La gran idea

El proyecto de Néstor de la Torre está fundamentado en una idea adecuada. No es algo innovador ni tampoco seremos referencia en el mundo.

El proyecto de Selecciones Menores que presentó Néstor de la Torre está fundamentado en una idea adecuada. No es algo innovador ni tampoco seremos referencia en el mundo, simplemente estamos haciendo lo que todos los países con un futbol desarrollado manejan obligatoriamente al menos 15 ó 20 años atrás. Hoy México está pensando (pensando, ni siquiera intentando) encontrar un estilo como país. Parece increíble que en pleno 2009 estemos planeando apenas el que todos los equipos representativos de la Federación Mexicana de Futbol jueguen a lo mismo, pues aunque no lo crean, en las Selecciones se da una completa contradicción entre una Sub-17 o una Sub-20, y no se diga con la Mayor. Lo que planteó Néstor es algo que debimos haber iniciado hace una década al menos, incluso debimos hacerlo en 1970 cuando organizamos nuestra primera Copa del Mundo, y no soltarlo jamás. Pero el chiste no es que se proponga un proyecto; en nosotros, el milagro sería que en realidad se respetara y que no, en tres años, corramos a todos los que están ahora y traigamos a un nuevo "mesías" que después de cambiar todo, proponga un gran proyecto a largo plazo condenado a abortarse también antes de siquiera establecer las bases. Si la FMF no consigue poner un alto a la arbitraria decisión de dejar en manos del Consejo de Dueños todo lo relacionado con las Selecciones Nacionales, nunca podremos establecer nada digno de ser nombrado. El sistema acutal del futbol mexicano es una trampa mortal, un absurdo organizacional en el que el juez es al mismo tiempo el abogado defensor, el jurado y el que pone la demanda. Hay muchos que consideran al futbol un acto de magia, que creen que con tener ganas se ganan los partidos y que lograr un título mundial sólo depende de la "actitud". Pero la mayoría de ellos son un ejemplo vivo de que eso no es verdad, pues si con ganas bastara, esas voces de amargura serían futbolistas profesionales y brillantes exponentes del deporte mexicano. Hoy en día, ningún partido se gana sólo con ganas o actitud. Podemos pensar que ese factor hace la diferencia cuando te enfrentas a un equipo de tu mismo nivel, pero ni aunque entregues la piel en el campo, podrás ganar si no trabajas y te preparas. Y además de eso, si no perteneces a un proyecto bien organizado, pierdes un 40 por ciento de posibilidades de éxito personal y puedes olvidarte de lograr algo en conjunto. No soporto ver cómo festejamos más las victorias de Estados Unidos que las nuestras. No soporto escuchar a todos aquellos que "exigían" el cese de los técnicos, decir ahora que en nuestro país falta un proyecto. Realmente no puedo creer las gigantescas y cíclicas contradicciones que nos alimentan y que nos llevan a convertir a Sven en genio y luego echarlo como si él nos hubiera venido a robar, o a traer a Aguirre como "la salvación" y ahora verlo como un monstruo extraño y desconocido.

Así como en este mismo espacio manifesté que la solución para el Tri no pasaba por cortar cabezas, hoy estoy seguro que el proceso que ha planeado Javier Aguirre para la Selección Mexicana de cara al juego ante EU y la segunda mitad del Hexagonal, tiene lógica y resulta interesante, pero no garantiza nada, pues nosotros mismos hemos puesto al Tri al borde de un precipicio donde la estabilidad no depende sólo del trabajo, si no también de la suerte. Dejémonos de cosas. Nosotros no sabemos más que los técnicos ni jugamos mejor que los profesionales. La razón por la que no estamos en Primera División es porque no tuvimos la capacidad, la disciplina o la seriedad, y todos los clásicos pretextos (lesiones, tráfico de influencias, "no me dejó mi papá"...), son escudos para no aceptar lo obvio. Aprendamos a disfrutar las victorias, aprendemos a perder sin destruir todo del coraje. Entendamos que el camino es el proyecto, y que el mundo no se acaba el día del partido contra Estados Unidos ni en el Mundial de Sudáfrica. Para bien o para mal, el futbol mexicano seguirá existiendo pase lo que pase en el próximo año, por lo tanto, pongamos la vista más allá de nuestras narices. Por cierto, ¿alguien se dio cuenta de que la única manera de que el equipo mexicano de futbol de la Universiada 2009 apareciera en el mapa de los medios nacionales, fue perder? Nunca les hicimos caso, no sabíamos ni que existían y nunca los apoyamos, pero cuando cayeron con Serbia y no pudieron pelear por las medallas, entonces sí hablamos de ellos... Tenemos que cambiar. Hoy veo un camino trazado en la Copa de Oro 2009, si funcionará o no, eso no lo sé, pero al menos algo se está intentando. Suerte a Javier Aguirre y a todos los seleccionados, que el trabajo les rinda frutos. Por hoy me despido, recuerden que mi correo wgonzalez@mediotiempo.com está a su disposición para recibir con alegría cualquier comentario. Nos vemos el próximo lunes o antes si el futbol nos lo demanda. Muchas gracias a todos por hacernos grandes. Walter González Director Editorial

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