Ellas sí juegan

En el futbol mexicano nadie piensa en las mujeres. No sólo hay un nulo interés en potenciar una posible liga femenil al menos a nivel universitario, si no que el simple hecho de ser una...

En el futbol mexicano nadie piensa en las mujeres. No sólo hay un nulo interés en potenciar una posible liga femenil al menos a nivel universitario, si no que el simple hecho de ser una espectadora en un estadio, resulta para una mujer el convivir en un mundo "muy macho" pero en el que todos llevan a su esposa, hija, madre, novia, hermana, amiga o amante.

La labor materna de llevar a un niño al estadio para nadie es extraña; la pasión de las aficionadas al futbol puede llegar a ser muy intensa y regular, hecho comprobado cada fin de semana; la paciencia de la pareja sentimental que empieza acompañando y acaba interesándose por ir a un estadio es algo que muchos han vivido... pero todos ponemos cara de extrañeza cuando alguien hace una propuesta para "feminizar" un estadio, atender el futbol femenil o dirigir una campaña publicitaria futbolística para ellas.

¿Se imaginan la incomodidad que representaría ser mujer y tener que ir a uno de los lamentables baños de nuestros estadios? ¿Qué harían ustedes si en el medio tiempo desfilaran seres de su mismo sexo en minúsculas tangas con un séquito de babeantes armados con celulares tomando fotos? ¿Alguna vez han pensado en lo que quiere tomar o comer una mujer cuando va al estadio? ¿Creen que los cueritos o esos insufribles huevos con yema azul que nadie sabe de dónde salen son buena opción?

Tenemos que hacer del espectáculo del futbol algo lógico. Si vemos que hay un buen número de mujeres aficionadas o acompañantes en los estadios, ¿por qué no les damos un espacio que les permita disfrutar y no sufrir su asistencia a los partidos? No olvidemos que la mayoría de la población son mujeres y, aunque los hombres tenemos bien protegido nuestro coto de poder que significa el futbol, no debemos olvidar que si la mamá no quiere, los niños y los papás no van al estadio y no se genera esa tradición que provocará los ingresos a lo largo de los años. ¿Quién lleva a los chamacos a jugar?... no nos hagamos los héroes, las que se la parten para llevarlos y traerlos son las mamás.

En el mundo, el mercado femenino va en ascenso. En España, por ejemplo, algunos estudios indican que los usuarios del Internet por primera vez en 2008 fueron más mujeres que hombres, una tendencia que está adelantada algunos años para México, pero que indudablemente se irá replicando en todo el mundo. En la última encuesta de Consulta Mitofsky con relación al futbol mexicano, el 40 por ciento de las mujeres contestó que SÍ le gusta el futbol y no veo que hagamos nada por darles un producto que las lleve a una satisfacción total después de consumirlo.

Y bueno, si hablamos de la oportunidad que deberían tener las mujeres de jugar futbol, realmente estamos como en la época de las cavernas, siendo que el deporte se presta para que una niña lo practique pues requiere habilidad mental y técnica más que una descomunal fortaleza física. En lo personal, tengo una amiga que lleva cinco años buscando un lugar donde jugar futbol un rato sin poder lograr su objetivo, algo realmente triste y vergonzoso en un país que se dice civilizado.

Debemos olvidarnos un poco de esas tonterías que ligan la preferencia sexual de una mujer con el hecho de que le guste jugar al futbol. Realmente en ese aspecto somos una especie de sociedad medieval, pero totalmente hipócrita pues cuando nos conviene, ahí sí pedimos el apoyo del sexo opuesto para con nuestra afición y la de nuestros hijos.

Además, en el aspecto económico, debemos entender que como empresas, como medios de comunicación, como anunciantes, al montarnos en nuestro machismo estamos desaprovechando un mercado fenomenal, estamos negándonos la oportunidad de crecer y de evolucionar por un simple concepto arcaico que, aunque parezca increíble, aún se escucha frecuentemente en muchos lugares: "el futbol es para hombres".

A todas aquellas que superan las viscicitudes que representa el jugar futbol o ir un estadio, mi más profundo respeto y mis más sinceras disculpas por no ofrecerles algo enfocado a su mercado. Eso es algo que intentaré resolver en el ámbito que me compete.

Por hoy me despido, recuerden que mi correo wgonzalez@mediotiempo.com está abierto para recibir sus comentarios con alegría y respeto. Nos vemos el próximo lunes o antes si el futbol nos lo demanda.

Muchas gracias a todos por hacernos grandes.

Walter GonzálezDirector Editorial

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