Jorge Witker.

Una Liguilla que se antoja

Mircoles 8 de Mayo del 2013



Debo confesar que esta Liguilla me entusiasma más que otras. Siempre me han gustado las fases finales, porque resultan emocionantes, atractivas y dramáticas, ya otro día discutimos si son deportivamente justas o si pueden fomentar cierto conformismo en la etapa previa.

Pero tengo la ilusión que la Liguilla del Clausura 2013 será verdaderamente trepidante. Y lo digo pese a que en los últimos tiempos detecto una distancia mucho menor, casi imperceptible, entre lo que sucede normalmente en un juego de campaña regular con lo que pasa en un partido de Liguilla, y no hablo de emociones, sino de elementos como intensidad y ritmo.

Ausentes en el papel puede haber muchos. Claro que la falta de uno de los llamados “grandes” como el Guadalajara es sensible, sobretodo porque deja a millones de seguidores sin su equipo preferido, pero siendo francos, estas Chivas de Galindo entregaron un futbol que difícilmente invita a la nostalgia y tampoco podemos decir que extrañaremos al Toluca, cuya ausencia en Liguillas empieza a hacerse común.  

Lo del Querétaro, que hizo los puntos necesarios para ubicarse en el octavo lugar y haber estado presente,  invita más a la pena por el buen esfuerzo de Ignacio Ambriz y sus pupilos en el cierre del torneo más que porque en realidad tuviera un volumen de juego como para pelear por el campeonato.

Mejor hablar de los que están. Esta vez, en la Liguilla  no hay “patito feo” entre los ocho finalistas. Ni siquiera el Monterrey, que se clasificó como noveno lugar general, sólo gracias a la desgracia queretana y con seis puntos menos que el séptimo mejor clasificado, Pumas.

Teniendo un auténtico equipazo, la verdad llevaba rato sin ver a Rayados mostrar la calidad de juego que enseñó en el cierre de la Final de la Liga Campeones de la CONCACAF, en la que recurrió al milagro para vencer a Santos e hizo recordar aquel maravilloso equipo que dominó la Liga entre 2009 y 2011. Por eso si logra Monterrey repetir una actuación similar podría dar otro susto a los Tigres, a los que ya superó hace un par de semanas cuando marcadamente eran favoritos.

Incluso el Atlas, al que pese a su tercer lugar general, puede que algunos lo vean como uno de los que llega en peor momento porque efectivamente en las últimas semanas bajó su rendimiento, lo espero con interés. Es cierto, bajó cuando dejó de jugar empujado por el miedo del descenso, pero si logra que la ilusión de acabar con 62 años de sequía, que no es poca cosa,  le impulse con la misma fuerza, no habrá que descartarlo. Boy, si bien sigue sin ser campeón, no es un entrenador que suela desperdiciar Liguillas para ganar al menos prestigio.

Y pienso que además de ellos, Tigres y América suelen alcanzar topes elevados de muy buen futbol – por mucho más tiempo el primero-  y si recuerdo el tremendo volumen de juego que a ratos presume el Santos de Caixinha, y tengo claro la solidez del Morelia de Bustos, y en el cierre a todo gol y con confianza plena del Cruz Azul de Vázquez, y en la valentía de los Pumas, que también a ratos y en horarios distintos a las 12 de día, muestran orden, velocidad y dinámica –aunque le falta mucho gol- pues pienso que sí tendremos una Liguilla magna, con ocho muy buenos equipos y una aparente paridad de fuerza que puede convertir cada pequeño gran detalle en una laguna donde se hundan miles de lamentaciones y se fundamenten historias maravillosas como las que de vez en cuando nos gusta encontrar en un parque de aventuras llamado futbol.

Ojalá que esa esencia la encontremos en esta Liguilla, más allá de los colores y los apasionamientos propios.  Obvio, hay rivalidades como la regiomontana y la que representa un América-Pumas, que le darán un sabor más especial al asunto y tal vez propicien más derroche de adrenalina.

Y si los números sirven de algo, les recuerdo que en los torneos cortos de inicio del año calendario, así pasó en 15 de 16 casos, siempre se coronan los tres mejores de la tabla, lo que en caso de repetirse dejaría el título en poder de Tigres, América o Atlas.

Sea o no sea así. La Liguilla parece tener los ingredientes suficientes para resultar atractiva y espectacular. ¡A disfrutarla¡.

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