Ojos bien abiertos

Y aquí estamos de nuevo en la puerta de un torneo, con las esperanzas a tope, la ansiedad de ya ir al estadio y el nerviosismo de saber si se tomaron buenas decisiones.

Y aquí estamos de nuevo en la puerta de un torneo, con las esperanzas a tope, la ansiedad de ya ir al estadio y el nerviosismo de saber si se tomaron buenas decisiones.

Pero también estamos de nuevo en el país donde cada día se privilegia al hígado por encima de la cabeza, donde se cree que incrustar a ocho refuerzos en un equipo es como ponerle un estéreo nuevo al coche y donde una persona que le grita a otra en un aeropuerto se convierte en celebridad y se le toma como voz de una de las dos aficiones más grandes de México. Como ya lo he dicho en muchas ocasiones, no le voy al América y respeto mucho a su afición como para decirle qué sentir o qué hacer, pero ¿realmente la mayoría americanista se siente representada en todo este lío?

Pero en fin, volvamos al tema principal que siempre debe ser lo futbolístico. Tenemos enfrente un gran torneo, bueno, todo para disfrutar un gran torneo. Siempre en los torneos cortos, los "Clausura" son mucho más generosos en nivel y ritmo futbolístico, además de que los refuerzos parecen bien escogidos y para mí es uno de los periodos de contratación más interesante de los últimos años.

La contratación libre que implementó para este invierno la FMF dejó buenas cuentas, pues contrario a lo que uno esperaría, la mayoría de los equipos contrataron basándose en la calidad y no en la cantidad.

Y lo de los refuerzos no lo digo sólo por América, que a mi forma de ver está renovando bien la base de una plantilla que ya estaba muy lastimada y menguada, sino que quiero destacar a esos hombres que no se llevan las portadas a su llegada, sino cuando se ponen a jugar; a final de cuentas ellos son los más importantes. Para este Clausura me llama la atención la llegada del chileno Néstor Andrés Bareiro a San Luis; la del ecuatoriano Pedro Quiñónez y el colombiano Darwin Quintero a Santos, la de Graf (ya con experiencia en Primera de México) a Tecos; y la del paraguayo Osvaldo Martínez y el ecuatoriano Walter Ayoví a Monterrey, aunque éstos dos últimos con todas las reservas que merece la grosera renuncia (porque realmente eso fue) de La Volpe a Rayados.

Obviamente no estoy diciendo que todos van a funcionar, pero ojo con ellos, sin tanta presión y sin tanto show podrían echar raíces y dejar buenas cuentas en nuestro país. Tampoco digo que se haya pagado poco por ellos porque realmente varios son material europeo y las ofertas tuvieron que ser muy generosas, lo que estoy diciendo es que además de la vorágine que Chivas y Águilas provocan en nuestros medios de comunicación, también existen cosas buenas, interesantes y atractivas en el resto de los clubes mexicanos.

Y EL TRI

Hoy también estamos a un mes de que arranque el Hexagonal Final para nuestra Selección Mexicana. Tal vez no estamos pensando mucho en ello, pero ojalá que Sven y los federativos tengan ya todo planeado, proyectado y platicado con coherencia, para que al fin la base de las decisiones en el Tri sea el trabajo y no los berrinches del matrimonio Vergara o cualquiera de los directivos que han aceptado estar a su sombra y se resignan a secundar las decisiones de la pareja tapatía.

Fuentes y Vergara son muy valiosos a nivel empresarial, tienen excelentes ideas y mucho que aportar en cuanto a mercadotecnia, organización, dirección administrativa y decisiones comerciales, pero recurrir a ellos para cuestiones futbolísticas es como nombrar a Miguel Sabah como Secretario de Defensa o a Cuauhtémoc Blanco como encargado del Departamento de Física Nuclear de alguna universidad. ¿Alguno le pagaría a Landín para que enseñara cálculo integral a sus hijos? Bueno… pues por ahí va la cosa en la Dirección de Selecciones Nacionales.

Aquí quiero reiterar mi propuesta de crear un Consejo Deportivo de la Selección Mexicana que tome las decisiones futbolísticas, que sea totalmente respaldado por los directivos, que esté integrado por técnicos, exjugadores, asesores nacionales e internacionales y sobre todo, la mayor cantidad de extécnicos del Tri que sea posible. Todos ellos deben contar con probada integridad y claro, los conocimientos necesarios. Que ellos establezcan el estilo que debe tener el Tri (como esencia del futbol mexicano) más allá del técnico en turno; éstos hombres tendrían que, sin la premura de un ciclo que se acaba y sin el interés de convertirse en estrategas del Tricolor, establecer un proyecto conjunto A VEINTE AÑOS en el que estén involucradas todas las Selecciones Nacionales, con apoyo de las ligas profesionales del país.

Bueno, así soñando, por hoy me despido deseándoles un feliz Clausura 2009. Disfrútenlo en serio, recuerden que la derrota es parte del futbol, tengan paciencia, busquen identificar siempre las virtudes de su equipo aún en los momentos más difíciles y recuerden los defectos en la victoria más convincente, reconozcan el trabajo y dedicación por encima del resultado.

Nos vemos el próximo lunes o antes si el futbol nos lo demanda. Y no lo olviden, la comunidad deportiva más grande de Latinoamérica ya existe y la conforman todos ustedes lectores de Medio Tiempo a quienes les manifiesto mi más sincero agradecimiento por la confianza que nos entregan día a día.

Muchas gracias a todos por hacernos grandes.

Walter GonzálezDirector Editorial

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