Hoy la competencia es brutal en cuanto a espectáculos se refiere, sin importar la ciudad. En un mismo día podemos encontrar funciones de cine y teatro, conciertos, festivales de música y culturales, eventos masivos y, obviamente, encuentros deportivos. Lo cierto es que muchos de los inmuebles que albergan estos eventos siguen sin ser realmente funcionales y no cumplen con las expectativas del consumidor.
Aún tenemos escenarios en los que el acceso y la salida son complicados, falta estacionamiento, los baños son terriblemente incómodos, hay poca iluminación, no existe transporte adecuado para desalojar el inmueble y tampoco cuentan con servicios básicos como internet, entre otras deficiencias.
Obviamente hay buenas intenciones, pero eso no es suficiente. Actualmente hay que plantear un nuevo estadio como un negocio de entretenimiento y deportes que genere ingresos los 365 días del año: futbol, conciertos, otros deportes, espectáculos, eventos corporativos y experiencias comerciales.
La clave es que no sea simplemente un estadio bonito y costoso, sino un inmueble que pueda operar con eficiencia, cambiar de configuración rápidamente y generar ingresos incluso cuando no haya partidos.
Si buscamos un presupuesto ideal, podemos considerar los siguientes escenarios:
$800-1,500 millones
- Capacidad de 8 mil a 12 mil espectadores.
- Ideal para futbol profesional, futbol femenil, conciertos medianos y eventos comunitarios.
- Es el modelo que requiere la menor inversión inicial.
$1,800-3,200 millones
- Capacidad de 18 mil a 25 mil espectadores.
- Diseñado desde el inicio para futbol, conciertos, boxeo, espectáculos, eventos empresariales y hospitalidad premium.
$3,500-6,500 millones o más
- Capacidad de 35 mil a 45 mil espectadores.
- Pensado para futbol de alta convocatoria, grandes conciertos, eventos internacionales y una operación comercial de mayor escala.
Ahora que se anunció un nuevo estadio de futbol en el que jugarán los rojinegros del Atlas, yo tendría en mente que el proyecto contemple distintos usos para el inmueble y, sobre todo, varias fuentes de ingresos. La intención debe ser clara: decir ¡NO! a los elefantes blancos.

Entre los principales rubros que pueden generar ingresos están:
- Partidos de futbol: renta del estadio, taquilla y servicios asociados.
- Conciertos y espectáculos: renta del recinto, participación en taquilla y servicios.
- Patrocinios y naming rights: nombre del estadio, marcas y espacios publicitarios.
- Palcos y hospitalidad: contratos anuales, suites y experiencias VIP.
- Comercio y alimentos: restaurantes, concesiones, tiendas y mercancía.
- Producción y medios: producción audiovisual, contenidos y espacios para marcas.
- Eventos corporativos: convenciones, lanzamientos, exposiciones y experiencias.




