La llegada del mediocampista brasileño Rodrigo Dourado al América proveniente del Atlético de San Luis es una petición expresa del técnico André Jardine, quien lo conoce desde su etapa de juvenil en las selecciones brasileñas; juntos ganaron la medalla de oro en Tokio 2020 y posteriormente lo trajo a la Liga MX para el cuadro potosino.
Esta incorporación del jugador sudamericano es una muestra más de que la dirigencia americanista prefiere apostar por elementos probados en el futbol mexicano, más allá de buscar a las llamadas “bombas” del mercado internacional.
Dourado siempre ha sido un elemento del gusto de Jardine, por eso su llegada a la escuadra potosina en 2022, desde entonces se convirtió en un referente del club con 127 partidos defendiendo esos colores, además de que marcó un total de seis goles.
Con su llegada al Nido de Coapa se puede entender que, quizá sea, parte de los argumentos que habría ponderado el estratega brasileño para que la dirigencia americanista hiciera las negociaciones pertinentes para sumarlo al proyecto, el cual aún se sostiene con fuerza del tricampeonato ganado.
Dourado también se podría considerar como una de las cartas que tiene André Jardine para recomponer el camino, luego de que en el 2025 se quedaron con las manos vacías tanto en la Liga MX como en el plano internacional, este último punto es probablemente la deuda más grande que tiene con la afición azulcrema.
Pulido y Gutiérrez salen caros
Las posibilidades para que Chivas pueda colocar en otros clubes de la Liga MX o en el extranjero a Alan Pulido y Erick Gutiérrez se complican, principalmente por los costosos salarios que ambos jugadores perciben, por lo que se considera altamente complicado que alguna institución en México los quiera pagar.
Se estima que entre ambos tendrían un contrato anual cercano a los 100 millones de pesos, una cantidad que difícilmente alguien en el balompié nacional esté abierto a cubrirlo en su totalidad.
Una de las alternativas para poder realizar alguna transferencia es que la misma dirigencia tapatía adsorba —con un alto porcentaje— el pago de dichas remuneraciones para así poder colocarlos, luego de que ambos elementos no están considerados por el técnico Gabriel Milito para el próximo torneo Clausura 2026.
