Con la llegada de las altas temperaturas, no solo aumenta el calor, sino también la actividad de plagas domésticas, siendo una de estas las temidas cucarachas.
Las cucarachas son especialmente activas en verano, ya que el calor acelera su ciclo de reproducción y las obliga a buscar lugares frescos, húmedos y con alimento. Para evitar que tu casa se convierta en su refugio, te compartimos medidas preventivas clave para que puedas vivir sin miedo a que aparezcan.
¿Cómo prevenir que las cucarachas entren a tu casa?
1. Elimina las fuentes de humedad
Las cucarachas pueden sobrevivir semanas sin comida, pero solo unos días sin agua. El calor las motiva a buscar sitios húmedos.
- Repara fugas: Revisa que no haya goteos en fregaderos, lavabos o tuberías.
- Seca áreas críticas: No dejes agua estancada en platos de mascotas, macetas o superficies del baño.
- Ventilación: Mantén bien ventiladas las áreas propensas a la humedad, como el sótano o la zona de lavado.
2. El "Sello de Oro": Cierra las vías de entrada
Estos insectos son expertos en escabullirse por rendijas mínimas.
- Instala mosquiteros: Asegúrate de que todas las ventanas tengan malla fina sin agujeros.
- Usa guardapolvos o burletes: Coloca tiras de goma o cepillo debajo de las puertas que dan al exterior para sellar el espacio entre la puerta y el piso.
- Sella grietas: Utiliza silicón o yeso para tapar grietas en paredes, azulejos y alrededor de los marcos de puertas y ventanas.
- Mallas en drenajes: Coloca rejillas de malla fina en las coladeras de baños y patios para evitar que suban por el alcantarillado.
3. Limpieza profunda y gestión de residuos
El olor a comida es el principal imán para las cucarachas.
- No dejes trastes sucios: Evita acumular platos en el fregadero durante la noche.
- Limpia la grasa: La grasa acumulada en la estufa o detrás del refrigerador es su alimento favorito. Limpia estas zonas con frecuencia.
- Alimentos herméticos: Guarda cereales, harinas, galletas y comida para mascotas en recipientes de vidrio o plástico con tapa hermética.
- Basura cerrada: Usa botes de basura con tapa y saca la bolsa diariamente, especialmente si contiene restos orgánicos.
4. Orden en las zonas de almacenaje
A las cucarachas les encanta el cartón y el papel, ya que sirven de escondite y nido.
- Dile adiós al cartón: Evita guardar cajas de cartón bajo la cama o en alacenas. Cámbialas por cajas de plástico.
- Revisa las compras: Si traes cajas del supermercado, revísalas bien antes de meterlas a la cocina, ya que pueden traer huevos de cucaracha (ootecas).
5. Repelentes naturales y preventivos
Si aún no tienes una plaga, pero quieres prevenir, puedes usar elementos que les resultan desagradables:
- Laurel: Colocar hojas de laurel en rincones de la alacena ayuda a ahuyentarlas por el olor.
- Vinagre: Limpiar las superficies con una mezcla de agua y vinagre blanco es un excelente desinfectante y repelente.
- Aceite de menta: Rociar una mezcla de agua con unas gotas de aceite esencial de menta en los puntos de entrada puede funcionar como barrera natural.
¿Cuándo llamar a un experto?
Si a pesar de estas medidas comienzas a ver cucarachas durante el día o encuentras pequeñas manchas negras (excremento) en los rincones, es probable que ya exista un nido.
En esos casos, se recomienda contactar a un servicio profesional de fumigación para evitar que la plaga se salga de control debido a la rapidez con la que se reproducen en el calor.
