de las Águilas hace unos cuatro meses cuando empezaron los contactos para contratarlo, llegó a un plantel que no conocía y se nota a leguas, pues cualquiera que hubiera visto jugar al equipo algo más que la Copa Libertadores 2008, se hubiera dado cuenta que antes de cualquier otra cosa, necesitaba al menos tres defensas con experiencia y calidad comprobada.

Aquí, Ramón Díaz y la nueva Directiva fueron muy claros al decir que el proyecto crema era a mediano a largo plazo, pero cometieron el primer error al no elegir bien los refuerzos y abandonar a los jugadores a su suerte bajo el mando de un hombre que es exitoso pero no un hechicero.

¿Correr al "Pelado"? Decisiones como esa son precisamente las que han dejado al América en el estado en que se encuentra ahora. El tener cuatro técnicos en ocho meses, el cortarle los procesos a los jugadores cuando apenas pueden comenzar a entender una parte de lo que quiere el estratega. El ceder a las presiones del amarillismo y ofrecer cabezas a cambio de un par de meses de paz, es lo que ha llevado al supuesto equipo grande a dejar a la deriva a una de las dos aficiones más numerosas de México.

Arrancar otra cabeza de su lugar no es la solución, y eso creo que ya lo han visto todos con el proceso degenerativo que vive América en los últimos años en los que incluso, se han elegido técnicos casi vía "elección abierta" y sin ningún argumento deportivo importante.

¿Qué pasará si corren al "Pelado"? Nada… un par de victorias bastante tribuneras de un nuevo estratega, una Liguilla de panzazo y sin argumentos y luego, a repetir todo este show el próximo torneo, al fin la memoria se borra fácilmente. Y ojo, si alguien duda de la gravedad de la situación, expongamos que en los ocho meses que llevamos del 2008, las Águilas han sumado 17 puntos en 24 jornadas. Mientras que el San Luis, actual Superlíder, ha sumado 16 puntos en los últimos dos meses (7 jornadas) y en el 2008 ya tiene 46 unidades, casi el triple que su hermano mayor. ¿Quién ha hecho menos puntos que América en este año? Nadie, pues incluso Veracruz que descendió el torneo pasado, hizo 17 unidades en las 17 fechas que jugó en Primera, un promedio mayor que las Águilas.

Siempre he confiado en que el trabajo a mediano y largo plazo, los proyectos firmes y a prueba de corajes y de desplantes, además de la paciencia y la persistencia, son los argumentos que llevan al éxito a los equipos de futbol, así como lo hace cualquier empresa, escuela o persona para triunfar.

Porque con la otra fórmula, esa de cortar cabezas, lo único que he visto del América desde hace un par de años es un equipo confundido, con jugadores a la deriva que no pueden afianzar ideas y acaban resignados a no hacerlo jamás. Con directivas que al desconocer cuestiones futbolísticas básicas, han sido víctimas (o comparsa en el peor de los casos) de promotores, asesores y representantes a los que lo menos que les interesa es el bienestar del club.

Y eso de que "al América hay que exigirle" lo dejo a criterio de sus aficionados, yo desde fuera, pienso que si el América y todos sus seguidores quieren retomar el rumbo y tener éxito no un torneo, sino una época, todas sus partes, desde el dueño, hasta el aficionado menos comprometido, deben respirar hondo, casarse con un proyecto bien escogido y aguantarlo pase lo que pase al menos un año; pero no todo queda ahí, sino que deben escoger un estilo claro futbolísticamente hablando, y en base a él elegir a los estrategas de por lo menos cinco años para tener continuidad más allá de las personas.

Por hoy me despido, no sin antes recordarles que mi correo, wgonzalez@mediotiempo.com está abierto para recibir con alegría y respeto todos sus comentarios. Nos vemos el próximo lunes o antes si el futbol nos lo demanda.

Muchas gracias a todos por hacernos grandes.

Walter GonzálezDirector Editorial

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