La lógica del conjunto

En nuestro país hay una eterna y absurda disputa entre aquellos que apoyan el futbol y los que apoyan los otros deportes y el amateurismo.

En nuestro país hay una eterna y absurda disputa entre aquellos que apoyan el futbol y los que apoyan los otros deportes y el amateurismo. Por una extraña razón, somos una de las pocas naciones en el mundo donde en lugar de unir fuerzas considerando a las disciplinas deportivas un "todo", insistimos en echarnos en cara unos a otros, el que no se logren siempre primeros lugares en la disciplina de enfrente.

Aunque hay muchas personas que aún lo usan como argumento, creo que está de más decir que el sueldo de los futbolistas no es más que un porcentaje de lo que esa industria-deporte produce. Así, si el deporte nacional fuera el badminton, obviamente esos serían los jugadores mejor pagados. Decir que un futbolista debe siempre ganar el primer lugar por recibir un sueldo acorde al dinero que produce su oficio, resulta ocioso en una discusión en la que se supone, se busca el bien común del deporte mexicano. Para ahondar en esto, me voy a desviar un poco...

Si Kaká o Cristiano Ronaldo costaron esa cantidad de dinero, es porque sus clubes no sólo lo van a recuperar, si no que van a encontrar buenas ganancias en ellos, no sólo en dinero en efectivo, también debemos pensar lo que se logra en mercadotecnia, internacionalización y solidificación de la "marca" o el "nombre" del club. Digamos que el Real Madrid no contrata a Cristiano Ronaldo, bueno, pues para lograr el convencimiento y atracción que tendrá el próximo año, seguramente hubiera tenido que hacer una inversión mucho mayor en medios y publicidad.

En México, donde en el futbol no se acostumbra la transparencia en números ni la publicación clara de cifras como sucede en Europa, tal vez los clubes no ganan tanto dinero en efectivo ni reciben muchos ingresos internacionales, pero lo que es un hecho es que las empresas que están detrás de ellos, encuentran una vitrina fundamental y que sería inalcanzable o carísima por otros medios.

Pónganse un poco a pensar, ¿creen que los mexicanos tendríamos tan presente la marca Cruz Azul si no fuera por el futbol? Imaginen que Cementos Cruz Azul no tuviera equipo en Primera División, ¿cuántos miles de millones de pesos tendrían que gastarse para que la marca se viera o se mencionara de la forma que se hace hoy en día en cada medio de comunicación nacional? ¿Cuántos de Ustedes conocían a Jorge Vergara antes de que comprara Chivas? ¿Creen que sus declaraciones escandalosas que de inmediato se van a portada, son producto de la casualidad o de sólo la calentura del futbol? Hoy en día él como marca, y su empresa, tienen una gigantesca presencia en la mente de mexicanos, norteamericanos e incluso sudamericanos, y sus productos están totalmente ligados a su persona. ¿Cuánto hubiera costado eso si se hubiera hecho con publicidad o mercadotecnia? Sin duda, bastante mas que comprar y mantener a Chivas.

¿Sería Jesús Martínez un contacto fundamental en la política, la economía o la sociedad mexicana si no fuera por el Club Pachuca? Él es un ejemplo de empresario exitoso, que es igual de exitoso fuera del futbol que dentro de él, pero que logró el reconocimiento de la sociedad en general, fuera del pequeño círculo empresarial, gracias a su equipo de futbol y todo lo que ha involucrado a él.

Todos estos casos justifican gastos, y si bien el dinero no regresa en billetes de 500 o mil pesos, sí representa una forma extraordinaria de ser incrustado como marca en la mente de los ciudadanos. En nuestro país se dice que los clubes pierden mucho dinero, pero no contamos lo que están ganando con la imagen y vitrina mediática que representa el futbol.

Así, regresamos al tema y llegamos al punto donde de alguna manera se debe encontrar el equilibrio, y si bien el futbol deja para pagar grandes sueldos y no requerir de apoyos o subsidios, también debemos tener claro que hay disciplinas deportivas que, al no producir grandes cantidades de dinero, requieren de un sustento, difusión y apoyo que comúnmente, en los países civilizados, viene de empresas relacionadas con el deporte, del gobierno (no precisamente en dinero, si no en alicientes o apoyos hacendarios a aquellos que brinden recursos), y de los dos o tres deportes que tienen bases sólidas, como en el caso de México, el futbol.

La estructura de Clubes Deportivos debería ser mucho más fuerte en nuestro país. Hoy en día son muy pocos los equipos de futbol que están concientes de la responsabilidad que tienen al ser un "deporte punta de lanza", y por ende, saben que deben apoyar a aquellas disciplinas que no son y no serán tan famosas, pero que forman parte de un conjunto. No debemos olvidar que el deporte existe para que una sociedad sea más sana, más libre y más completa en todos los sentidos. En nuestro país necesitamos que una parte del dinero que entra al futbol, sirva para que se practique el tenis, el básquetbol, la gimnasia, el atletismo, etcétara.

Lo primero que debe pasar es dejar de comparar, echar en cara y crear una unión total entre los deportes de los mexicanos. Si un niño logra una gran actuación en 100 metros de una Olimpiada Juvenil, si se gana una medalla en Juegos Olímpicos o si nuestro representativo nacional en futbol logra una victoria, debe darnos gusto a todos los que vivimos en el país. Si no están consiguiéndose los resultados, todos debemos intentar que se logren en algún momento. Ninguno de los casos debe ser usado para amargar al otro, para rezongar de los recursos del deporte vecino. Debemos aprender a trabajar en equipo no sólo en las canchas, también como país.

Hemos adquirido la costumbre de deslindar responsabilidades como conjunto o sociedad y tanto en el futbol, como en los demás deportes y otros aspectos, nos buscamos un solo culpable sobre el cual descargamos nuestro coraje, frustración o tristeza; encontramos una persona a la cual le tiramos con todo, y así evadimos la responsabilidad como "equipo". Debemos aprender a ganar todos, a perder todos y a trabajar juntos para que las victorias sean más que los fracasos. Nunca existirá sólo uno de los dos casos, siempre habrá caídas para lograr los triunfos, pero si cuando estamos en el suelo nos pateamos unos a otros, estaremos muy lejos de alcanzar nuestras metas.

No busquemos enemigos en casa, concentrémonos en crear unión y admitamos responsabilidades. Si lo hacemos, a todos nos irá mejor y sobre todo, seremos una sociedad más sana, competitiva y productiva en todos los sentidos.

Por hoy me despido, les dejo mi correo wgonzalez@mediotiempo.com, que siempre está abierto para recibir cualquier comentario con alegría y respeto. Nos vemos el próximo lunes, o antes si el futbol nos lo demanda. Muchas gracias a todos por hacernos grandes. Walter González Director Editorial

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